viernes, 31 de julio de 2009

¿Suerte?


Hacen falta lideres en los Cuerpos de Seguridad que permitan la existencia de tipos como Harry. Y punto.

43 kilos.

Piensa que quieres agua. Simplemente agua. Y nadie te da agua. Piensa en la sed. Una enorme sed. No te estoy hablando de acabar con una caña de lomo, de unos buenos pinchos morunos en el Togo, de un jamón como Dios manda en el Antiguo Testamento. O en el nuevo. No. Te estoy diciendo agua. Vale. Y la sed, en aumento. Nada de pan, ni galletas, ni chocolate, ni cereales varios. De las gominotas mejor ni hablamos. Ni panteras rosas, ni bombas de chocolate. Nada. Sólo agua. El problema era el peso. Ahora lo entiendo todo. Que disparate.

Plata en Los Ángeles


El verano de 1984. La generación de la plata en Los Ángeles. Mira por donde, será emocionante verlos en Murcia a final de agosto. Mucho calor y todo eso. Pero una plata olímpica es una plata olímpica. El verano del 84 y todo lo demás. Pues eso, que vivan las platas.

Cosas de la Divinidad.

En fin, que en los bares de Granada, puedes encontrar de casi todo. Bueno, en fin, de todo. Tierra soñada y todo lo demás. Y con rezar no basta. Que lo sepas.

Ronaldo y Robson.


La ha palmado Robson. A Robson no se le recordará demasiado en Barcelona, digo yo. O quizás sí. Un año, temporada 96-97, antes de la llegada de Van Gaal. El Barça de Ronaldo perdió la liga ante la engranaje de Capello, que también duró sólo una liga. Me acuerdo de aquel partido contra el Compostela. El gol nos pilló aquel sábado en un pub al que nos invitaron el día de su inauguración (estaba vacío). Allí nos quedamos de piedra viendo el gol de Ronaldo. Pues eso, el paso del tiempo. Y todo lo demás.

El rector.

Viendo El rector te das cuenta de que pueden pasar más de veinte años y todo sigue casi igual. Cambia algo, cambia nada. ¿Merece la pena intentar cambiar las cosas? ¿No es todo muy complicado? Demasiado orgullo y nada de sencillez. Y los cambios siempre son peligrosos. Para mucha gente.

jueves, 30 de julio de 2009

Gomorra.

Vi Gomorra y no me acordé de nadie. Nadie busca la muerte en Italia, pero es muy fácil de encontrar. Todo el mundo te controla: tu jefe, tu socio, tu empleado, tu cliente, los chinos, la policía, el niño que te lleva la compra, el julay que juega a ser Clint Eastwood. Todo el mundo. Y el que juega con pistolistas acaba en el cementerio. Lo grave es que pasan las décadas y todo sigue igual. ¿Qué cambie algo para que no cambie nada? Anda, anda, y vete a comer pizza.

Odio casi semanal.

Quiero mi receta.


Y la quiero ya. No me cuente historias, ya. ¿Qué no entiende de la palabra ya? Y punto.

El jefe de prensa.

miércoles, 29 de julio de 2009

El dolor versionado.

Luis XVI.


Que siempre hay que sumar países, regiones y comarcas. Sobre todo, comarcas. La comarca es lo más importante. Porque en el comarca siempre manda el Luis XVI de turno. Y todo lo demás.

El traje de sirena.


Te veré en mis sueños.

Marina.


Cuentos, mentiras y mariposas negras. Habría que decirle a Ruiz Zafón que no hacen falta seiscientas páginas y descripciones de quince líneas para contar una historia. Como esta. Novela "juvenil", escrita entre 1996 y 1997, que nada tiene que envidiar a sus dos más conocidas novelas, y exitazos de ventas, todo hay que decirlo. Estas novelas son una madeja, ovillos que van soltándose uno tras otro, personajes que mienten, uno tras otro. Casi todo es mentira en esta novela, en estas novelas, como ocurre en la vida. Y los dramas, como los cuentos, dramas son. Y no hay que dejarse ganar al ajedrez. Y no te fíes de los internados, ni vayas a los cementerios por las noches, ni te metas en jardines por muy invernaderos que sean. En fin, que en dos mañanas te sobra tiempo para leerla. Y todo lo demás.

martes, 28 de julio de 2009

Abrígate!!!


Siempre hay que abrigarse. Sobre todo, en verano. El invierno es un truco de marketing. Ya nos hemos acostumbrado a ese axioma madrileño: nueve meses de invierno y tres de infierno. El infierno es Murcia, pero todo a la enésima potencia. Y las potencias, para las vírgenes de Sevilla. Todo se transforma. Y punto.

Objetivo: matar nazis.


Bastardos, bastardos, bastardos.
Imágenes de crueldad.
Aversión.
Y todo lo demás.
¿Humanidad en los nazis?
¿Cabelleras?
Pues eso, algún día habrá que acabar el trabajo.

Una de coches.


No te fíes de nadie. Ni del obispo, ni del carnicero, ni del dentista, ni del cartero, ni del asesor, ni del binguero, ni del vecino. Sobre todo, del vecino.

lunes, 27 de julio de 2009

Bendita perdición.


30 segundos. Medio minuto más. Y todo lo demás.

La gentuza y sus cosas.


Después de que el maestro lo bordara, parece ser que los desertores del andamio, de la tiza y de cualquier empleo mínimamente que se pueda llamar empleo, están escocidos. Pobrecitos. ¿Cuántos días van a trabajar nuestros políticos de junio a octubre? Me gustaría contar esos días. Y luego me daría el yuyu, como a Sarkozy. Como decía un conocido mío, "los sermones sólo pueden darlos aquellos que trabajan. El resto, sólo es chusma". Y de la peor. Pues eso, que estoy ansioso por saber los días que trabajan nuestros diputados y senadores. Con regalos y sin regalos, con anchoas y boquerones, sin boquerones y sin anchoas. En fin. Tenemos la "clase política" que nos merecemos. Pero siempre puedes escuchar el Twisterella de Ride y olvidarte de gaviotas y capullos, de azules y coloraos, de gente poco recomendable en general. Pero al final, "el pueblo" soberano, elige. Y así nos va. Por eso yo prefiero otro tipo de azules. Preferentemente, indias. De Bombay.

La diócesis de Cartagena.


¿Hay algo después del ataúd? Eso se preguntaban los Nikis. Los Nikis son un referente, y nunca te dejan indiferente. La entrevista de ayer del Señor Obispo en el periódico de referencia del reino valcarcil me dejó de piedra. Así nos va. Con razón cada vez somos menos en las iglesias. Así les va, así nos va. En fin, misas para todos.

Alerta Naranjito.


