viernes, 27 de marzo de 2026

Bait. Primera temporada.

Después de Black Mirror, ya nada alrededor del cerdo será igual. Lo de Bait, que empieza muy bien y luego se descarrila, se va de madre. Entre la paranoia y lo inexplicable, entre el requisito de etnia y religión, y lo sarcástico. No sabría la forma de clasificar a Bait, con un aspirante a Bond que busca lo que no hay, con una familia que existe pero se surrealiza continuamente, con una aparato mental no apto para mentes cuerdas. Hágase querer por un viaje londinense, por una fiesta familiar, por un cine que ya no es cine porque hace mucho tiempo que dejó de serlo para convertirse en un producto de márketing, en un truco de márketing que escuchamos en Casi famosos. Todo mentira en esta vida, hasta las cabezas de cerdo voladoras y dicharacheras.

No hay comentarios: