domingo, 31 de marzo de 2019

El humo camino de misa del 23-F

Yo no me acuerdo porque no llegaba a los 4 años. Iba camino de misa de siete con mis padres, mi hermano y una tía abuela. Hacía un mes justo de la muerte de mi abuela Dolores y había que ir a la iglesia. Lo que recuerdo son las palabras de Ginés Caballero, auxiliar de enfermería y politoxicómano, miembro del PCE y que lleva desde septiembre de 2010 enterrado en el cementerio de Aljucer. Aquel tipo, vivía en la Carretera del Palmar, a unos 400 metros de la sede del PCE en el pueblo. Estaba en su casa escuchando a Jerry García y sus Grateful Dead. Sonó el teléfono y salió corriendo a la calle Vereda, lugar donde estaba la sede. Cuando llegó, Vivancos y Córdoba, otros compañeros, habían atrancado el váter con papeles de los viajes, las reuniones, los concejales y la lista para las próximas elecciones. Ginés, empezó a sacar todos los documentos y fue a empaparlos en alcohol. Salió al patio y empezó a pegarle fuego a toda hoja con el sello o el logo del partido y a cualquier cosa que llevara sus nombres. Aquella madrugada del 23 al 24 de febrero de 1981 durmieron con otros veinte compañeros en la sede con la luz apagada. No hubo brasero de leña y pasaron un frío de mil demonios. Contaba después Caballero que hablaron de Líster y de la Velada en Benicarló de Azaña, de poemas de Gil de Viedma y de aquel Real Murcia que empezó entrenando José Victor y acabó la temporada con Irulegui y en el que jugaban Higinio, Campello y Pepe Vidaña. Según mi madre, vimos una humareda al cruzar la Vereda y al llegar a misa era visible en la parroquia. Y aunque tocaba sermón, don Alfonso, cura obrero, no hizo referencia a lo que pasaba en el Congreso. Ni una palabra. Quizás no se había enterado, quizás miró para otro lado, quizás no quería revolver tripas a nadie, que hacía frío y estaba oscuro y las viejas tenían que volver por los caminos de la huerta a sus casas. Después de aquello, Ginés se dejó el PCE y no quiso hablar más de político, se metió a saco con la heroína y acabó hastiado de la política y los políticos; por el contrario, Córdoba siguió fiel a sus ideas y siguió con su acción política a escala local, con sus mitines y sus panfletos callejeros y fue a la fiesta del PCE de la Casa de Campo de Madrid a finales de septiembre de aquel mismo año. A la vuelta de la fiesta, a la altura de Quintanar de la Orden, el autobús donde iba Córdoba se estrelló y allí se dejó la vida con otros 22 compañeros del partido. Ginés se negó a ir a la Facultad de Medicina, en Espinardo, a la ceremonia civil en recuerdo de sus antiguos colegas comunistas. Otros siguieron fieles a sus principios, como Don Alfonso, que se manchó las manos de cemento con el resto del pueblo en terminar la obra de la casa de Córdoba, que estaba incompleta y en la que colaboraron comunistas y no comunistas, gente de iglesia y otros que también pusieron humo en Aljucer desde sus casas una noche de febrero de 1981. Pero yo no me enteré. Estaba en misa y era pequeño y mi abuelo Juan, antiguo miembro de Izquierda Republicana, no fue a la misa de su esposa y se quedó en su molino de piensos atendiendo la clientela. Pero cada 23 de febrero suena en casa Dark Star de los Grateful Dead en mitad del humo y de olor a alcohol.

El cuñado, la furgoneta 17 y todo lo demás

Pensando en cirujanos de hierro

Corrigiendo exámenes, escuchando himnos, leyendo palabras sobre libros todavía no publicados, escuchando lluvia en Murcia.

Himno para un domingo lluvioso de marzo de 2019

Te das cuenta del pasar de los años cuando en una lista de reproducción salen, curiosamente, las Hermanas Sister.

sábado, 30 de marzo de 2019

Traitors. Primera temporada.

