miércoles, 19 de febrero de 2020

martes, 18 de febrero de 2020

¡¡¡Vidalmanía!!!

Vergüenza. Tercera temporada.

Morcillas y fuego para todo para empezar la tercera de Vergüenza. Y música de viento trasero. Y Yusuf por las alturas. Vergüenza al poder. Daños colaterales en la gran mentira. Y si hay que ir a terapia, se va a terapia. Y la vergüenza de los videos virales en mitad de un Estudiantes Vs Real Madrid de Copa del Rey. Casi nada. Pero hay veces que el chascarrillo forzado, sobra. Una vez, sí; dos, en ocasiones; la misma siempre, no. El Infierno sigue lleno de buenas intenciones, que diría el crítico de cine en su crítica no únicamente de cine. Y el pensamiento oblicuo de la medicación, que no falte. Salvamos a Mariló, por supuesto. La mayoría del resto, manifiestamente mejorable. El momento Leticia no sé como definirlo. No lo sé. Mentiras, pastillas y timbas sin video. Lo arreglan un poco en el último episodio, cuando empieza a cerrar(se) el círculo, la sangre, el juicio y todo tiene algo de explicación. Y todo lo demás, también.

Narcos: Mexico. Segunda temporada.

Recuerda Narcos:Mexico en su segunda temporada aquel terremoto bestial de mitad de los 80's que llevó al personal a las calles. Nos refresca la memoria de aquella escoria continua con las torturas y las cintas que sacaban más escoria y una DEA que no descansaba. La famosa Operación Leyenda y todo lo demás. Y el recuerdo de Chabelita. Casi nada. Y en mitad de esa corrupción, aparecen hasta los parientes del presidente, como Rubén Zuno Arce. Todo queda en casa. Corrupción al poder. Y en cualquier longitud y latitud, si hay que cruzar un río siempre te encuentras una oficina o un Juan Guerra. Siempre. Cuando hablo en clase de La Escuela de las Américas les suena a chino. Pero les digo que no solo a chino. No. Y Amado Carrillo, y Pablo Acosta Villarreal, y Sergio Espino Verdín. Y en toda esa mierda, aparece una complicidad (mal)entendida. Y las nuevas oportunidades de negocio, con el negocio del crack en el vecino del norte. El Chapo, cansado de estar cansado de ser ninguneado, ideando un túnel de 400 metros para pasar de tierras mejinas a gringas. El matón quiere crecer, quiere dejar de ser matón y convertir(se) en patrón. Y el escenario nicaragüense, salpicado de mierda sobre mierda: contra, sandinistas, narcos, yankis. Y gringas que se apuntan a la aventura. Y los daños colaterales del Irangate y la detención de Matta y todo lo demás. Y ahora que estamos con Fartblinda, hasta Salcedo se aparece antes de robar bancos desde dentro del banco. Y los hermanos Salinas de Gortari, siempre en el asunto. Y la tensión entre Tijuana y Sinaloa jodiendo toda geografía mejicana. Y Benjamín, y las cuitas del Chapo y todo lo demás. Y Juárez y el DF, y la compra de flotas de aviones y lo que haga falta. Viva Sinaloa y el Golfo con Juan Guerra y todo lo que hiciera falta. Proveedores y jodiendas con vistas al tequila. Y si hay fiesta y payasos y globos, no puede dejar de sonar Perlas ensangrentadas. Nunca. Y las elecciones del 88, y los Salinas de Gortari beneficiando a sus amistades. Nada nuevo bajo el sol. Privatiza y enriquécete. O como cojones se diga. Y otra vez el flequillo de Héctor Palma Salazar para arriba y para abajo. Sin parar. Y las faldas, que no falten para enredar más el tema. Y el caciquismo electoral, el pucherazo institucional y la aparición de Cárdenas para cuestionar muchos asuntos del PRI desde su nuevo partido. Aquellas elecciones que pudieron cambiar el asunto. Pero no. Aquel 88 se quedó en lo que pudo ser y no fue. Lástima, dijeron unos; lo mismo de siempre, los otros. Coda: Al final, es imposible escapar. La huida es utópica. Y por el comercio, cambio de cromos.

lunes, 17 de febrero de 2020

domingo, 16 de febrero de 2020

sábado, 15 de febrero de 2020

jueves, 13 de febrero de 2020

The New Pope. Primera temporada.

Esponjas y taparrabos. Así empieza The New Pope. Con una monja tentada por el vicario de Dios en el la tierra. Pero al vicario le han fallado las visagras, y no está para derrapar. No. Hay otros derrapes en The New Pope, como antes en The Young Pope. Y como en el grupo, si hay que recuperar a La Monja Enana, se recupera. No vaya a ser que... Enfermedades, cardenales reconocibles, esperas de arterias, injertos (vulgo, trasplantes) híbridos y silencios de oración. Oración y espera. Y lo que haga falta. Ríete tú del Antiguo, del Nuevo, de los Testamentos Apócrifos. ¿Es The New Pope un insulto? ¿Una irreverencia? ¿Se reirá Dios de esta serie o tendrá Dios tiempo para ni siquiera preocuparse por ella? Mentira sobre mentira. O lo que sea. ¿La idolatría es el preludio de la guerra? ¿De verdad dicen eso en el primer capítulo o estaba yo soñando? Pío XIII y sus nueve meses en coma y la búsqueda de un plan b. De un Papa B. Proceder, poder... demasiadas pes en una misma frase. Cónclave sobre cónclave. Vaticano y serenidad, planes ocultos, reflexiones varias y bodegones junto a los fallos genéticos. Si el Todopoderoso escribe recto con renglones torcidos, hay Biblias que no cogen la autovía correcta. O sí. Y Viva el Nápoles. Y la repetición del asunto Juan Pablo I, y los candidatos viables y las elecciones equivocadas. ¿Es el Brexit una paso a la descristianización de Europa? Y como Nick Hornby, viendo al Arsenal, podemos ser católicos. ¿De verdad? ¿Seguimos estando tristes por escuchar pop o era al revés? Y también reflexiona The New Pope la desnudez de la Iglesia, esa diferencia fisiológica/patológica sobre los males congénitos del asunto. Si en otras cuestiones se habló de una tercera vía, aquí PS tira por la calle menos sospechada. Beber, rezar, escapar, huir. ¿Qué ponemos por delante en nuestros intereses? ¿Dios? ¿El amor? ¿La inteligencia? ¿Otra vez Dios? ¿Juan Pablo III? ¿Con o sin más giro a la derecha? ¿Es imposible eliminar los prejuicios? ¿Cómo que la Iglesia no tiene que pensar? ¿Eso va en serio? Y la Stone y el Manson como icónicas visitas, y el Benidorm de los enfermos traumatizado. Y como en la última de Ray Donovan, y en la última de los malos buenísimos de Atlantic City, hay que volver al pasado para explicar circunstancias personales, demonios del pasado que vuelven al presente, cajas y gusanos que analizar. Y si hay que bajar a las catacumbas, se baja. O al mismísimo Infierno. Atentados y milagros inconclusos. Cerrazón. Depresión. Perros e hijos de perra muertos. La distorsión del amor. Y sermones que no son sermones, sermones que son obras de arte. Ríete tú de La Piedad, de La Piedad destrozada, de La Piedad reconstruida. Y el peligro materializado después de otro sermón. Culos que salvar. Niños que no tienen culpa. Como la humanidad. Santos en vida. Fanatismos, mierdas varias. Y los dobles juegos, en mitad de la nada. ¿Qué es un Papa? ¿Qué es un Sumo Pontífice? ¿Y dos a la vez? Y si hay que recordar la Guerra de la Sal, se recuerda. Y todo lo demás, también.

