domingo, 30 de noviembre de 2014

Diablo

"Al fin y al cabo, saber leer, escribir y pensar, ¿para qué?" José Perona, Vigésimo aniversario (miércoles 4 de septiembre de 1996)

Inocente y asustada

Dándole a la tecla con versiones altamente recomendables de fondo. Veo claramente...

Lunas sin palacio

¿De verdad tipos como Paul Auster deberían liderar una nación?

sábado, 29 de noviembre de 2014

13 años sin George Harrison

Como pasa el tiempo. Todavía tengo el ABC del día, con chubasquero Harrison el día del entierro de Linda. 13 años y preferimos ser unos exnadas antes de exBeatles y ser exnazis. Y todo lo demás.

Más versiones

Evidentemente, no se puede mejorar lo inmejorable. Pero merece la pena.

¿Anti Casta?

No sé yo si va a ser el remedio peor que la enfermedad. ¿O era al revés?

martes, 25 de noviembre de 2014

Borgen. Segunda temporada

La distancia a la que tener amigos y la distancia a la que tener enemigos. En política, todo se multiplica. Las distancias, mucho más. Y si hay que hacer sangre, zancadillas, huídas camino Soria, se hacen. Todas. Y Borgen sigue haciendo millones de putadas políticas en esta segunda temporada. Los más fieles seguidores se convierten ahora en los mayores detractores. Viceversa. Jodiendas con vistas al fiordo. Los aprendices juegan con fuego; la prensa, con el infierno. ¿Vale todo en político? ¿Tan fácil es ceder al chantaje? ¿Se aprovechan y nos usan y nos mandan a tomar viento fresco? Las coaliciones son un mal necesario, como los profesores. O como los entrenadores de baloncesto. Y los obreros hechos ministros, también. Otro mal necesario. El problema es la concepción del laborismo en el siglo XXI. ¿Estado del Bienestar? ¿Cómo pagamos el chiringuito propio? La frase maquiavélica es cierta: “Si vas a hacerle daño a un hombre, debe hacerse con tal intensidad que no haya que temer su venganza”. Y, venganza y política, van (casi siempre) de la mano. O de la bragueta, depende de la hora y del viento medio nórdico(¿o era medio merkeliano?) que haga. ¿Amor encubierto al poder? ¿Idealismo? No lo sé, habrá que darle hilo a la cometa y ver lo que nos espera en mayo del quince, en noviembre del 15. ¿Es la política el logro de la mejor concesión posible? ¿Por qué hacemos nuestras las mentiras ajenas? ¿Por qué compramos esas mentiras? Y, sobre todo, la arrogancia en la interpretación de la democracia. Demasiada arrogancia. Y no valorar el escepticismo en su justa medida. Y como tribu que vamos a la deriva, merecemos el desgobierno. Ser o no ser, eso es la segunda temporada de Borgen.

domingo, 23 de noviembre de 2014

¿De qué hablar? ¿En qué pensar?

Cuánta energía malgastada en refunfuñar. Sí que tiene Manu Ferrón razón. Demasiada. ¿A trabajar? Mañana, que todavía queda domingo. O tal vez no.

Domingo sin catequesis

Otro domingo que no vamos a catequesis. Ni creer en la penitencia. Cierto, el verbo se queda hecho carne y lo demás son milongas. Pamplinas dickensianas.

Matando el tiempo...

...siempre, antes o después, aparece José Ignacio Lapido y te alegra unos segundos.

Recuperando 1848

A falta de ideas nuevas, errejones fallidos y mierdas varias, habrá que valorar lo importante. Lo realmente importante.

Arsenal de escusas

De una forma entera y concluyente. Muy crack. Elegir esa fotografía. Podríamos hablar de Navarro, de la NC en vez de MTRVCS. Y todo lo demás. Será por escusas. Coda: ¿Y en mayo qué?