Después los primeros momentos de la primera temporada de Traitors te das cuenta que estás ante una gran serie. Con argumentos. 1945. Victoria de los laboristas británicos. ¿Motivo? ¿Quién financia ese asunto? ¿Cómo se explica que tenga Lenin estatuas en plazas británicas? ¿O era Stalin? ¿Cómo frenar este asunto? Siempre procuro recordar a mis alumnos frases volpinianas: "El Diablo es un agente doble al servicio de la Providencia? Luego me dice Paco el Cuervo que me pongo retórico, pero es que esa frase (y muchas otras), resume bien el argumento. Y ahí, desde ahí, a darle hilo a la dichosa cometa. A espiar. A conspirar. Hacer el mal para hacer el bien y todas esas cuestiones que dicen que están en el Antiguo Testamento. ¿O era en el cuadro de la última canasta de los Bulls de Jordan ante Utah? Todo es mentira. Una puta mentira. Y siempre salimos perdiendo. Siempre. Y me parece bien la premisa. La de cortar (mal/bien/regular) políticamente desde dentro. Desde las entrañas. Desde el mismo tuétano. Y siempre hay una muñecas, o varias muñecas (rusas) delatándote. Y los cómplices, los secuaces (casi como los de de San Eloy con Peñafiel), los colaboradores, las víboras, lo peor de lo peor. Da la curiosidad (que no casualidad, que las casualidades no existen) que mientras veo Traitors estoy empezando a leer (muy lentamente) Memoria del Comunismo. Da para varios artículos Memoria del Comunismo. Para ver Traitors hay que dejar a un lado sentimientos ("los que te nublan el entendimiento") y prejuicios. Hay que hacer cosas que uno no quiere hacer. Tragar sapos y buscar agujeros alternativos. Y en medio de toda esa jodienda, las conversaciones para la partición de Palestina, unos y los otros con intereses (y no solo petroleros). Siempre el jodido tablero de ajedrez. Siempre. El despacho, la oficina, el traje y corbata, no son la vida real. No. Y deja frases Traitors desde el final al principio y te da ideas de lo que hacer con el Fenobarbital. Y con otras muchas cosas. Y pastillas. Y con Palestina. Si hay que partir, se parte; acelerar, pues se acelera; matar, también. Traitors supone obligación y pensamiento. ¿De verdad que tras la Segunda Guerra Mundial el sol no se ponía en el Imperio Británico? ¿Que era La India? ¿Y Ceilán? Y siempre acelerando. ¿Qué era el comunismo en 1945? ¿Igualdad racial cuando los blancos solo podían llevar armas y los negros conducir y cargar en la guerra? Teoriza Traitors sobre los primeros agentes de inteligencia de la postguerra, de los 40's, con preveer las revoluciones antes de que ocurran. El comunismo, los cascos, la muerte, las reuniones, los postres y sus daños colaterales. Asegura la prorrusa que "no se puede destruir una idea". O tal vez, sí. También dicen los espías de la OSS, de la CIA, de Yankilandia que "la única manera de vender democracia es tener ojos y oídos en todas partes". Debajo de las piedras. Y tener estómago para matar y aguantar y no llorar y no enseñar los moratones de la vida aunque eso suponga perder. Porque siempre salimos perdiendo. Siempre. Y, sí. Definitely Maybe, como Oasis, hay frases lapidarias: "El capitalismo, egoísmo estructurado". Y todo lo demás, también.

El Icetismo como síntoma del socialismo español

Lo resume bien Alsina. Pero siempre alguno se mete en el charco. Pero Iceta manda mucho. Y no se corta y lo deja bien claro. Clarísimo. Y Lastra no va al programa de Alsina porque se la comería el comunicador con patatas.

El adiós de Manudona

(Otros) 4 himnos para acabar marzo de 2019

¿Por qué escapar?

¿Por qué huir? Si se trata de otro intento (de escapada), ya lo veremos. A veces, se trata de escapar, de gastar suela, de volver a casa y tener que salir (amaralísticamente hablando) corriendo. O no. O enfrentarnos al vacío, al estertor de la llamada, a lo que no queremos escuchar, a lo que debemos asumir. Decía don Pedro Vera en sus sermones que si llegamos a viejos acabaremos meándonos en las piernas intentando llegar al cuarto de baño. Pero no llegamos. Nunca. Siempre pasa lo mismo porque todo es mentira.