La posición es que no tiene posición

miércoles, 12 de febrero de 2020

Vivan los himnos atemporales

Aunque no sea 18, aunque no sea mayo, aunque los 80's no volverán. Pero nos quedan los himnos atemporales.

martes, 11 de febrero de 2020

Ya falta menos

La radio y esa magia inigualable

JuanMa Castaño no es santo de mi devoción, pero ayer el recordatorio sobre David Gistau mereció la pena, con Jero presente en el estudio radiofónico.

Suanzes recopilando opiniones y reconocimientos sobre Gistau

Gran trabajo recopilatorio de Pablo Rodríguez sobre distintas opiniones que se han escrito sobre la figura de David Gistau. Muy completo.

Luis Herrero recordando a David Gistau

A eso de las 8 de anoche empezaron a multiplicarse las reacciones al llanto en antena de Luis Herrero hablando de la muerte de su amigo David Gistau.

Bustos recordando a Gistau

No lo había leído entero hasta que José Ignacio Wert puso un hilo sobre distintas reflexiones sobre el fallecimiento de David Gistau. El jefe de opinión de El Mundo escribiendo sobre el maestro de su generación.

Federico recordando a Antonio Herrero

Casi nada. Todavía recuerdo aquellas mañanas, con la vieja radio de mis padres que me llevaba a mi habitación para escuchar a García y empezar la mañana con El primero de La Mañana. Parece ayer. ¿Qué análisis hubiera hecho Antonio Herrero sobre el zapaterismo, la nefasta etapa rajoyesca y el disparate sanchista? No juguemos a periodismo ficción, pero siendo claros, es fácil sacar una conclusión: crítica, más crítica, hipercrítica.

lunes, 10 de febrero de 2020

Mario De Las Heras recordando a David Gistau

Madridistas y no madridistas, toca recordar a Gistau como lo hace Mario De Las Heras.

Rafa Latorre recordando a David Gistau

Otro crack recordando al crack.

Amón recordando a Gistau

Llanto y voz quebrada de Rubén Amón recordando a David Gistau. Vaya minuto y pico que se le ha hecho a RA larguísimo. Coda: Y quería ser como David. Casi nada.

Peinado sobre Gistau

No estoy muy de acuerdo en casi nada con Peinado. No me suelen gustar muchos de sus comentarios, y, dicho sea de paso, lo soporto por Daimiel. Pero hoy ha recordado a Gistau en un hilo y ha enlazado una de esas columnas gistaunianas que tanto me gustan. Lo dicho, lecturas obligatorias.

Federico recordando a Gistau

Una de Quintos

Pero no de cerveza. No.

Alsina recordando a Gistau

El gran apagón. Tercera temporada.

En la tercera temporada de El gran apagón empiezan con una sucesión de preguntas al respecto de la posibilidad de nuestras reacciones ante un posible nueva tormenta y sus consecuencias. Cuando ocurre, pone el ejemplo de una de esas personas que sufrió las consecuencias del primero, y sus actos posteriores, el politiqueo, la luchas determinismo contra posibilismo y todo lo demás. Profundiza El gran apagón sobre la bunkerización de las élites, el ecoterrorismo, los efectos orwellianos del encierro. Una jodienda con vistas a un peñón en el que esconder personas, cuadros, oros, medicamentos y lo que hiciera falta. Familias que buscan, personas que no quieren ser objeto de nada. Todos sabemos, o por lo menos los que queremos saber, que no sabemos ni la mitad de la mitad de la sombra de una noticia del pasado. Esa Operación Brújula, en un heptágono particular, es real. Rápida y real. El gran apagón, los pensamientos, lo que pensamos cuando estamos a oscuras o, como diría EiHDLCV, el poco tiempo en el que estamos sobrios. ¿Pero hay posibilidad de recuperar(se) de un trauma? Y el Cuarto Poder sacando informaciones varias. Una buena reflexión para pensar en tiempos de mediocridad.

Se ha muerto David Gistau

Sí. Anoche, después de un Betis-FCB, después de un Osasuna-Real Madrid. Las primeras veces que leí a Gistau estaba en El Togo II, mientras tomaba caballitos al mediodía o por la tarde, con unas cervezas servidas por Ángel, o por Emilia, o por Rebeca, o por Elena o por cualquiera de los camareros de Jacobo de las Leyes. Gistau, Jabois, Amón, Bustos, Rafa Latorre. La nueva generación del articulismo español. Había que leer a Gistau y a hay que leer al resto, y a los anteriores. Y a todos. Nadie podré comparar a Manuel Alcántara, pero algunos se le acercaba. Uno de ellos, Gistau. Ahora que parece que quieren acabar con el papel, hay que reivindicarlo más que nunca. A esas lecturas en el bar, hablando de fútbol y política (de esas que todo el mundo opina) y que estos referentes sean reverenciados. O no. Pero es lo que hay. Coda: Pero no queda otra que aguantar, que esperar a una calle en la que encontrarnos a su hijo Luca y decirle que leíamos a su padre y que nos quedábamos tan anchos. Coda 2: De hace un rato, la despedida de Herrera.

sábado, 8 de febrero de 2020

jueves, 6 de febrero de 2020

La (penúltima) humillación

O simplemente, otra humillación. ¿Cuántas van? ¿Son tangibles para todos o solo para los que no miramos para otro lado?

