Hay veces que haces las maletas, pero por el camino, con la espalda mojada, te quedas sin agua. Tienes sed y siempre hay alguien que te da de beber. Hasta que lo condenan. Por el agua, claro. Si hubiera sido ginebra, otro gengebro le hubiera cantado. Aguas problemáticas, pues. Y todo lo demás.
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