Llevamos un veranito demasiado naranja. Un día, alerta amarilla; otro, naranja. La fotito en cuestión es del jueves pasado. Técnicamente "solo" llegamos a 44,6 grados centígrados. Técnicamente. Ya vivimos en una alerta naranja continua. Lo del jueves y viernes pasado fue de alerta roja. Roja. Naranjito, vuelve, por favor.

La foto no salió muy bien, porque iba en esos autobuses públicos que tiene el reino valcarcil, siempre acompañados de ese olor a cerdo podrido, a tingitanos sucios, y tenía que ir con la siniestra tapándome la nariz. Es lo que tiene esta ciudad de camarillas y melocotones sueltos. En fin, el verano es así. Y todo lo demás.

domingo, 26 de julio de 2009

Masticando khat.


Hay veces que la única manera de ganar es no jugar. O, llegado el caso, masticar y masticar, y volver a masticar. Una y otra vez. El problema es cuando masticas khat, una y mil veces. Consecuencias graves, tipo esquizofrenia. Sobre todo en Somalilandia. Porque no se puede confundir Somalia con Somalilandia.

Escuela de verano.


Hay que estar preparados, que vamos todos a caer en la A. En la maldita gripe A.

¿Te has pesado hoy?


Una cuestión de peso. De peso, fundamentalmente, militar. ¿Y para qué queremos ese peso? El día que vengan del sur, del norte, con viento de levante, o sin viento, nos invaden. Y punto. Lo demás son milongas.

sábado, 25 de julio de 2009

Una de macarrones.


No sé pero dando vueltas me he acordado de esta canción de los Decibelios. El poder corrompiendo la razón, y todo lo demás. Y el concepto de vividor. ¿Quién es realmente un vividor? El concepto de vividor. Eso da para varias tesis. Sin Nancy, por supuesto. Pues eso, Oi!

La pregunta del día.


La hace el presi del Brasil, Lula, dirigida a los chicos de la Pérfida Albión. La pregunta tiene su historia. Muchas historias. Microhistorias. Tanto o más que el secreto escondido de los Ninjas. Tanto o más. Pues eso: ¿Quién va a reciclar...? Lula, necesitamos respuestas. Y una vez que tengamos la respuesta, lo más grave es: ¿En qué? ¿En qué lo van a reciclar? Un dilema. Menudo dilema.

El sueño de España.


"La línea, el color de los cuadros del Grecos son muy lindos, pero muestran un mundo horrible y mezquino: cielos llenos de clérigos. Quizá, porque era extranjero, y vio con claridad el mundo español. O quizá yo esté con la manía de lo épico y de lo noble".
Jorge Luis Borges (lunes, 18 de diciembre de 1964), recogido por Bioy Casares en su Borges.

El himno de España.


El himno de España. La letra del himno de España. ¿A quién le importa la letra? Que ganen la Davis. Y punto.

viernes, 24 de julio de 2009

Alicia, te necesitamos.


De verdad, te necesitamos. De manera inmediata. Esto no tiene solución. Necesitamos beber de tu botella. Estamos rodeados de gente incompleta. Necesitamos tu inteligencia, porque, de manera definitiva...el diálogo social ha muerto.

Los juniors de oro.


10 años. Joder como pasa el tiempo. Recuerdo aquel domingo por la tarde, que dieron el partido por la dos (me perdí casi todos porque sólo los dio Teledeporte) y lo vi con Don Importante y con Txema. Raúl López, Navarro, Felipe Reyes, Germán Gabriel, Drame y todos los demás. A partir de entonces, los oros (que no los niños) vienen de Lisboa. Aquel fue un buen día, sin duda. El problema es el tiempo. El ayer es un cabrón que acelera demasiado rápido, y nosotros tenemos artitris. Como dice el joven de la familia de Weeds, "a partir de los 30 es todo cuesta abajo". Pero esta bien recordar, ¿no? Ah, que se me olvidaba. Y un tal Gasol.

La cara de John Starks.


He tenido a bien, a falta de atreverme a salir a la calle, a repasar el séptimo partido de la final de la NBA de 1994 que enfrentó a Rockets y a Knicks, que vencieron los de Houston. Partido apasionante, igualado, duro. Pura herencia de los 80's, aunque con dos figuras como Ewing y Olajuwon que eran de relumbrón, y secundarios de lujo como Cassell, Horry, Oakley, Derek Harper, el recordado Carl Herrera, Vernon Maxwell o Kenny Smith. Pero ese partido será recordado sobre todo por el 2 de 18 en tiros de campo de John Starks, que en los partidos anteriores había anotado, él solo en el último cuarto, 16 (5ºpartido), 11(4º) y 11(3º). La cara de la presión, de lanzar triple tras triple y fallar como un maldito parvulito. Estaba para llorar, joder. Y recordaba el partido, y la cara de John Starks. Lo demás, individualismo sobrevalorado. ¿O no?

800 euros.


Toma ya. ¿Esto es justicia? ¿Existe la ley o existe alguien que interpreta la ley? Que cosas tan difíciles. De juzgar, digo. La culpa está en la legislación. Y todo lo demás.

4.137.500

Esto no para de crecer. Ese es el número de parados, desempleados o desocupados de nuestro país. Yo creo que hay muchos más, pero las cifras son las cifras. Pues eso, demasiados.

El incendio.


Para incendios, los de Sidonie. Siempre Varanasi. Varanasi!!!

jueves, 23 de julio de 2009

El coche de los muertos.


Llega el calor y muchos abuelos dicen adiós. Joder. Ayer, 41º centígrados, por supuesto. Hoy, dicen que 40º centígrados en torno a las 15:30 horas. Y los viejetes dicen chaíto. Hoy han caido tres en los alrededores de Villa Desmadre. Lo mejor es el coche que los anuncia. Da lo mismo que sean las 8 de la mañana, que el coche anuncia a La Parca. No hay motivo para taparse los oídos. La traición del verano queda marcada por el coche de los muertos. Hay distintos tipos de coches:
- el normalito, de voz normalita.
- el constipado y tartajoso.
- el que no se entiende ni cansado de Jumilla.
- el de siempre.
- el de todos los días.
No es que yo me queje, yo apenas duermo, pero hay gente (¿qué es la gente?) a la que no le hace ni pizca de gracia. Se trata, como nos cantaban en los 90's [esa sí que fue la mejor época] los Penelope Trip de agudizar el zoom. El zoom de la muerte.

Pues eso, literal: "Señores vecinos en general, a todos les informamos que ha fallecido...". Nunca entiendo eso de "en general". ¿Somos como los medicamentos? ¿Genéricos? ¿Somos una aspirina? ¿A eso hemos llegado? ¿O somos una pastilla para la diarrea? ¿Qué somos para el tipo que hace el enunciado? ¿Sujetos pasivos? ¿O qué polillas? En fin, el calor y todo lo demás.