EL EXPEDIENTE PRECIOSO

Empieza la introducción de EL EXPEDIENTE PRECIOSO refiriéndose al Génesis de libro sagrado y a las vivencias personales que cada uno de nosotros experimenta desde que sale el sol hasta el ocaso (demasiadas misas, o como decía el hombre de la camisa verde, "demasiadas pocas misas"). Aunque ahora que lo pienso, no sé si EHDLCV dijo todo eso que creo que dijo (solo recuerdo que me llamaba psicópata) y realmente es una edición aljucereña de Mr. Robot. , precuela de la antigua Carretera del Palmar (ahora Avenida del Palmar) y con una casa más abandonada que la de Antonete Gálvez en Torreagüera. ¿Por qué olvidamos a nuestros héroes? Escribe Juan Ramón Medina Precioso en esa misma introducción lo que supuso crear EEP para él, definiéndolo, si no me falla la memoria como "acto de violencia". Me gusta esa definición, si es que fue así, que he leído este libro entre viajes de autobuses y horas sin clase en un horario de queso con muchos agujeros. De William Golding hablaremos otro día. O no. Da igual. En EEP habla el autor de su pasado y sus influencias marxistas, cristianas y de la Nueva Era, metiéndolas en la coctelera con las de las Ciencias Naturales. Casi nada. Ensayar y terminar las frases con infinitivos. Hasta se refiere JRMP al Fausto goethiano. Y de ahí en adelante, empiezan las cuitas (sin Werther) sobre sus experiencias paranormales, y, también las personales. Recuerda JRMP el enlace matrimonial de sus padres en plena Guerra Civil Española, las represalias sufridas temporalmente por ellos y la llegada al ejercicio paterno de la Medicina. Y desde 1947, la existencia de JRMP empezando por el Valle de los Pedroches, con sus andanzas futboleras, de ciclismo primigenio y de buscar amaneceres. Y el recuerdo de los primeros maestros, como me pasó a mí con Doña Consuelo y Doña Encarnita. Y el cura del pueblo, y el catecismo y todo lo demás. Y si hay que reconocer vanidad, se reconoce. Y en el 57, a los Madriles por el distanciamiento entre padre y madre. Y el recuerdo del Flori en Lo Pagán, y la estación de Balsicas y las vistas salineras de La Manga. Y si hay que recordar a P.K.D. y la historia de su hermana y de su hijo, o escuchar el Campos de Fresa Para Siempre. Himnos, himnos, himnos. Y como en aquella serie televisiva, vuelta a los Madriles, al barrio de Usera y estudiar con los monjes de San Viator. Y en mitad de ese jardín edediano (¿se dice así?), tocaba amar al prójimo, a los enemigos y a los puntos suspensivos. Quizás a los puntos suspensivos, no. Ahí, quizás, me equivoco. Y luego el PreU, y la Universidad Central (recuerda el autor su paso a a denominarse Complutense) con estudios en Biología. Y como nos contó Ana Guerra alguna vez, los grises en la Universidad y todo lo demás. Y como al final nos juntamos con lo que nos une, relata el autor su acercamiento a cristianos pero de raíz social. O quizás no lo recuerdo bien. Tendré que volver a releer esa parte. Y con los compañeros de la facultad surgió el acercamiento al Opus Dei, y esa idea(?) de llegar a la santidad con el trabajo y todo eso. ¿Era así? No lo sé. El siguiente salto nos lleva a 1986, cuando siendo catedrático de Genética en el centro universitario hispalense, JRMP llegó a ser diputado en el Parlamento Andaluz por Convocatoria por Andalucía junto a Julio Anguita. De ahí pasó al Vicerrectorado, y su elección como Rector en Sevilla en el 1992. Y en 1994 Presidente de la Conferencia de Rectores a nivel estatal. Y el recuerdo, como nos decía el profesor Chacón en sus clases, "del malogrado Tomás y Valiente", asesinado en el 96, el año que empecé yo mi licenciatura en la Universidad de Murcia. Cuenta JRMP que, por su cargo, fue objetivo etarra. Parece que se nos ha olvidado la existencia de ETA. Tras el rectorado pasó al Laboratorio Andaluz de Biología. Ya en "La Región" habla, como antes en Sevilla, de personas que le dijeron que fuera fiel a la verdad. Y está bien que lo haga recordando a Reig Pla, hoy tan odiado por tantos. Y de ahí a la llamada de Cristina Gutiérrez-Cortines para separar los estudios de la UMU en Cartagena y crear una universidad en la ciudad departamental autónoma de la capital del Segura. Y de ahí a su nombramiento como rector de la UPCT en 1998, en la que andaba yo ayer por la Casa del Estudiante acompañando a los alumnos del Saavedra Fajardo. En ese capítulo recuerda el encargo de la Politécnica de Cartagena a un grupo de especialistas para analizar la posibilidad del trasvase del Ebro hacia el sureste español, en contraposición al modelo fallido de desaladoras que ahora tenemos. Y de ahí a conversaciones con el presidente de la autoridad portuaria de Cartagena, con médicos del lugar, hasta se refiere a Zapatero y Narbona. Y el recuerdo de libros, como Casa habitada por murciélagos, de Fontes (otro que tengo pendiente, con esa imaginaria lucha entre la capital del Segura y la ciudad departamental). Y como se nos olvida la Historia, JRMP la recuerda con el aniversario del desastre del 98, y los héroes de Cuba y Cavite y el recuerdo de su abuelo médico vuelto de la hoy castrista isla. El siguiente paso del autor, ya en el XXI, concretamente en 1993 es como consejero del ámbito universitario del gobierno de la CARM (aunque recordando su paso investigador previo en la Universidad de Murcia con Alberto Requena, sus charlas con Pedro Marset y Elvira Ramos y todo lo demás. Y siendo consejero también recuerda su amistad con Michael J. Walker y el fichaje de Catalina Yelo. También se refiere a lugares escondidos a los que habrá ir o no ir o dejar en el olvido. Y luego la sidra y el infarto de 2006, y la Cuerva aguileña y el cáncer vesical de 2007 con distintas complicaciones que no fueron problema para que RLV lo volviera a mantener en el cargo en 2007. También hace referencia la encargo del Parque Científico en Murcia y al Parque Tecnológico en Cartagena. Como consejero duró hasta 2008 y posteriormente se encargó del futuro campus lorquino. Y tras la experiencia lorquina, la vuelta a Sevilla. Después sigue con más recuerdos del pasado, como su estancia en la prisión tras ser condenado en 1971 por el Tribunal del Orden Público hasta su indulto gracias al asunto Matesa. Y páginas y páginas sobre paranormalidad y sus consecuencias. Unos recuerdos de construcción y situaciones varias.