viernes, 29 de marzo de 2019

Superdepor, te quiero igual

Hay que agradecer programas como Informe Robinson. Anoche hubo demasiados recuerdos viendo aquel Depor Vs Real Murcia del 91, aquel incendio en la grada, aquella victoria que llevó a unos a primera y dejó a los segundos a los pies de una promoción ante el Real Zaragoza. Y luego, aquel Superdepor, sufriendo tras la etapa de Boronat (se salvó en otra promoción), y, luego, aquellos dos cursos grandiosos sin premio liguero (terminando de aquella puta manera ante el Valencia del portero González). Y, como colofón, la copa del 95, precisamente contra el Valencia, en dos capítulos (el primero, el de la famosa granizada). Vaya recuerdos. Bebeto, Aldana, Mauro Silva, Claudio, Nando y compañía bajo la dirección de un Arsenio Iglesias que dejaba unas perlas increíbles en las ruedas de prensa. Para ver, y volver a ver. Sin parar este Superdepor, te quiero igual. Imprescindible.

4 himnos para acabar marzo de 2019

jueves, 28 de marzo de 2019

Rematando la liturgia

Alsina lo recuerda: "Lo que Sánchez ha unido en matrimonio, que no lo separe Sánchez". Claro que sí, Rivera. Cada uno a lo suyo. Vaya un sindiós.

¿Qué escucháis en privado?

miércoles, 27 de marzo de 2019

Gigantes. Segunda temporada.

Vuelven los que naufragan, los de cara de caballo y sus deuños, los hijoputas que lo manejan todo y los que los persiguen. Mafia de aquí y de Italia, tipos que no se conforman con lo que tienen, fincas que se quedan pequeñas. Gigantes aparece en su segunda temporada para cerrar el círculo. Tipos que buscan hasta los muertos como decía el hombre de la camisa verde. ¿Seguro que Cádiz no es Líbano? Otra vez los Guerrero, la cocaína y todo lo demás. Y vaya inversión el arte, pijo. Vaya al diccionario de la RAE si no quiere volver(se) para saber lo que significa la palabra voluble. Y, desde el principio, hay víctimas. Muchas. Y fuego (mucho también). Y los Josés Marías García como medida preventiva. Y los cambios de cromos, los secuestros, los coches repetidos. Mentira sobre mentira, cinturón al cuello. Viendo Gigantes vuelves a darte cuenta de que no puedes confiar en nadie. Hay viajes que mejor no terminar. Ni empezar. Siempre hay que tener una ventana cerca. O arriba. Y detergente, por si acaso huele (mal) el asunto. Y nada como un tejado portugués con moho, y una yonki moribundo, ni una mujer despechada a la que le falta un pecho. Siempre la familia con la sexta letra del alfabeto. Siempre. Y un gato negro. Y lo que nos falte entre la sexta, la cuarta y una o al final. Y una buena camiseta de Pepe, o de Óliver Torres, o de Telles. Y viva el Bierzo y sus radios. Apocalipsis, aquelarre, y muchas cosas que empiezan con a. O demasiadas. E, incluso, marea alta. Aunque aquí el aquelarre es akelarre. Y que todo acabe. Vivan los finales y la sangre y todo lo demás.

Taladro a las 3 del mediodía

Himnos atemporales para terminar un marzo que no quiere terminar. De la desafección del Joder, No Sé, a Las canciones de Juanita. Grandes.

martes, 26 de marzo de 2019

El Largo Viernes Santo

A falta de 27 días para el Viernes Santo de 2019 he visto El Largo Viernes Santo. Muertes y golpes al mafioso londinense de los 80's. Caras reconocibles y una banda sonora magnífica. Puertos, yankis, y una olimpiada que nunca tuvo lugar en 1988 en Londres. Policías corruptos, bombas y pubs por los aires, coches que saltan y gasolinas varias. Todo tiene un precio.Círculos que cerrar. Y sale, otra vez, el nombre del IRA. Deseos que no se pueden cumplir. Interrogatorios sin éxito. El malo siempre gana. Pensar y tiempo para pensar. Pero cuando todo es cuesta abajo, pensar no es suficiente. Al final, lo que tiene que salir mal, sale mal. Muy pocos mafiosos han muerto de viejos. Muy pocos.

lunes, 25 de marzo de 2019

El retrato de Alsina

A un mes y tres día de las elecciones del 28-A, Alsina hace un retrato de lo que tenemos que votar (¿no hay otros partidos?). Vaya retrato. De lectura obligatoria.