Saber potar.

Viendo el martes por la noche en TV3Cat el especial 5 años de APM, me encontré con imágenes increíbles. No me lo había pasado tan bien con ropa puesta en muchísimo tiempo. Para muestra, este arrojo.

miércoles, 22 de julio de 2009

A timba abierta.

El poder de saber cosas. O el poder de creer saber cosas. La jodida información, siempre jodiendo. Todo es un grito desesperado, sobre todo cuando aparece el suicidio como única salida. Pero lo peor, el infierno, como casi siempre, es una cosa muy personal. Sobre eso trata A timba abierta, la novela de Óscar Urra. Y el siguiente minuto lo marca todo. Los relojes, como el infierno, siempre llamando la atención. El poder de saber cosas. O el poder de creer saber cosas. Y cuando juegas a las cartas, o a lo que sea, tienes muchas probabilidades de perder. Muchísimas. Y puedes perderlo todo. Lo que tienes y lo que no tienes, incluso piensas que la muerte es una buena solución. Y sólo en los bares puedes obtener la información que necesitas. La buena información. El poder de saber cosas. Todo es frenético, incluso el anhelo. Pero en el Madrid de las timbas abiertas no hay capacidad de reflexión. Todo es un cine abierto en el que la sesión continua no es nada aconsejable. Y las casualidades, llamadas como se llamen, no existen. Nadie desaparece así como así, nadie busca basura en elcongelador. Y allí aparece Marx, y el Estado Opresor, y la Interpol, y Bakunin, y la policía, y un camarero nada recomendable, y Kropotkin, y una mujer que busca a una amiga y a su hermano, y la mafia italiana jugando a ser el Señor Rosa, y la sociedad de masas, y el vecino que todo lo ve, y los medios de comunicación e información, y las exmujeres sedientas de venganzas, y las herencias perdidas, y los favores desatendidos, y los confesionarios informantes en busca de la feligresía adecuada, y el espectro de Lope de Vega, y los gintonics con almendras. En fin, que todo se junta y, a veces, algo se entiende. Pero como decía un conocido mío, no hay que saber, hay que tener amigos que sepan. Saber cosas te mete en problemas, casi siempre. Y todo lo demás.

Weeds. Temporada 4.


Siempre hay que huir. Los cobardes fueron los que se quedaron en su poltrona pensando que eran inmortales. Hay miedo, pero hay veces que no se puede volver. La indiferencia emocional sólo conduce al fracaso. De eso trata la 4ª temporada de Weeds, que he terminado de ver en este julio que precede al tan deseado agosto esquimal. Y en estos 13 episodios se enfatiza, aún más, el tema de la moral. Todo es más falso que una moneda de Rompetechos. Es como si vas a un cine de verano y piensas que los mosquitos no van a hacer de las suyas. Y encima los hijos no ayudan, lo ponen muchísimo más difícil. Cuando huyes, lo primero es encontrar un Refugio (con o sin mayúscula, y si es con ella, cuidado con beber demasiado que en la capital del reino valcarcil todo se sabe). Y hablando de esa moral vemos la voracidad de las relaciones: la familia no carnal que te odia; el suegro ludópata; el hijo de 13 tacos que actúa como si fuera el hombre de la casa; el de 17, como si tuviera 17. Y los amigos que creías que tenías, te fallan. Porque ten en cuenta que la amistad no existe. Sólo tenemos gente con la que pasamos ratos. La vida son 2 cosas: crear y destruir. Vida, muerte y pañales sucios de la abuela que desea morir, que sufre inexplicablemente. Y en esa doble moral que se vive en USA, vemos el viento cambiante: siempre hay un jefe por encima del jefe, y la brisa marina no esconde el olor del vertedero. La droga, la cárcel, los sentimientos, la inmigración ilegal, la corrupción política y policial y todo lo demás. Y en este contexto, en este mar de dudas que vive a golpe de coyuntura, la solución siempre es la misma: un sobre con dinero, un fajo de billetes. Pero la gente necesita hierba como los vampiros sangre fresca. Y al final, una ecografia, y el amor como truco de marketing. Y punto.
Coda: la promo del video es de la 5ª temporada.

El régimen de Franco.


Hambre, no régimen.
Primero hubo un 18 de julio.
Y, mucho después, un 22 julio.
Pues eso, que el dedo es alargado.
Y hoy mejor no hablamos de democracia.

martes, 21 de julio de 2009

Los Reyes Magos.


¿Es esto normal? ¿Por qué metemos a los Reyes Magos en esto? No creo que a nadie le obliguen meterse en política. A casi nadie. Regalos, ofrendas. Milongas varias. El arte de lo posible. Mi pregunta es: ¿Hay algún político normal? ¿Seguro? Estoy intentando hacer memoria y no recuerdo ninguno medianamente normal. Está todo podrido. Aquí, en Dinamarca y en todos los sitios. Y encima, todo mentira.

La embajada en la Luna.

Otro intermediario.


Muchas veces hace falta la intermediación de alguien. Alguien que te pueda ayudar, dar un empujón, convencer a incombencibles. Vaya usted a saber. Pues según cuentan en el MD de hoy, eso le pasó a Gasol y a Rudy con Mario Perry.

Tres minutos.


Se pueden hacer tantas cosas en tres minutos...

¿San Agustín o Santo Tomás de Aquino?

Pues eso, que la pizza está al caer.

lunes, 20 de julio de 2009

¿Caracoles o serranas?

Está uno intentando dormitar y de pronto ve visiones. No. Y el arroz del viernes no llevaba caracoles.
Ni serranas. Esta o este, o como diablos se diga, era cartagenero, from The Carmoli, the most important stone of the world. Pues eso, que no podía dormir, y aquí el alien, o visitante, o lo que fuera, me hizo compañía mientras intentaba escuchar a The Killers y a Los Planetas.
Pero su baba es universal. Todos tenemos mala baba, aunque no seamos morsas, ni caracoles ni serranas. Pero siempre nos quedará la morsa. Y era Pablo. La morsa siempre era Pablo, pero no iba camino de Damasco.

En busca del suavizante.

Zasca!!!

sábado, 18 de julio de 2009

El infierno en 20 minutos.


“En 1969 dejé el alcohol y las mujeres. Fueron los peores 20 minutos de mi vida“. George Best, en una de las citas recogidas por John Carlin.

15 años.

Todo natural.

Absolutamente todo.

El FIB está que arde.


De hace un rato.

viernes, 17 de julio de 2009

Bocina!!!

¿Esto no es guerra?

Afganistán. Que no se nos olvide. Que no se nos olvide. ¿Vale? Ah, no, que son operaciones preventivas. Preventivas.