Hoy toca pensar

La conversación

Me estoy imaginando a Ábalos y Delcy con la banda sonora de Succession de fonodo, intentando hablar con el Presidente, con la mirada de la Policía Nacional en el horizonte y buscando al chico de Renfe. Luego, me despierto, y era todo una mentira matizada. Y vuelvo a soñar, y veo una tesis presidencial comparada con el robo de unas cremas; veo el ERE andaluz, entre gambas y puticlubs, y lo comparo con los trajes valencianos; veo el timo murciano del aeropuerto y lo comparo con la dimisión del exministro Huerta. Todo mentira. Viva el rasero, el modo de comparar y medir y mientras hacemos el gilipollas hablando de pin y veto, de pimientos y aceitunas. Otra vez, nada es verdad.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Luka Doncic y Ángel Calvo

Angelito lo ha vuelto a hacer... Coda: Seguimos recordando aquella que casi gana el PCI, y los concursos murcianos y todo lo demás.

Ayer ahogué 4 musas...

lunes, 3 de febrero de 2020

El gran apagón. Segunda temporada.

Empieza la segunda temporada de El gran apagón hablando de sectas que no se definen como sectas. Sectas. Será por sectas. Encendiendo y sin encender la tele, con y sin islas que llevan a tentaciones varias. Coincidiendo con El gran apagón, la secta pacense celebraba uno de sus actos sin ropa y con esas liturgias sectarias. Miedo y heridas pecadoras, cuerpos marcados y vergüenzas de debilidad. Reglas que saltar(se) en las sectas. ¿Es posible la conexión divina en la oscuridad? Pone énfasis esta segunda temporada en la teoría de la conspiración, en asesinatos sin resolver, en el silencio de la administración, en las mentiras que nunca acaban. Y se ahonda en la mentira de los políticos, en la mentira del vecino, en la mentira del que no quiere compartir agua y tampones, en la mentira de la prensa que mendiga publicidad institucional y hace el mierda en sus columnas según sople el viento gaviotil o capullístico. Y si hubiera que montar un sistema para salvar el oro, los cuadros de más valor, las personas más importantes le pondrías el nombre de ... ¿Qué nombre? Sí pusiéramos Las Meninas en una subasta pública, ¿Qué valdría? ¿Seríamos capaces de imaginar un precio? ¿Y si hubiera otra tormenta solar y provocara otro gran apagón? ¿Estaríamos preparados para no colapsar hipermercados y tiendas? ¿Seguiríamos al pie del cañón en el trabajo? ¿No se paralizaría el país? ¿Es todo mentira?

Vivan los disparates

Viaje a los confines de la tierra. Primera temporada.

Los ricos también lloran. Los ricos también lloran a bordo. Los ricos también las pasan canutas. En un barco del XIX, camino de Inglaterra a Australia, los ricos también lloran. Veo Viaje a los confines de la tierra gracias, otra vez, a la recomendación de Lorenzo Mejino. La serie muestra desde el principio las malas pulgas del capitán del barco, las diferenciaciones sociales, las penurias a bordo de la nave, los vómitos que nunca acaban, la dificultad de entablar relaciones, la soledad de la escritura, el odio a cierta religión (mal)entendida y todo tipo de necesidades. Y si toca cruzar el Ecuador, se cruza, y se inician rituales y costumbres. O lo que haga falta. Superstición y mierda entre gaviotas. Envidia, sangre, posibilidad de guerrear, odio por naturaleza, locura en mitad de la nada, volver atrás en busca de aguas tranquilas, heridas de guerra, suicidio, desamor, responsabilidades. No deja asunto al margen Viaje a los confines de la tierra. Prejuicios y más prejuicios. Siempre. Da igual la época, la lluvia, el dueño de tus sueños, el enemigo interior y el de fuera, si eres de buena cuna o de cuneta miserable. Y si hay que tirar de agenda y mirar por el tráfico de influencias, se tira, no todo va a ser traficar con mercancías y personas. Y si las agonías largas son malas, en un barco de estas condiciones, son el copón de Bullas y el que haga falta. Viajes, comedias hechas tragedias en mitad de ningún sitio. Y si hay que leer a Píndaro, se lee. Amistad, miedo, amor, y más miedo, y más amistad, y más amor. El orden. Y las preguntas que nos hacemos cuando empezamos una aventura, y lo que nos va pasando mientras la disfrutamos o la sufrimos, mezclando desconocimiento que va de la tortura a la felicidad. Esta serie habla de "verdades universales" que nos hacen preguntarnos una y otra vez el sentido de la vida. Y en esa coctelera VALCDLT mete democracia e Iglesia, política y vida cotidiana. Y debemos aprender de los que saben, como suelo decir en clase: "No siempre podemos saber de todo, pero podemos tener amigos que saben de casi todo".

domingo, 2 de febrero de 2020

Lykkeland. Primera temporada.

Aunque tiene un primer capítulo que deja alguna duda, a partir de ahí se dispara la historia de Lykkeland en su primera temporada. Sueños y depresión, pasos en falso y decepciones, saltos al vacío y éxitos inesperados, llantos y segundas oportunidades, una banda sonora excepcional y momentos emocionantes en casi todos los capítulos. Y en mitad de esos sueños, la siempre difícil opción de tener que elegir… y ya sabemos que de alfa a omega hay demasiadas alternativas para crear la frase perfecta, para hacer la vida ejemplar, para llevar a la práctica una pesadilla imperecedera. O lo que sea. Con el pretexto del petróleo se analiza todo: la bancarrota, la ilusión, el anhelo incomprendido, los prejuicios sociales, la enfermedad mental, el paro y lo que haga falta. Y también reflexiona sobre la muerte, sobre el infierno de morir solo y que solo se despidan de ti los compañeros de trabajo. El dolor, el miedo que lleva a tomar decisiones incorrectas. Nada es fácil a la hora de elegir. Coda: Y esa infinita pregunta sobre la integración de Noruega en la CEE que nunca se llevó a cabo. Ahora que todos somos expertos en Brexit, no está mal reflexionar un rato sobre la independencia económica de ciertos lugares respecto a otros. Puestos a contar mentiras, que las mentiras sean completas.

sábado, 1 de febrero de 2020

Ruptura

El rey Eric

viernes, 31 de enero de 2020

The Path. Segunda temporada.

Seguimos con las sectas. Seguimos, esta vez, con la segunda temporada de The Path. Otra vez, las dudas, los accidentes, los nacimientos de un color esperado, la violencia, el fuego, el dolor, el llanto y, sobre todo, las mentiras. The Path sigue dándole a la cocotera con las mentiras. No habría que enfatizarlo, no habría que subrayarlo con boli rojo, pero secta y mentira, de toda la vida, van de la mano. Pero en The Path aparece la variante del doblebarajismo: la mayoría de los personajes, principales y secundarios, tienen o han tenido un plan b en su vida y en su existencia. La otra carta. Siempre escondemos algo, en público y en privado, en el trabajo y en el ocio. Siempre. Huir y agachar la cabeza o volver a por lo que es tuyo. Porque en las sectas, lo posesivo viene de fábrica. Siempre. Y con lo de uno, no se juega. Nunca. En las sectas, en su particular infierno, viven en su interior demasiadas inquietudes. Y puestos a hacernos preguntas, que lleven profundidad, no nos quedemos en medias tintas. The Path vuelve, antes de su epílogo, a sacar las interrogaciones del teclado para que las pulsemos con fuerza y recalquemos los demonios interiores. Habrá que esperar a las últimas pildoritas. Veremos. Coda: En otro momento, la visión de esta segunda temporada fue la siguiente: La segunda temporada de The Path es de no creer. ¿Pero no iba The Path sobre el fracaso de todas esas mentiras que nos venden? ¿No iba de una secta al borde del precipicio? ¿Por qué crecen las sectas y luego se van al garete? Hay mentiras que no pueden perdurar en el tiempo; otras sí, hay que ver a Pedro Sánchez y no reír con su Manual… Pero The Path te lleva al extremo, a la huida y la vuelta a la mentira, al intento de escapada (sin MAHN) institucionalizado. Escribir institucionalizado cuando reflexionas sobre una secta televisionizada (o como se diga). Te estás sobrepasando, Salva. Y si hay que comprar una tele por primera vez, se te caen los palos del sombrajo. Del puto sombrajo.

El gran apagón. Primera temporada.

¿Podríamos aguantar 82 días sin abastecimiento eléctrico con lo que ello supone? En esa tesitura nos pone la primera temporada de El gran apagón. De traca. Si no aguantamos un día sin luz, no sé si seríamos capaces de hacerlo durante casi tres meses. ¿Estamos preparados para un asunto de tal magnitud? Cuando explico en clase guerras y batallas, derrotas al por mayor y bajos instintos, comento a los alumnos (y a las alumnas y alumnes, que no se me enfanden Calvo y Montero, o debería decir Calva y Montera, ahora que está más cerca el Bando de la Huerta), que piensen en aguantar un día sin agua potable, que piensen el número de veces que van al aseo en un día. También les recuerdo la frase de Borges sobre el papel higiénico y la existencia de Dios y muchas cosas más. Quizás, demasiadas. Y la sociedad contemporánea no sabe renunciar a lo que tiene (o, mejor dicho, a lo que cree que tiene). Nada. No sabemos renunciar a nada. Estamos perdidos. Por completo. El gran apagón saca también lo peor de la clase política, o de esos políticos, políticas y polítiques que antes criticaban la casta y ahora son casta, casto y caste. Sí. ¿Sería capaz la clase política de silenciar un apagón provocado por una tormenta (¿no podríamos decir tormento o tormente?) y que nos dejase sin agua potable y sin luz eléctrica? ¿Serían capaces? Por supuesto. A los alumnos hay que recordarles el asunto del Prestige, y la mancha de Gorbachov, y Stalin y el asunto del aceite de colza, y las checas y la matanza de Badajoz, y Bárcenas y tantos temas más. ¿Y qué tenemos de valor mueble en este país que no se cansa de apuñalar(se) una y otra vez en plan goyesco? Pues el oro del Banco de España y los cuadros del Museo del Prado. Del oro ya hay poco tras la Segunda República y la venta de Solbes, del Prado, esa joya de incalculable valor (al tiempo, todo se venderá), habría que ir escogiendo piezas. ¿A qué lugar llevarías tú el oro en primera persona del singular en una noche? ¿Y qué cuadro sería el de más valor? El gran apagón especula con mucha razón sobre como nos comportaríamos y se pregunta el modo de sobrevivir ante semejante hecho. Yo, si tuviera que elegir una obra iría a esconder a buen recaudo a Mari Bárbola y María Agustina Sarmiento de Sotomayor, a Isabel de Velasco y la infanta Margarita, a Felipe IV y a Mariana de Austria, a Nicolasito Pertusato y a Marcela de Ulloa, a Velázquez y a ese guardadamas que no sabemos su nombre, a José Nieto y a los que hicieran falta...

miércoles, 29 de enero de 2020

Otra persona a la que recordar hemerotecas

The Morning Show. Primera temporada.

Cuando dijo FJL que la habían jodido con el último capítulo de The Morning Show pensé en no verla. Otro día, en un 15, me quedé durmiendo viendo el primer capítulo. Luego, después de llegar de una noche de Arrixaca, vi el primer capítulo. Un círculo vicioso, un círculo que no va a ningún sitio. O tal vez, sí. De las mentiras institucionalizadas. Y no: esto no empezó con el andador de Weinstein (vaya tela lo del andador de Weinstein, eso si que es un Mee To, #MeeTo, Yo también o lo que sea ese invento. El personal ha dejado de saludar a los compañeros, ha dejado de dar dos besos a alguien cuando te presentan, ha dejado de tomar copas con los compañeros después de una comida de empresa. Si es difícil elegir a quien te ponen enfrente en una celebración, hay que imaginar la locura del falso Mee To. Porque esto ha pasado siempre: compañeros con compañeras. Y no hay que vender humo porque tengamos aire camino del Lugar de Don Juan... pero siempre había humo. Siempre. Hay una frase que he repetido esta semana en clase hablando sobre la formación del Estado Liberal en España hablando del Carlismo: "No podemos dejar que nos ganen aquellos que nos intimidan". Y no. La frase no es sobre The Morning Show, sino de la tercera temporada de Okkupert, que todavía no la he visto entera. Es una frase del cuarto episodio. ¿Podemos culpar a alguien de lo que hacen otros? Todo es mentira en The Morning Show. Todo. La presentadora que se hace mayor y le buscan sustituta, el acosador señalado, el jefe sin escrúpulos, la carne fresca con voz insultante. Todo mentira en esta vida, también en The Morning Show. Mentiras que se hacen montañas cuando, en grupo y en voz alta, sale la mierda a relucir y salpicar y el ventilador de semen de mono (Tarantino al poder) alcanza a todas, a todos, a todes. Vaya cantidad de mierda que hay que soportar, soportor, soporter. Y esas relaciones truncadas de raíz por la envidia, por el qué dirán, por las influencias, por los tejemanejes, por los cuernos nacidos antes de nacer. Ahora, en el trabajo, en cualquier trabajo, en cualquier ámbito de la vida, hay que pensar mil veces antes de hacer cualquier cosa: antes de dar una mano, antes de dar dos besos, antes de ir a comer con compañeros, compañeras y compañeres... Todo es mentira, pero en las relaciones personales, mentiras podridas. Pero la pregunta que siempre siembra la duda es la siguiente: ¿Eso es verdad? Como puedo yo atestiguarlo sabiendo que es mentira. ¿Se puede creer en la palabra de un hombre? ¿Se puede creer algo de un hombre en 2020? Y todo eso pesa en cualquier relación profesional, en cualquier relación personal, en cualquier relación con personas con las que compartes una habitación, un pasillo, un edificio. Lo que sea. Todo está viciado de raíz, todo analizado desde fuera, todo pasado por una lupa morada que celebra cada aullido ajeno como dolor propio. ¿O era al revés? Y si hay que recurrir al comodín de Nixon, se recurre. Sí que es cruel el tiempo, sí que lo es. Y sí que los jóvenes se quejan. Y la mierda, con más mierda se tapa. ¿Tragamos mierda? ¿Tragamos suficiente mierda? ¿Tragamos suficiente mierda para ascender? ¿Alguien lo duda? Y luego el control del relato. Es importante contar los dramas, pero mucho más importante es utilizar el modo correcto de contar. Las medias mentiras, las medias verdades, la capacidad de ir a la raíz del problema, la necesidad de contar los asuntos más turbios pero del modo preciso y con precisión quirúrgica. O tal vez, no. Tal vez vivimos en una equivocación impenitente durante milenios y esto simplemente vaya a peor. Y el Infierno sigue siendo, antes y después del #MeeTo, una cosa muy personal. Coda: Bien lo dijo Federico que faltó un paso más, faltó cerrar mejor el último episodio, llegar a las últimas consecuencias y no dejar tantos puntos suspensivos. Pero no se puede tener todo en la vida.