Escipión es hipster

Escipión va a barberías y se nos ha vuelto hipster. Un hipster. ¿Cambiará las postales del siglo XIX por vinilos de Los Planetas? ¿Cambiará las monedas por los sencillos de La Habitación Roja? ¿Comprará la revista Vice en vez de libros sin motivo aparente? Habrá que preguntarle. Y todo lo demás.

sábado, 15 de noviembre de 2014

22 de noviembre de 1963

Falta poco para el aniversario. Una semanita. Vaya tela.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Una de himnos

Hay tardes que, a la vuelta del centro penitenciario a la residencia catastral, solo merece la pena escuchar himnos. Uno detrás de otro, con el pijama puesto.

¿Solo 200 veces?

Desapareces. Y apareces. A la enésima potencia y en 24 horas.

Sobran las palabras

No le hace justicia a James Gandolfini. Y que encima diga que le sale bien la pasta. No. Algún detalle más. Muy pastelosa. Azúcar a granel. 5 minutos de Los Soprano equivalen a esto. Inclasificable. Y todo lo demás.

Fraga sobre Franco

Aquellos franquistas, hoy representados más que nunca...

Peaky Blinders. Segunda temporada.

Acabo de ver un novelón y no sé como contarlo. No es fácil odiar a Thomas Shelby y a sus Peaky Blinders. El límite amor-odio no es solo una gorra con cuchillas, no es solo elegir entre May y Grace, elegir entre hermanos, elegir entre el pueblo elegido por Dios para la diáspora y el pueblo elegido por Dios para levantar la basílica de San Pedro. Pero las elecciones no son siempre seguras. Ni acertadas. Ni el Somme lo fue. Ni Bulge. Pero P.J. Harvey, y los Artic Monkeys las hacen más fiables. Las apuestas mueven el mundo. Y las mujeres. Y las manos rojas. Y el IRA. Y Sir Winston Churchill. Y la madre que recupera a su hijo diecisiete años y once meses después. Y hay putas que, aunque quieran dejarlo, volverán a ser putas por obligación. Y las yeguas, y el ron, y la prohibición, y un viaje al otro lado del Atlántico en sentido inverso. Y cartas que nunca se leerán (afortunadamente). Y las granadas entre barriles, y los faroles entre la mierda. Y el ascenso de sargento mayor a capitán. Y los cumplidos. Y el Somme otra vez. Y la guerra presente. Hay dos tipos de hombres: los que han estado en una guerra y los que no. Y Thomas Shelby no olvida. Y la música del demonio, la que nos gusta. Y tiene razón Shelby: “Pase lo que pase hoy, estuvo bien”. Siempre. Victoria o derrota, da igual. Estuvo bien. Estuvo de puta madre. No hay que mirar a la victoria ni a la derrota. Desde los márgenes, todo es distinto. Casi todo. No siempre, pero merece la pena intentarlo. Y las hembras en celo, preguntándose entre ellas, sin responderse entre ellas. Y todo lo demás entra en la segunda temporada de Peaky Blinders.

viernes, 7 de noviembre de 2014

San Ernesto

Como cada siete de noviembre, entre tiestos que abren cabezas, celebramos San Ernesto. Que no falten azules y verdes. Y todo lo demás. Viva Algete!!!

De la secta Shelby

Aunque desearíamos llevar cuchillas en la gorra, nos conformamos con poco, como dijo el príncipe de Mónaco. Nos conformamos con mantener el secreto de Grace. Y seguir vivos otra semana.

martes, 4 de noviembre de 2014

Que no paren los truenos

Hasta las frases de las películas las cambia el destino. Los días de lluvia ya no solo se pueden hacer dos cosas. También, en mitad del chorreo divino, puedes corregir disparates varios.

lunes, 3 de noviembre de 2014

No han luchado. No conocen la guerra. Siguen siendo niños.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Jack por Polly Jean

Cuando vuelven los caballos blancos, y las apuestas, y el IRA, y los judíos, y los italianos, y el señor Churchill, y la Corona británica, y los viajes en barcos de 4 días, y las peleas callejeras, y las cuchillas en las gorras, todo es posible con los Peaky Blinders. Incluso cambiar como música predominante la de Jack White por la de Polly Jean Harvey.