Una de orificios abiertos.


Risto forever. ¿Por qué la gente no dice más lo que piensa?

Weeds. Temporada 3.


Hay gente que incluso, en Estados Unidos, sabía que Franco era un dictador. Aunque quizás no es el nombre más adecuado para ponérselo a una tortuga. Quizás por eso no se lo pusieron. Me he terminado el visionado de la tercera temporada de Weeds. La jefa de los jefes, Nancy Botwin, se ha hecho adulta en el tema de los tallos. Ya maneja el negocio familiar como una empresa altamente rentable. Aunque quizás no siempre salen las cosas como tienen que salir. Hay muchos obstáculos por el camino. Incluso fanáticos de Cristo, del Señor, que engatusan al personal con sus cosas. Y Weeds es también fe: la fe de aquellos que creen que no todo está podrido en una sociedad como la norteamericana. Que sigue saliendo el sol, siempre, todos los días, pase lo que pase. Ahí está el sol, brillando. E incluso el joven de la familia habla con su padre muerto, como ya pasó en otras series como A dos metros bajo tierra o en Dexter. Y al final todo arde. Todo tiene que seguir adelante, hasta la venta final. Y hasta una de las hermanas Olsen parece buena actriz. Visionado obligatorio. Como debería ser la música en toda la ESO. Y todo lo demás.

El coche y el alcohol.

¿Recomendable, saludable, ilegal?

Spanish Movie.


Pues eso, "por fin una película de prestigio". Y todo lo demás.

El complejo de ser español.

Hay cosas que no se entienden. Y menos en esas circunstancias. La bandera no se mueve. Nunca. Es el viento. Lo demás son milongas. Así va el país, tampoco nos vamos a asustar.

La solución es la Capsula.


En fin, es lo que hay. Sobran las palabras.

jueves, 16 de julio de 2009

Matar y guardar la ropa.


“Sólo beber sin prisas y esperar”. Eso escribe Carlos Salem en una de las últimas páginas de Matar y guardar la ropa. Sabia elección, sabia decisión. Lectura tibia para engendrar malas conciencias, para un verano antiesquimal, para una somnolencia paranoica. Los personajes de esta novela son hijos de necesidades escogidas, de engaños permanentes. Porque todo en la vida es mentira. Todo es mentira. Los techos tienen falso techo. De las molduras y escayolas, mejor ni hablar. Ni de la leche desnatada, ni del puto café descafeinado. Nada es verdad. Y cuando nada es verdad, cuando vives en la mentira, resulta complicado relacionarse con la familia, con los amigos, con los compañeros de la Empresa. De la Empresa con mayúsculas. Porque siempre hay una empresa que nos controla, siempre un jefe por encima del Jefe. Hay Jefes con mayúsculas y jefes con minúsculas, y una botella de Four Roses esperando detrás de la barra de este bar. De de ese bar. Será por bares. Siempre hay bares, incluso en un camping nudista en Murcia. En Murcia tenía que ser. En Murcia y Cartagena, y todo metiendo a un superjuez por el camino [tiene narices la cosa, pero el Word lo cambia por supernuez; a partir de ahora será siempre el supernuez]. En fin, que hasta el Arregui que ya hemos conocido a través de Pero sigo siendo el rey, muestra aquí sus características primigenias. Siempre es el momento de hacer. Sentimientos, engaños, desamor, deseo, anhelo, esperanza y todo lo demás. Aunque todo sea mentira, mercancía mentirosa. Pues a esperar y a beber. Con o sin prisas. Será por bares.
¿Y el supernuez no era yo?

Bolonia.

"Nadie quiere oír Bolonia nada más correrse". Y punto.

La ha palmado Helmut.


Ya hablé aquí una vez de él. Y ayer me dicen mis jefes que la palmó el bueno de Helmut. Una de las últimas veces, a media conversación, me dijo: "Tú, fiesta". Yo negué en plan Judas, que había gente delante. Un crack, el bueno de Helmut. Hubiera estado bien irse con la embajada alemana de fiesta alguna noche. Pero que se le va a hacer. Los Bombays de esta tarde van a tu salud. Y recordar aquellas charlas sobre balonmano. El ex-árbitro dijo adiós. Pues chaíto!!!

miércoles, 15 de julio de 2009

Decreto de Ley Alfano.

Ayer, en Vivir estudiando se hacía una reflexión sobre la libertad. Y se hacía mención a la opinión de George Orwell, de lucha y decir lo que la gente no quiere oir. No es que Orwell sea santo de mi devoción, que si por el fuera la Sagrada Familia de Gaudí hoy estaría toda en un cenicero, que quiso quemarla en el 36. Pero eso es otra historia de la tan manida Guerra Civil Española, alias "la derrota de todos". A lo que iba que se me va al santo a la catedral barcelonesa inacabada. Que todo es mentira, que no podemos decir nada. Y hoy, mirando un rato lo que sonó ayer por el mundo, leo que ayer en Italia el personal que teclea blogs hizo una entrada común contra un Decreto que pretende acabar con la libertad de expresión, llevando la difamación a cotas indefendibles. De Italia, tampoco me sorprende. Pero como somos latinos, y todo se copia, pues ya sabéis, chicos, preparad la inteligencia emocional.
Aunque siempre nos quedará el FIB. Y los Planetas.
Y hablando del FIB, esta mañana me he levantado con los Beatles de serie B, los Primal Scream, el grupo que ha llevado la evolución a sus más altas cotas (¿quién dijo Darwin? ¿He oído Darwin?)

Curiosamente, que no casualmente, que ya se sabe que las casualidades no existen, anoche vi casi entera, otra vez, Snatch Cerdos y Diamantes, en la que se dice una de las más reales apreciaciones sobre la libertad de pensamiento y expresión: "Eso de pensar te puede meter en líos; yo de ti, no me acostumbraba". ¿Lo tenéis lo suficientemente claro? Nada de pensar, que luego nos metemos en líos. Aunque siempre quedarán los puños de Brad Pitt. Los puños de un tirado. Y Oasis sonando como en sus mejores días. Y todo lo demás.

martes, 14 de julio de 2009

Se me ha quitado el hambre.


Hay cosas que no entiendo. No me quejo de la publicidad, porque prefiero no verla. Pero las neuronas van demasiado por su cuenta. A veces, por supuesto. Otras veces mueren en plena Milla dorada. En la mismísima Milla de Oro.

Odio el verano.


Pero que no se me malinterprete. Odio las putas y jodidas temperaturas del maldito verano. Que una cosa es una cosa, y seis, media docena. ¿Vale? Pues eso, que estoy hasta las entrañas de tanta humedad, y tanto calor, y tanto cartero, y de tanta gente que llama a la puerta sin un motivo aparente, joder. Y punto.