lunes, 27 de enero de 2020

Ray Donovan. Séptima temporada.

¿Nos hemos quedado sin Ray Donovan? ¿Todo círculo se cierra? ¿Nos quedamos sin hiel y flores para los domingos por la noche? ¿Nos quedamos sin bilis ni ambrosía raydonoviana? Otra vez se van cerrando puntos suspensivos sobre hermanas muertas, sobre hermanos pequeños que hay que conocer, sobre maridos que son engañados y tienen sed de venganza, sobre Parkinson y doctores y terapias alternativas y volver a sonreír con personas del pasado. Explotar, huir, paraísos, golpes del pasado que tienen repercusiones en el presente. Con vueltas al pasado como en la última temporada de Boardwalk Empire, al final vamos a empezar a entender algunos asuntos. Algunos. Detalles para explicar ciertas aristas que completan elementos complejos. Uniformados para sufrir y hacer sufrir, para disfrutar y escapar, y disparar y lograr redención. Porque los Donovan, en su encrucijada de difícil definición, busca mucha redención. El puto Katrina de la redención se merecen los Donovan. O un Infierno cargado de ira, vísceras, zapatos que se arrastran y alcoholes varios. Los Donovan. Vaya saga. Vaya historia. Con altibajos, pero siempre maldita e incontestable, siempre visceral y llamativa, siempre vacilante y combativa. Toca enterrar a los muertos y escapar. Y todo lo demás, también.

¿Únicamente?

sábado, 25 de enero de 2020

Himno para pensar en batallas perdidas

Himnos para sábados que prometen lluvia

El Embarcadero. Segunda temporada.

Ha vuelto El Embarcadero para marcharse. Ha vuelto El Embarcadero para descifrar ese sudoku inclasificable en el que se convirtió en su primera tanda de episodios. Había que rellenar esos puntos suspensivos y lo han hecho con altibajos, con situaciones creíbles y otras rozando lo inverosímil. Es cierto que todo tiene ser completado, pero hay formas y modos, hay métodos y técnicas para hacerlo. Cuadrar el círculo no siempre es fácil y, como siempre recordaba Daniel Monzón cuando era crítico antes que director, "el Infierno está lleno de buenas intenciones". El Embarcadero es difícil de asimilar, no es una historia clásica dentro de lo inclasificable del disparatado número de series que se lanzan al mercado en la actualidad. Cuando pase la fiebre, o la moda (pantalón campana sí, pantalón campana no), tendremos que valorar si series como El Embarcadero, con una idea magnífica pero no siempre ilustrada con imágenes perfectas y recayendo en exceso en obviedades, se hubiera dividido en dos partes. No lo sé. Quizás sea una impresión, el estado febril, escuchar poca música, pero creo que pese a estar bien podría estar mucho mejor. O no. Vaya usted a saber. O falte más sangre, y más vísceras y más arroz o todo lo contrario. Lo bueno es que no hay redención, que hay que seguir para adelante. No queda otra. Coda: ¿Tiene cada uno el diablo que se merece? ¿Es tan difícil no equivocarse en esa capacidad de decisión?

