sábado, 16 de diciembre de 2017

Mr. Robot. Tercera temporada.

Siempre empieza con confusión Mr. Robot. Esta temporada, la tercera, también. Aunque suenen los INXS y creamos en las nuevas sensaciones, de golpe y porrazo, con un sábado un 155, llega la vendeta y la muerte, la traición y el llanto de un niño, la apertura cerebral y el diente en el cuello del hermano, la sesión de terapia y la vuelta a la rutina. Al descenso y al ascenso, en la oficina y en la vida personal. Y tiene capítulos mágicos como el segundo, el quinto y el noveno. Auténticas películas. Después de dos meses con la intriga, hay resolución y también hay puntos suspensivos para la cuarta temporada. No es fácil reinventar(se) y no caer en la repetición. 71. Atentados, caretas, Congo, ONU, dinero virtual, Ejército Oscuro controlando el FBI, investigadores vendidos a la serie B, hijoputas con traje y gafas y siempre Mr. Robot. ¿Podemos creernos la gran mentira? ¿Podemos estar al margen de la gran conspiración? ¿Podemos sobrevivir sin caer en la tentación de la huida? ¿Es el abismo una opción? ¿Es el decorado lo importante o simplemente intrascendente? Irán, anexiones chinas, padres que aparecen treinta y algún año después, familia antes que traición, vacaciones en Barbados, suicidios orientales, hackeos de los toda la vida, faroles en mitad del pajar, lágrimas en la mansión. De todo tiene la tercera temporada de Mr. Robot. Y que no nos falte.