Weeds. Temporada 2.


Noche de las buenas, porque dormir sigue siendo aburrido y una pérdida de tiempo. Pues eso, que me he tragado la segunda temporada de Weeds en un plis plas. O cómo joder se diga (el Word me ha cambiado automáticamente el jodere por modere, para que veas). Otra vuelta a maceta, y nunca mejor dicho. El problema con Weeds es que no se puede ser objetivo: mala uva, sarcasmo, acidez de las buenas y tallos para todos. Y lo dice alguien que no ha fumado ni tabaco en su vida.

Pero es que estando Mary-Louise Parker y Elizabeth Perkins es la leche. Y si encima, en los últimos episodios, sale Zooey Deschanel, ese ángel maravilloso, increíble, pues la terminamos de arreglar. El sarcasmo, el sistema clasista, las criadas que no hacen nada, el cuñado gorrón, la infidelidad compartida, la bulimia, la ansiedad, la locura. Y todo lo demás. Joyita que cada día me gusta más. Y clases, muchas clases. Y frases míticas, para enmarcar cuando veas a tu abogado el día de tu divorcio: “Las relaciones personales te llevan a la cárcel”. Mejor que la primera. Y punto.

lunes, 13 de julio de 2009

El Discóbolo de Mirón.


El jueves pasado cogimos el cercanías para ir a Alicante a ver la exposición sobre La Belleza del Cuerpo. Vamos, una escusa para ver la copia del Museo Británico del Discóbolo de Mirón. El problema de los museos y las exposiciones es la cantidad de imbéciles, retrasados, notas, apestosos, julays y fauna de todo índole que se junta en estos recintos (y no siempre huelen bien). En fin, que al Discóbolo le faltaba una peana un poco más grande. Y a los apestosos y demás jauría escapada del zoo, lo que realmente les hace falta, es estar en Sing Sing. Pero no diez años. Cadena perpetua. Por apestosos.

El Juego del Ángel.

No tenía intención de leer El Juego del Ángel. Pero Sole Holanda lo comentó el otro día en casa y le cogí el libro a Don Importante. No es que sea nada del otro mundo, pero Carlos Ruiz Zafón readapta sus premisas literarias, ya leídas en La Sombra del Viento, en esta siguiente novela. El Juego del Ángel, como LSDV, es embaucadora. Te mete en una tormenta en la que siempre llueve, y graniza, y todo son rayos y relámpagos, y no hay descanso posible, porque en el Infierno nunca escampa. Muy bien narrada, la historia engancha desde el principio, no nos engañemos. El hilo de la cometa se alarga de manera oportuna. A algunas de las descripciones les sobran palabras, creo yo, pero la serpiente quedó encantada hace bastante tiempo. El marco geográfico es la Barcelona de fines de los años 20’s del siglo XX, industrial y deshumanizada, como era la España del siglo pasado, como es la España de hoy, como será la España del mañana. Pero, quizás, todavía queda algo de esperanza, algo que salvar en esta jungla oscura de sangre y vómito. Por cierto, hablando de descripciones, Ruiz Zafón pone especial énfasis en los olores de esta Barcelona que conjugaba alta burguesía libertina con proletariado que sudaba sangre para morir joven y putrefacto. De todo lo leído me quedo con el personaje de Isabella, ensoñadora hasta la médula, sarcástica e imaginativa. En fin, que estas 667 páginas nos muestran la vida, esa gran mentira en la que sufrir eternamente. Porque todo es mentira. Y punto.

This is England.


De piedra y sin riñones. Así me he quedado después de ver This is England. Año 1982. Islas británicas. La Thatcher, antes de su actual demencia senil (afortunadamente ya no se acuerda de casi nada) se metió a recuperar las Malvinas. Las Islas Malvinas. Y, como en todas las guerras, hubo daños colaterales. Soldados que mueren, sobre todo. Y eso deja huérfanos y familias destrozadas y todo lo demás. Y todo lo demás es un niño de 12 años destrozado y a la deriva, susceptible ante cualquiera que le defienda. Y mientras suena esa música de los 80 que a veces enamora y a veces desespera, acabas siendo un skin head. Un cabeza rapada que persigue a los indios y los paquistanís.

Pero la película es una reflexión profunda de lo que realmente existió. Esa coalición anglo-americana, Reagan&Thatcher. Porque no nos engañemos: esa situación se repite en ciertos lugares. Gana una derecha, busca el patriotismo exacerbado, se vende a las multinacionales y jode al personal. Eso es el triunfo reaccionario. Y en las crisis, los desfavorecidos con hambre acaban siendo peligrosos. Muy peligrosos.

Todo es mentira. Hasta que te dan una paliza, o te destrozan la tienda. No tienes un problema hasta que te han roto la nariz. Entonces tienes varios problemas, y el profe de mates no puede solucionarlos. Ni derivadas, ni integrales, ni jodiendas con vistas a la bahía. Todo es mentira.

Reflexión ilustrativa de la degeneración occidental, de los cantos de sirenas borrachas de chupar petróleo contaminante. Porque al final todo te mancha la ropa. Aunque no lo parezca, las sillas nunca están limpias. Sobre todo, las de los parlamentos y los ministerios. Esas sí que están sucias. Y punto.

domingo, 12 de julio de 2009

¿España es lectora?


¿España realmente lee más que antes? Una cosa es la producción literaria, y otra, muy distinta, que el personal lea más. Es mucho más complicado. Y encima con ciertos autores que no han intentado meter con calzador facha y progre. Pues eso, que tenemos los lectores y los autores que nos merecemos. O vaya usted a saber. Pues eso, Nuestros poetas, de Astrud:

"Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.
Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.

Sólo hay que leer las cartas
que Guillén mandó a Salinas,
o escuchar a Gil de Biedma
leído por Carod-Rovira para verlo.

Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.
Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.

Sólo hay que mirar las fotos,
están en las hemerotecas.
Dámaso Alonso en El Pardo
y Luis Cernuda en Acapulco.

Los que se hicieron ricos,
los que murieron pobres,
enfermos, en el exilio,
Leopoldo y sus dos hijos, todos ellos.

Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.
Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.

Preguntadle a la viuda de Alberti,
si pudiera hablar Zenobia,
si estuviera vivo el bendito
padre de Jorge Manrique.

Si lo supiésemos todo
sobre algunos,
tanta metáfora
y tan poca vergüenza todos ellos.

Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.
Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.

Quevedo el putero y Góngora el lameculos,
Garcilaso el usurero y Rosalía la ludópata,
el maricón de Lorca y Bécquer,
que era un poco mariquita también.

Gimferrer el pervertido,
Ferrater el desgraciado,
los hermanos Machado,
el drogadicto y el maltratador.
San Juan de la Cruz
y Santa Teresa de Jesús.

Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas".

Es lo que hay. Lo demás es un sol y una casa que, imparablemente, se te meten por los ojos. Y todo lo demás.

Coda: He puesto en dos salas de profesores distintas esta canción, entre clases, mientras la gente hace que trabaja pero no hace nada. Se molestaron. ¿Por qué se molestaron? ¿Por qué se rasga el personal las vestiduras? Los mantos de oro. Siempre vestidos con mantos de oro. Y punto.

Carteles para todos.

El concepto de actividad.


Escuchar a John Cipollina un domingo por la mañana es como ver marchitarse una rosa. Podemos hacerlo muchas veces, pero no lo hacemos casi nunca. Porque no queremos, porque no lo deseamos, porque está bien, pero no es imprescindible. Es como la actividad. Dentro o fuera del matrimonio. Siempre. Siempre puedes ser un perdedor. Un simple perdedor.

Hey, tonight.


Esto es lo malo de hacer(se) viejo. Muy viejo. Yo en el 98, en el 99, escuchaba a la Creedence en silencio, en mi habitación. Y, ahora no puedo. Ayer, en la Glorieta de Totana, mientras hablaba con Jenny, con Ana María, con Esperanza y con la más grande de las grandes, cuando hablaba con Esmeralda (un sol, un amor, una rendición) sonaba el Hey, tonight. Mucha gente lo sabe, y mucha gente no. Yo he escuchado, de muy pequeño esta canción con el primo drogata. Perdón, drogota. Que una o nunca es una a. Pues eso,, que no se pueden confundir las vocales. Y Esmeralda, siempre es un sol, un amor. Y la gente que me conoce, sabe, con, realidad, lo que suponen dos comas en el siglo XXI. Joder, Elena, cómo pasa el tiempo.

sábado, 11 de julio de 2009

Padres de niños superdotados.


Cuando uno era joven, o se creía joven, o no pensaba lo que decía, o lo decían los Bombays, o que sé yo, llegué a un claustro. Nada de reverencias, nada de aliados ni enemigos, nada de sueños. Y salió el tema de siempre. O era otro tema, pero con la misma cantinela. Y, entre la juerga general, dije que no existen los niños superdotados. Existen los padres de niños superdotados. No existen los niños superdotados, existen los padres de niños superdotados. Es el dilema existencial. Hay opciones como cada semana hay martes. Porque el martes es singular y es plural. Y siempre se puede esperar un martes. Como 52 veces al año. O todo el que tú quieras. En fin, que todo es prescindible, menos los claustros, las reuniones y el no cambiar. Los problemas están ahí. Los problemas son para los demás. La gente delega. Hay que saber delegar. Pero al final, muchos de estos superdotados acaban haciéndose el tonto. No lo digo yo, lo dicen ellos. ¿O también nos engañan con eso? Y qué más da.

Ari, ari, ari, Patxi leh(indie)cari.

No suele ser normal que los políticos se mojen en temas culturales y vitales. En el caso de la música, para millones de mortales, plenamente vitales. Música. Primero piensa en música. Y luego, piensas. Me pasa. Me acuerdo de los sitios por las canciones. Me acuerdo de ciertas cosas que pasaron, y las canciones que pasaron en ese momento cuando ocurría algo circunstancial. Algo como un complemento directo. Por eso no entiendo muy bien como los profesores de Lengua y Literatura hace años que no se pusieron en huelga. Hay complementos directos, indirectos. Incluso atributos y oraciones copulativas. Pero no entiendo como no aparece en el análisis sintáctico el complemento musical. Pues eso, que, aunque no entienda, o, mejor dicho, no comparta ciertas opiniones políticas de Patxi López. No es fácil, a veces, desde una poltrona política, decir que te gusta una canción que empieza de la siguiente manera. Pero es lo que hay. Cuando das tu opinión, te mojas. Quieras o no, lleves impermeable o no.

De sus últimas recomendaciones, dos canciones a tener muy en cuenta: Mi Vietnam y Resurreción de un grupo de Getxo llamado McEnroe. Y sí, la bola entró.

El baile de Mark Madsen.


Estoy leyendo en el Marca que Mark Madsen, jugador de los Wolves, ha pedido a Ricky que no se lo piense, que se vaya sin pensarlo a la NBA. Que es lo que tiene que hacer. Y dice en ese artículo que el tal Madsen, que consiguió dos títulos de amarillo con los Lakers en 2000 y 2001, que se pegaba unos bailes un tanto peculiares en las celebraciones de los títulos. Y como el Youtube es así, para muestra la del 2001. ¿No quieres bailar como Madsen?

¿Hace calor?


¿Calor? ¿Calor? ¿Seguro? ¿Es verdad o es una sensación debida a la tensión baja? ¿O al bajo nivel de alcohol en sangre? Ya decía yo que, mejor que alcohol, agua oxigenada. Dos de Hidrógeno, y dos de agua. Y punto. Pero no os quejeis, que en el andamio hace mucho más. Buscad la sombra de una buena higuera, de esa que les da miedo a los viejos abuelos. Pues nada, calor para todos.

viernes, 10 de julio de 2009

Editorial en blanco.


Piensa que no puedes pensar. Que no te dejan pensar. Piensa que crees que hay seguridad. La vieja excusa de siempre. Con las dictaduras se puede dormir con la puerta de abierta. Y con la chimenea, no te fastidia. El problema es pensar. Pensar. O pensar que puedes pensar. O pensar que crees que puedes pensar. Pues vaya una puta mierda. Y luego se hacen fotos con dirigentes de este país. Pues vaya una puta mierda. Toma dictadura al poder. Al poder, y con las puertas abiertas. Y, para versiones, las que hacía Xoel López de los Who. En fin, Marqués, anda para tu lugar de trabajo que no te vas a aburrir. Toma PAU, que no selectividad. Que una cosa es la PAU, y, otra muy distinta, la selectividad.

El Grupo Risa.

Años y años, son los que llevo escuchando a José Antonio Abellán. Desde su época en los 40 Principales, y, sobre todo, desde Onda Cero Música. Fue un tipo que prefirió quedarse parado a seguir haciendo cosas que no le interesaban. Lo contaba en su libro Jordi Casoliva. En fin, que desde la La Jungla he estado escuchando a Fernando Echeverría y a David Miner, el Grupo Risa. Y hoy lo ha bordado el bueno del Gato. Y digo lo de Gato, y no precisamente en plan despectivo. El último episodio del Grupo Risa ha sido espectacular. No es que Joaquín Sabina sea santo de mi devoción. Aunque tampoco sé sí tengo santo devocional. Pero es que cuando alguien dice lo de la ministra Alvárez, me pongo a los pies de Don Fernando Echeverría. Obra maestra. Y punto. Ministras de cuota. ¿Alguien pone en duda lo de ministras de cuota? ¿Alguien pone en duda los de los tres suicidas? ¿Y lo de Ussía? Aunque lo de la ministra más famosa de la democracia ha sido genial. Ni Quevedo con un camión triple en su hígado: "A Maleni causa de nuestra alegría, ministra fantoche que sí hay gota fría te dice la tía que no uses el coche". Qué grande Fernando. Qué grande Fernando. Qué grande, joder, Fernando. Qué envidia tengo de la capacidad de ese talento diario. Pues eso: E-N-V-I-D-I-A. Y punto.