La desafección

Los políticos quedaron retratados ante los jóvenes. Desvío e indiferencia desde el cartel que los presentaba (hubo cambios políticos "de última hora"). Decía el hombre de la camisa verde (Q.E.P.D) que el grado de civilización se mide por las basuras de las cunetas y las calles. Apostillaba EHDLCV que todos los políticos eran unos hijos de puta. Yo le decía, en plan psicópata, que no. Todos, no. Alguno (a la mierda el lenguaje inclusivo) se salva. ¿En qué consiste la desafección? En muchas cosas. Por ejemplo, ni puta idea de los allí presentes, del precio de billetes entre pedanías y la capital del reino valcarcil. Ni puñetera idea.
Y siempre, o casi siempre, a la defensiva. No me gustaron muchas cosas de esta nueva "casta política", siempre a la defensiva y en plena operación chascarrillo, intentando quedar bien. Esta ciudad y esta región no tienen solución: AVE, Aeropuerto, cambio climático, pero ni puta idea de lo que vale un jodido autobús. Se portaron bien los alumnos del IES Saavedra y algún infiltrado del IES Floridablanca. Coda: Por cierto, para los del lenguaje inclusivo, la moderadora era una alumna del Saavedra, aunque en ello no recayera (para levantar[se]) la representante de Unidas Podemos. Unidas Podemos, sí. Tal que así.

Tinajismo ilustrado

Tocaba escuchar a las 6 y leer un poco después a FJL. Hoy toca tinajismo ilustrado.

domingo, 24 de marzo de 2019

Trapped. Segunda temporada.

¿De verdad una ministra se iba a dejar prender fuego de esa manera con su hermana? ¿Por qué la mierda familiar siempre salpica? ¿Ecologismo 4.0? Venganza y ovejas muertas, terremotos y centrales que construir, vikingos del siglo XXI y viento y niebla que nunca se acaba. Cuerdas y problemas interraciales. Vuelve Trapped con muertes varias, con aristas varias, con asuntos varios. Las casualidades no existen. Familias que se desmoronan. Graneros de llanto. Odio racial entre nieves. ¿De qué hablan las sagas? El asunto deja diálogos bastante ilustrativos sobre el problema de la inmigración (y quien dice Islandia, dice cualquier país). Mayorías convertidas en minorías, idiomas de fuera mayoritarios dentro, leyes y costumbres. Como en cualquier país, pero con más frío. Con mucho frío. Y sangre, mucha sangre. También Trapped en esta segunda temporada es una sucesión de lo que no nos atrevemos a decir hasta que hay dolor e ira en primera persona. Gemelos de sangre, de odio y caída infernal. Palabras en la nieve, en el hielo, en corazones hechos icebergs. ¿Perdonar con ciertas edades? Imposible. El perdón, otro puto truco de marketing. Odio, tampoco. ¿Paz? Imposible en el hielo. Todo es mentira a fin de cuentas. Y nada como un velatorio, un alboroque, para poner(se) en plan demasiado sincero. Vínculos familiares. ¿Quién es el protagonista del dolor? ¿Quién el de cerdo Napoleón? Y como en buena sociedad feudal, los cuñados, enterrados los familiares pertinentes, se encaman entre ellos. Dolor, dolor, dolor. ¿Hay decencia entre el frío? ¿Se pueden admitir los errores? Nos saca las entrañas Trapped, pero está bien ver las entrañas de vez en cuando (no todo va a ser comerlas, pijo). Conflictividad, alcoholismo y verdad en una misma frase. En muchas frases. Verdades que salen a la luz décadas después. Puñaladas traperas, contratos que no se firman, multinacionales que creen en sueños de dólar, animales muertos, partidas de póker. Hay de todo, hasta homofobia en plan sangriento, en plan chantajista. Y todo para llegar a un último capítulo en el que se dan las claves de una familia enferma, de una endogamia primigenia del frío y de los cerdos, de los efectos de las palabras en las personas, de lo huidizo de la vida y del dolor que nunca se acaba. Vino para quedar(se) y aquí sigue, con frío, pero sigue. Y no hay medias tintas cuando el mal vino sale a relucir. Se jode la obra de teatro y hasta el apuntador sufre las consecuencias. Queremos más Trapped. Mucho más.

sábado, 23 de marzo de 2019

Fútbol Club Maradona

Curioso, que no casual, que las casualidades no existen. Vi el viernes el documental Fútbol Club Maradona, analizando el paso del Pelusa por la ciudad condal, sus líos, sus lesiones y, sobre todo, su séquito. Vaya séquito. Aparecen las opiniones del Lobo Carrasco, Clos, Quique Guasch, Joan Gaspart y diversos periodistas. Y sí, hay que volver a analizar ese séquito que deja en bragas a Entourage. En paños menores. No tiene desperdicio.