viernes, 24 de enero de 2020

Mientras dure la guerra

Ha tenido que llegar 2020 para ver Mientras dure la guerra. Y la he visto con reservas, entre otras cosas, porque no he leído nada de Unamuno (como no he leído las Novelas Ejemplares galdosianas). Mal empezamos con estas asociaciones de ideas. Mientras dure la guerra es de las que hace pensar en las actitudes cambiantes. Ya recordamos hace 10 años el asunto de la devolución del acta concejil a Unamuno por parte del ayuntamiento salmantino. Casi nada. Y todos, después de ver la película, somos expertos en unamunitis. Expertísimos. También se le recordó después de la lectura de Las armas y las letras. Vaya libro, para releer más de una vez. Empieza MDLG con una bandera con su bandera republicana de rigor, sus camiones militares en la plaza salmantina de referencia, con verde y fusiles y un grito declarando el estado de guerra un 19 de julio en Salamanca. Y de ahí en adelante, frases que sabemos o creemos saber o creemos que fueron ciertas. ¿Fueron realmente ciertas? Hasta la detención del alcalde Casto Prieto aparece. Casi nada. Nietos, abuelos, campanas, detenciones, claustros, aulas y curas. Que no falten curas y carteles de corridas de toros. Y del Estatuto Catalán y de traiciones de instituciones a las personas, y de las personas a las instituciones. Mitad y mitad. Rectores pidiendo colaboración. ¿Podemos morir por nuestras ideas políticas? Antes sí y ahora, hasta ayer, también en España, y en otro país, sigue pasando. Y Marruecos, y diplomáticos alemanes viendo a un Franco pasmado. Y ese paso del Estrecho, esos aviones de un lado para otro para hacer una guerra y seguir ensangrentando al personal. Crucifijos y cojines verdes, mujeres en el recuerdo y animales de papel. Y empiezan los disparos a primera hora, bien cerca de los cementarios. Y Azaña escribía mal según Don Miguel (todavía no teníamos La velada en Benicarló). Las hijas, la edad, los nietos que leen los artículos paternos y la expulsión del rectorado. Hasta curas protestantes, o como se diga. Hasta recuerda Karra Elejalde haciendo de Unamuno el suicidio de Balmaceda (y que debió seguir ese ejemplo Azaña quitándose de España y de su vida). Y Millán Astray y sus chascarrillos. Y los himnos recitados. Y el manco en Cáceres con Tito Paco a la vuelta de Argentina. Ceses y hemerotecas y todo lo demás. Depuraciones y cargos. Propaganda fuera. Todo empieza en un momento, todo se dispara y se acelera y se va a la mierda. Y detenciones y muertes, como la de Atilano Coco, que te cambian la vida. Y el cambio de bandera, marcando territorio. Y esa Marcha Real, para seguir marcando aún más España. Mola, Kindelán y Cabanellas ante don Miguel. Una pandilla y una foto, y una mano de Millán Astray sobre la espalda unamuniana. Y esa junta eligiendo al líder, con Cabanellas llamando al futuro Generalísimo "Paquito, el Cuquito". Todo es mentira en esta vida. Mentira. Y la bendición mora o baraka que llevó a Franco al liderato. Ese nombramiento, esa reunión, ese hermanísimo. La veleta de Unamuno en esa conversación en mitad del campo con Salvador Vila, sobre la misma historia de España y sobre revancha y odio y Stalin y de sacristía y rezos y de todo lo demás. Pero una cosa es hablar, tras un coche abandonado, y otra bien distinta disparar y hacer el cafre y joder la marrana. Habla el Generalísmo con su clon con traje en una avión de la gresca española. La jodida gresca. Y Unamuno ejerciendo de San Pedro, renegando tres veces de un Salvador al que iban a fusilar. Las putas contradicciones de la vida. Y Cabanellas contra todos ese grupo que le toma el pelo y que él se dejó tomar. Y el día que lo resume todo, o no resume nada: Todo es mentira. Y para acabar, más bandera.

Guerra 3. Segunda temporada.

¿Cuándo hubiéramos pensando escuchar a Francisco José Delgado traduciendo a Donald Trump? Pues ha tenido que pasar en la segunda temporada de Guerra 3, en la que todo empieza a acelerarse, todo a ir(se) al carajo. Esta segunda temporada de Guerra 3 saca lo peor de la prensa, de la política, del espionaje, de la tortura. Pero también de la ilusión, de las buenas obras, de la utopía. ¿Qué haríamos cada uno de nosotros si empezase la Tercera Guerra Mundial? ¿Qué opinión tendríamos ante un segundo Pearl Harbour? ¿Qué haríamos y diríamos si supiésemos de campos de concentración en pleno siglo XXI? ¿Por qué no nos estamos preparando para algo que es posible y cíclico? Redención y detención a partes iguales. La lucha de los poderosos contra aquellos que resisten y vuelven a resistir. Hay distintas formas de resistencia, de poesía, de otanizar las relaciones internacionales. Deberes y compromisos, en plan planetario con Jota hablando de hacer presidentes de los estados de ánimo. Recordar noches de muchos grados, recordar mares muy amarillos, recordar los nuevos 6 y 9 de agosto. ¿Cuándo será el nuevo 6 de agosto? Da miedo solo pensarlo. Miedo. Celdas y detalles, asesinatos y masacres, tiros al amanecer y muertes que tienen un precio. El abismo y no saber si habrá un mañana, si habrá pensamientos olvidados, si habrá acciones que nunca llegaremos a realizar. Y esos recuerdos, otra vez, y no creer que ocurrió lo que nunca debería ocurrir. ¿Qué cosas nos perderíamos si todo se va a la mierda? Perder lo cotidiano por culpa de una panda de hijos de Satanás. Pero no podemos creer nada. ¿Y si todo fuera mentira?

jueves, 23 de enero de 2020

Alsina recordando a Gregorio Ordóñez

Por piezas como la de hoy necesitamos a más periodistas como Carlos Alsina. Imprescindible. Para escucharlo y meditarlo, y volver a escucharlo y meditarlo. Hasta que no dejemos de recordar a los asesinados por ETA como Gregorio Ordóñez.

miércoles, 22 de enero de 2020

martes, 21 de enero de 2020

Okkupert. Tercera temporada.

Ahora que estamos en tiempo de epopeyizar a los Torra y Puigdemont, y que los fugados están en el poder, vuelve Okkupert. Casi nada. Tercera temporada y empieza con explosiones y con ese triángulo Noruega, Rusia y UE que no hay Dios católico ni protestante ni ortodoxo que lo arregle. No. Gobierno antirruso en Noruega. Viva la democracia y los mentirosos. Viva Okkupert. Viva el jolgorio y el politiqueo. Y las mentiras: en lo que creemos que era y en lo que son las cosas. Preguntas jodidas y embarazosas. Miedo al extranjero, aunque sea blanco. Lo de las razas arias y todo eso no es exclusivo de Merkelandia. ¿Extradiciones masivas en nombre del ecologismo? ¿Evacuaciones masivas en nombre de la paz? ¿Un Pedro Sánchez en Noruega gobernando? ¿Nos sorprendemos? ¿Miente un Primer Ministro en el Parlamento? ¿Puede por eso ser retirado de su cargo? ¿Podemos intentar matar en nombre de la paz? Y el colaborador necesario, aunque sea un ex-enemigo. Un puto ex-enemigo. Todo mentira: nadie lucha (o casi nadie), por su país. Nadie. Nadia. Nadio, que Unidos Podemas. Tribunal Supremo, Código Penal, Artículos, alta Traición (que no sedición) y mierdas varias. Mierda sobre mierda. Deportaciones. Ni los nazis, pijo. 3000 rusos a la calle. Para empezar. ¿Luego era el abascalismo? Y luego el chantaje. Okkupert es una sucesión de chantajes, impuestos desde fuera y autoimpuestos. Un poco de todo. Activismo antirruso en Noruega, ácidos, expulsiones masivas, bloqueo de cuentas corrientes a los colaboracionistas... Y si hay que echeniquizar al asesor, se echeniquiza. Y al final, entre Gretas y grandes compañías, entre países títeres de multinacionales, solo queda la resistencia, el sueño de escapar hacia adelante, la lucha ante los poderosos. La resistencia. Solo nos queda resistir el hachazo y pensar en la gran frase, siempre repetida y siempre acertada: Todo es mentira. Vivan las grandes conspiraciones.