La revolución.


Hoy es viernes. Y los viernes no son días de reflexión. Y me encanta la reflexión. O no. Y después de la reflexión, me voy a la revolución. La revolución es un concepto que siempre me ha puesto en tensión. La gallina en piel, que diría el holandés que después del infarto dejó de fumar. Pero es que es un concepto único, como diría un jueves esperando un domingo. Hay que saltar un par de acequias. Sin agua, pero un par.
Primera acepción. Sin children y sin revolution. Mister diccionario RAE dice que es la acción y el efecto de revolver o revolverse. ¿Y cómo puede revolverse todo? ¿O cómo puede revolverse una parte? ¿Es la mitad de una mitad? ¿Cómo puede dividirse un cuarto entre un sexto? Y no valen las calculadoras. O, quizás, sí. Y a mí que!!!
Segunda: cambio violento. ¿Qué no es un cambio violento? ¿Pasar de un año a dos? ¿De pelo largo a corto? ¿De domingo a domingo? No, yo prefiero un mes de marzo en el Zalaca. Pero lo que no puede ser no puede ser, y el reloj no marca los segundos.
Tercera: ¿Inquietud, alboroto, sedición? No entiendo ninguna. Bueno, quizás, tampoco. Tampoco.
Cuarta. Cambio rápido. En plan Alonso en el circuito de Monza. Demasiadas revoluciones para una décima de segundo. Y una décima siempre será una décima. Siempre.
Quinto. El astro y todo lo demás. Eso definitivamente no lo entiendo.
Sexto. O sexta. Rotación al poder. Con o sin pelo largo. Qué más da. La del pelo largo era la anterior.
Séptim@: Giro sobre el eje. Y la órbita dijo adiós.

La permanente no me va.


Hay veces que hay que elegir. Y la peluquería es una de las soluciones. Pero el ayer es un hijoputa traicionero. Sobre todo, con las fotos. Por eso no me gusta repetir en el trabajo. Conoces a la gente, y, encima, los identificas. Una vez que idealizas a alguien, lo pones en una poltrona. Por eso, es mejor olvidar el ayer. Porque es preferible un ayer hijoputa, que un mañana supercabrón.

¿Los ojos siguen así?


Pensé que me dejaban ciego, sin robar nada. Yo lo único que pretendía era alcanzar el aro. No pasar por el aro. Son cosas distintas. Segundo paso y frenazo increíble. Pero el frenazo pasó a ser derrape. Y se me saltaron las corneas. O no. Menudo sustazo.

Los difuntos dibujados.


Illinois pilla un poco lejos. Quizás muy lejos. Depende de tu brújula. Depende de tu sentido común. Depende de tu cartilla de ahorros. Depende de un montón de cosas, resumiendo. Y colgados, hay en muchos sitios. Será por sitios. El problema es cuando se juntan cuatro colgados. Los demonios salen a relucir, entre gritos y lunes de higuera seca, entre sombras de tubo de escape ahogado. Que todo reluce, menos las sienes de las merlas enganchadas en una trampa junto al ciruelo. ¿Quién les mandaría acercarse? Los demonios cuando salen a relucir, se retratan. En color, y en blanco y negro, que la fotografía tradicional era muy buena. Era la mejor. Y en plena epopeya, lo primero que haces, por este orden, es desenterrar y desmembrar. Por ese jodido orden. Pero no. Todo es mentira. Hasta el diablo, retratado y todo, sólo piensa en el señor dólar. El puto dólar de todos los días. Y punto.

jueves, 9 de julio de 2009

Un año sin Sergio Algora.


Joder, como pasa el maldito tiempo. Llevamos un año exacto sin Sergio Algora, sin la imaginación llevada a esa potencia inacabable. O cómo se diga. Lo demás son milongas.

La memoria, que no se borre.

Weeds.


Por fin me he terminado la primera temporada de Weeds. Bajo esa apariencia de drogadicción, lo que habla esta serie norteamericana es de soledad y necesidad, de fragilidad emocional y de afán de supervivencia. No es fácil la viudedad. No es fácil sobrevivir a la perentoria necesidad económica. Mantener un nivel de vida es complicado. Mantener un alto nivel de vida es muy complicado. Y cuando todo se complica, los intestinos hacen el resto. Haces de tripas corazón, como coloquialmente se dice. Y mira que me gustan los hígados de cerdo, pero eso es otro cantar (con mucho limón, pimienta y sal, exquisitos). Hay que pagar facturas, demasiadas facturas. Y cada uno se cobra un precio. Aunque sea el de la desesperación.
Los personajes de la serie están perfectamente perfilados, y no se estira el chicle innecesariamente. 26 minutos por capítulo es suficiente. Esto es como los relatos de Borges, con 12 páginas es suficiente para recrear ambientes e ilustrar con atmósferas increíbles. Es lo que tiene. Y, precisamente, esa ilustración muestra muchas realidades latentes, y que muchas veces no queremos ver. O simplemente, las vemos pero al final miramos a otro lado. Respetables abogados y economistas que sacan a relucir sus más bajos instintos; hijos revoltosos que tienen que llamar la atención; adolescentes que dan tumbos en una vida llena de resaltos. Pero nunca es malo recordar que todo es mentira. El ladrillo de la fachada esconde pilares decadentes, como la catedral engaña mostrando un obispo sin vocación. ¿Y dónde está el problema? Hay que comer, y la factura la luz siempre aparece en el extracto de últimos movimientos de la cuenta corriente. Y en Irak no había armas de destrucción masiva, joder. Bush, siempre jodiendo. Buscadla y recomendadla. No sé que he hecho viendo tanta basura y dejando para tan tarde esta joyita. Y punto.

miércoles, 8 de julio de 2009

52.000 euros.


Todo es mentira. Pensad que, un día, en pleno olvido existencial, entre botellas vacías, os da por regalar dinero. Pero eso es imposible. Nadie, ningún impostor llegaría a ese nivel de jarrón. Todo giró, menos el dinero. El dinero era yo. Y todo por buscar el sol.

Cumpleaños total.