El hombre que mató a Don Quijote

Nada como buscar un DVD para que te cambie la historia. O las historias. Al principio te deja un poco confuso El hombre que mató a Don Quijote. Proyectos de graduación. Proyectos que hay que recordar y analizar. Los recuerdos y sus daños colaterales. Zapatero a Venezuela y a tus zapatos. Y las Dulcineas, a dulcinear. ¿Los artistas deben ser crueles? ¿Vale el rostro de un vendedor de seguros para hacer de Don Quijote? Vivan las blasfemias, vivan las espadas, vivan los sueños hechos realidad. Viva la locura. Viva la enajenación. ¿Debemos creer en nosotros mismos?

El cuento de la criada. Segunda temorada.

Huir. Escapar. Huir. Morir. Buscar un plan con el que cambiar el asunto. Cambiar. Morder. Sangrar. Exterminar. ¿Y todo para qué? ¿Con qué sentido? ¿Para qué seguir respirando si todo está perdido? Si en la primera temporada de El cuento de la criada escribía sobre la capacidad de tener estómago, en la segunda ya se pasa a todo tipo de entrañas, vísceras, despojos y uñas podridas. O todo tipo de uñas. Hay que pensar en la peor de las Chekas, en los peores métodos de la KGB o de las SS, en los peores métodos de la Stasi y en los muertos de Treblinka (y si dices Treblinka puedes decir cualquier nombre). El periódico cerrado como metáfora. Escapar, escapar, escapar. Solidaridad y propaganda. Porque El cuento de la criada es una reflexión profunda sobre lo que se nos vende (un régimen) y el modo de venderlo. Ríanse de los postulados sobre propaganda de Henry Ford. Y también nos lleva a la cocotera de que es imposible perdonar (¿o acaso podemos olvidar lo que hizo Hitler, Pol Pot o Stalin?). No. Antes muerto que perder la vida. Viva la crucifixión, viva la huida hacia la redención. Lo escribió Montero Glez, "el pasado, o se olvida, o se magnifica". Y habrá que magnificarlo de una vez, para que no se nos olvide. Y hasta un capítulo de Friends en el peor momento de nuestra vida nos parece bueno. O no. Hay demasiados sofás en el bar de Friends, demasiadas risas enlatas, demasiadas historias olvidadas en esa redacción del Boston Globe. Todos los zapatos tienen un pasado. ¿Hay de verdad que creer en los ángeles salvadores? ¿Se puede creer en una sociedad en la que las sogas están institucionalizadas? ¿Todos los asesinatos son justificables? ¿Es fácil huir cuando el cuerpo te pide ayudar más? ¿Cómo medimos el dolor? ¿Por qué no hay lágrimas suficientes en el mundo? Hasta recuerdos de Jordan Catalano hay en la segunda temporada de El cuento de la criada. Pero no hace falta ficción para hacer asociaciones de ideas y ver que en ciertos países, en el siglo XXI hay que tipos que dicen lo que hay que hacer, que asesinan impunemente, que joden la marrana con violaciones masivas (también institucionalizadas). El Infierno es una cosa muy personal, y te puede tocar a ti. O a tu índice. Reflexiona también la serie con la capacidad de elegir, de entregar(se) o no a los demás, a renunciar a la libertad por un auxilio en primera persona del singular. Casi nada. No hay desamor, solo venganza y misoginia a raudales (como si estuvieras definiendo una canción, sea de Los Planetas o de cualquier grupo del WARM). No quedan sentimientos, no queda nada en mitad de un campo de mierda. Los Estados tienen ese afán autodestructivo (no solo en la España actual, ni la del 36-39). El populismo hecho acicate, vender humo para que no veamos el Infierno en el que vivimos los que no tenemos chalé en Galapagar. Y resulta que todo es mentira. Coda: No queda otra que encoger el corazón (si es que alguna vez lo tuviste) y tragar sapos. No queda otra (y menos en tiempo electoral). Y todo lo demás.