domingo, 19 de enero de 2020

20 años del primer Videodrome de Radio 3

No te das cuenta de lo viejo que eres (con suerte) hasta que recuerdas aquel acontecimiento que viste y lo recuerdas como si fuese ayer: el penalty de Raúl contra Francia, la victoria en Portugal de la generación del 80, la victoria japonesa de 2006 o el primer programa de Videodrome en Radio 3. Todavía tengo algunos capítulos grabados en viejas cintas TDK... Es lo que tiene la edad. Y la memoria. Parece ayer ese programa en 2000, pero recuerdas esos fragmentos de películas, esa narrración, esos domingos escuchando lo grabado. Y en ese primer Videodrome hay una buena reflexión sobre la memoria, sobre el pastiche historicista, sobre Blade Runner y ser esclavo (no somos otra cosa [o con el nuevo lenguaje, coso, o cose con hilo fino o madeja]) y utopías varias: "La memoria es, ante todo, el nombre de algo, es el nombre de lo que ya no es solo una capacidad mental orientada hacia una de las tres modalidades del presente, el presente pasado, el presente presente y el presente futuro. La memoria se presenta hacia el pasado o el futuro y constituye la presencia del presente". Viva la retórica de la memoria y las huellas que no queremos encontrar en el pasillo pero siempre están ahí.

Giri/Haji. Primera temporada.

Giri/Haji . Vaya serie. Desde el primer capítulo te das cuenta de que la historia es buena. Pero hay historias buenas que se pierden por el camino. Con H/G no pasa eso, no. Cada capítulo tiene buenas píldoras: mafia, dinero, poder, distancia, amistad, interés. Otra vez, otra recomendación de Mejino antes de que llegara a España. Giri/Haji, con su dualidad de escenarios entrecruzados, con sus viajes sin destino definitivo, con sus nacimientos y sus muertes, con sus idas y venidas, con su sangre envenenada, con sus pubs con propietarios (mío/nuestro), con sus lluvias definitivas, con sus suicidios impenitentes, con su pasado jodiendo la marrana con la lluvia y su nieve y su viento atemporal. Lo mejor de Giri/Haji es que tienes que posicionarte: con la mafia o contra ella sin término medio, con la corrupción policial en el Atlántico y en el Pacífico, con las normas y las reglas en Oriente y Occidente, con sus huidas hacia adelante al otro lado de ninguna parte, con las ausencias en las muertes familiares. Tienes que estar con alguien, con los malos o con los muy malos, con los que mienten sin razón o con los que te engañan sin motivo, con los asesinos profesionales y con los que matan por convicción, por instinto, por entrañas, por las vísceras que todos llevamos dentro. Se preguntan en Giri/Haji si somos malas personas o personas que hacemos cosas malas. El término medio es difícil de evaluar, de situar en esa balanza de dolor que no acaba nunca. O quizás, siempre estuvo aquí. Vaya joya es Giri/Haji.

Guerra 3. Primera temporada.

Llegué a Guerra 3 por un tuit que ahora no recuerdo. Ahora que vuelvo a mimesacojea de vez en cuando, acabé escuchando la primera temporada de Guerra 3 entre viajes de autobús y caminatas varias entre lugares que no siempre quieres recordar. Guerra 3. Empieza enganchándote con la voz de Adriana Ugarte preguntando sobre los motivos, los hechos y todo aquello que lleva a una guerra. En este caso, a la IIIG.M. Casi nada. Se dice pronto. Hace un par de cursos, con los alumnos de 1º de Bachillerato en el IES Miravete puse, a ratos, la serie 37 días. Los días previos a la Primera Guerra Mundial. Son muchos asuntos los que llevan a la guerra, a las guerras, a los conflictos. Demasiado peón, demasiado rey para un tablero de ajedrez. O no. Tal vez no sobren peones y todos merecemos una Gurtel. O tal vez, no. Vaya usted a saber. Será por intereses. Desde Siria a Corea del Norte y vuelta a los Madriles y retornar a la península coreana. Y paraguas búlgaros, y ácido prúsico, y embajadores con apellido de museo, y juegos para exaltar a un líder cabezón, y muertes innecesarias, y campos de concentración, y resistencia que aguanta carros y carretas por el sueño de días mejores. Pérez Ledo lo ha vuelto a hacer, a vuelto a hacernos pensar. Y dándole a la cocotera, piensas en la repercusión de tus acciones en los demás, en los que te rodean y en los de otros países, en la persecución de los que no siguen la doctrina oficial y de los que están encerrados antes de ser exterminados. A pensar se ha dicho.

sábado, 18 de enero de 2020

No me digas que fue un sueño

Vaya tres píldoras de Videodrome que nos ha dejado Gregorio Parra a cuenta de la RDA, la Stasi, el Muro de Berlín y 1989. Unas escuchas de las que hacen pensar. Una vez, dos veces, mil veces. Larga vida a Videodrome de Radio 3.

jueves, 16 de enero de 2020

miércoles, 15 de enero de 2020

lunes, 13 de enero de 2020

La puta nostaligia...

¿Tan mayores somos? Va a ser que sí, que recordamos domingos de hace 20 años...

Ideas primigenias!!!

Las doctrinas del profesor

Preguntar prohibido

Yeepa bajo el VAR

Viva la puñalada a Montesquieu

domingo, 12 de enero de 2020

jueves, 9 de enero de 2020

Una de frases

O de creadores de frases. Falsos mitos sobre frases sin Sergio Algora, ni la II República o alzamientos nacionales. Todo mentira. Siempre.

Uno es de donde se hace el bachillerato

En mis delirios, en mis clases, en mis sueños, siempre vuelvo a la frase de Max Aub. A veces, los alumnos te miran raro; otras, directamente, no te miran ni te escuchan. El puto mensajito de ese grupo, de esa gente que no volverán a ver muchos de ellos cuando acaben el bachillerato. Y de Max Aub a Manuel Alcántara, y no tener amigos sino gente con la que paso ratos. Lo que nos hubiéramos maravillados con las columnas de don Manuel asistiendo al bochorno político de los últimos días. Pero es lo que hay. Y espero que muchos de mis alumnos acaben el bachillerato.

miércoles, 8 de enero de 2020

lunes, 6 de enero de 2020

¿Cuándo hemos perdido nuestros poderes?

Otra sobre Aljucer!!!

A por Riego!!!

El amigo Jesús me retrata como un tipo odioso y rencoroso. Quizás sea un familiar de Isabel II, de varias opciones, de ominosas decisiones.

Por el pleno empleo

Ha vuelto Pérez dejando muestras de su talento en MMC. Otra vez.

viernes, 3 de enero de 2020

miércoles, 1 de enero de 2020

Arriba

Recordando

Himno para empezar 2020