Como hoy es un poco más viejo Don Importante, habrá que recordarle un buen video.Que no todos son buenos principios, sino Principios Básicos de Astronomía. 11 añitos que va a cumplir esa actuación. Cómo pasa el tiempo y qué calor sigue haciendo. Que cambie algo para que no cambie nada. Pero como todo es mentira, nada importa. Y hasta en verano se hacen extrahoras, para que veas.

Cerveza.

Para los deportistas.
Para los profesores.
Para los conductores de autobús.
Para los amos de casa.
Para los motociclistas.
Para los ociosos y desocupados.
Para los talleristas.
Para los tertulianos.
Para los músicos.
Para los culturetas.
Para los vividores.
Para los constitucionalistas.
Para los políticos.
Para los que no hacen nada.
Para todos, única y ejemplar.

martes, 7 de julio de 2009

¿Seven Nationy Army?


¿Por qué sólo siete? Vale, vienen de Guantánamo. ¿Pero por qué sólo siete? ¿Veinte tal vez? Somos más falsos que un puto billete de Mortadelo. Ni Rompetechos lo vería más obtuso. Esto está más negro que la oscuridad sudafricana. Aunque siempre nos quedan The White Stripes. Y The Strokes. Y todo lo demás. Y punto. Sin final. Que siete, como cinco, o como tres, o como cualquier número primero por debajo de cien, es muy bajo, casi como Webster.

Cervezas en la Plaza de las Flores de Murcia.


La frase de la semana la he encontrado en La Opinión de Murcia de ayer, en la sección llamada El Contestador, en la que Ángel Montiel entrevistaba a José Antonio Martínez Abarca. El segundo, a instancias del primero, dio una respuesta de las míticas, de aquellas con las que comulgamos incluso los que no creemos en la penitencia: "Creo en la cerveza, como Errol Flyn creía en el vodka. La cerveza nunca te decepciona". Y punto.

Otro himno generacional.


Por lo que pueda pasar, siempre es bueno recordar.

Más cosas de la ESO.


Bueno, no creo que conozcan estos chavales el Oh Mandy de los Spinto Band. Pero que más da. El amor es lo que tiene. Que te deja perplejo. Y la ortografía es secundaria. De secundaria obligatoria, me refiero. En fin. Unas risas, please. Todo sea por el bloque. El bendito bloque. Y me baja la tensión. Será el verano. El estúpido verano.

43% de violencia.


¿Qué considera la Muchachada actual la violencia? ¿Qué es la violencia? Nada de nada. Todo es superfluo. Leo en Vivir estudiando que el 43% de los estudiantes de la ESO no consideran violencia pegar a los profesores. Mi pregunta es: ¿sólo el 43%? ¿Y por qué no el 68%? Las estadísticas son abusos, tanto por exceso como por defecto. Nunca me las creo mucho. Pero en este caso el dato es ilustrativo. Muy ilustrativo. La cosa está más negra que el sobaco de un grillo, más negra que el ala de un cuervo. Muy chunga. Jodida. Esto se ha convertido en una jodienda con vistas a la bahía. Lo vemos todos los días en la prensa. El fin de siglo, como dice la canción de los Ramones con versión de los Kiss. Siempre hay un Zach Randolph suelto. O más de uno. Aunque la reinserción es posible. De verdad. Siempre se puede ver la luz. Y haciendo caso a Barrionuevo, "eso son datos sin confirmar". ¿Cómo siempre, no?

lunes, 6 de julio de 2009

Los chinos, a la China.


Te crees el ombligo del mundo, sobre todo cuando eres un dictador. Y no sólo, únicamente, por recitar cosas que un muerto de hambre copia con lucidez taciturna. Porque si no copia se va a la avenida de los pinos sin nombre. Verdes y con piñas, si ha llovido ese año. Si no, a por uvas, el 29. O el 30 de diciembre. O en la mismísima víspera de Nochevieja. Qué más da, si todo es mentira. Pues eso, China peculiar. ¿Sólo 156?

Otro fallo en Matrix. Otra vez...


El video ya lo he puesto otras veces, pero es que llevo media hora escuchando a Cristiano Ronaldo y estoy cansado. I need other thing. O como dijo el otro, el cactus pincha poco, globo.

Creo que esto empieza a gustarme...

Borges nunca existió.


Es verdad. Todos sus escritos, todos sus pensamientos, todas sus entrevistas, todo mentira. Absolutamente mentira. ¿O es que lo ponías en duda? Fue un mágico invento de Bioy Casares y sus secuaces. Una secuela genial de un café demasiado flojo. Porque todo es mentira. Los fallos en Matrix están generalizados. Desde hace siglos. Lo profundo. Pero siempre nos quedan las canciones de The New Raemon para hacer pasajeros los días de cojines verdes, las noches de vergüenza ajena, los minutos casuales, los segundos oscuros. Y todo lo demás.

La calle de los bares de Granada.

He visto en losplanetas.segundopremio que pusieron en el canal cultural de Tve (se puede ver en Digital +) un reportaje en el programa Mapa sonoro en el que entre los minutos 14 y 19 aparecen Jota, Florent y Antonio Arias. Granada, nuevas maquetas de los Planetas y cervecitas en el Loop en la calle los bares de Granada. Y todo lo demás.
Y en desde la misma vía enlazan a un artículo de La Opinión de Granada sobre el aniversario de Super 8.

domingo, 5 de julio de 2009

Pero sigo siendo el rey.

He acabado de leer entre este julio esquimal la novela de Carlos Salem titulada Pero sigo siendo el rey, publicada por Salto de Página. Las tres adquisiciones anteriores de esta editorial, Chamamé, El Paseo millonario y Gólgota fueron tres agradables sorpresas. Con este libro de Carlos Salem me ha pasado lo mismo. Lo primero que hay que decir es que hay que ser valiente para meter al rey Juan Carlos en una novela. Y una vez que se hace, haciéndolo bien. En cuatro días me la he liquidado, y dada mi baja tensión, eso es síntoma de dependencia novelesca. Un detective no en horas bajas, sino en segundos plagados de tinieblas, es el acompañante existencial de un monarca que abandona su trono para iniciar una road movie plagada de extraños compañeros de viaje y rarísimas curiosidades. Pero esto es España, a fin de cuentas. Una mezcla heterogénea de personajes que intentamos convivir entre la envidia generalizada. La España envidiosa, rencorosa, asquerosa, maniquea, genial, farsante, idiotizada, soñadora, juguetona, triste, viuda de genialidad, saltimbanqui y atrasada. Pero es lo que tenemos. Y a falta de pan, buenos son los tequilas. Y todo lo demás. Pues eso, altamente recomendable para este iglú veraniego en el que nos encontramos. Porque la escarcha, como el infierno, es una cosa muy personal. Y punto.