jueves, 21 de marzo de 2019

Otro que empezó a estudiar Periodismo

Es verdad. Somos más de uno. Más de uno.

domingo, 17 de marzo de 2019

Bookersistema

Hoy tocaba tocar la guitarra. La española, el guitarrón mejicano y cualquier cosa con cuerdas. Tocaba Bookersistema.
Hoy, pese a la escasa asistencia, hemos visto un muy buen show. Espectáculo para la vista, aunque defensivamente mejorable. Números de traca. De fallas. 20 triples. Casi nada.

¿Explicable?

Dejar(se) ganar o no dejar(se) ganar. Preguntas de fin de curso para intentar salir ganando. Pero no. Siempre salimos perdiendo. Y todo es mentira.

sábado, 16 de marzo de 2019

¿Qué pasara en mayo?

Creo, sinceramente, que en condiciones de salud, tienen más plantilla los Rockets que los Warriors, pero veremos sin CP3 no se lesiona. Al tiempo.

jueves, 14 de marzo de 2019

martes, 12 de marzo de 2019

Suburra. Segunda temporada.

Vuelve Suburra. Vuelve el puerto de Ostia. Vuelve la jarana. Vuelve. ¿Se fueron alguna vez esta pandilla? No. Pero imitando a Guille, "ya están aquí". Rezar, huir, volver. Santa paciencia. Bendito lugar en el que uno dice quien puede trabajar. O no. Fútbol lazial y del otro (antes y después de Monchi). Y el problema de la inmigración (y del Estado, y de la Iglesia, y del mismísimo Dios). Vivan las elecciones en Italia. Vivan. Alcaldes y jodiendas con vista al río. ¿A cuál de ellos? ¿A qué colina? Fútbol, política y medicina, todo el mundo opina. ¿Sorpresas? ¿Quién quiere sorpresas teniendo a la mafia? Y la prensa, que tiene más influencia de la que creemos. Los voceros y sus pesebres. Viva el pesebrismo ilustrado. Todo son pirañas en esta vida. Vivan Las Pirañas. Todas. Todas Las Pirañas, da igual latitud y longitud. Confianza. Viva la confianza. La puta confianza. ¿Por qué perdonaba Julio César a los traidores? ¿El traidor puede pagar algo? Orgullo y secuestro. No. No hablamos de épocas victorianas, sino de la nueva Italia (o como decía el hombre de la camisa verde, "la penúltima nueva Italia, que mañana siempre hay otra"). Unidos por Roma, una ciudad segura, y miles de mentiras para vender otra gran mentira. En esta vida, como siempre recuerda Sergio Belmonte, "todo es mentira". De sondeo a sondeo, y el CIS de Tezanos pronosticando sobre VOX en Andalucía. O donde el tezanismo diga. ¿La Edad Media italiana en 2019? Oro sobre oro. Un político sin escrúpulos, un gitano, un poli y el jefe del puerto. Casi nada. Cambio de cromos. Siempre, con la política de fondo, se trata de cambiar cromos. Y en Italia, el cambio de cromos es deporte nacional. Derecha por izquierda, miedo por corrupción, etnia por suburbio. Será por cromos. Y venganza y sangre e intentar escapar. Pero hay veces que no hay escapatoria. Y no. Nunca. Ya lo dijo el Maestro de Gramática: "No hemos sido educados en la altivez del suicidio".

¿Esto es real?

sábado, 9 de marzo de 2019

viernes, 8 de marzo de 2019

Never, never, never

Como bien dijo Florentino, nunca. Nunca, hablando de David. Pero nos quedan los himnos de viernes por la tarde a la hora de corregir cientos de exámenes.

Joder, No Sé

Coda: Nada como el 8M para ver el tercer capítulo de Traitors y escuchar una conversación entre mujeres en una oficina ministerial en la Inglaterra de 1945.

miércoles, 6 de marzo de 2019

La Maravillosa Señora Maisel. Segunda temporada.

Vuelve La Maravillosa Señora Maisel, vuelven los altibajos. Esta segunda temporada vuelve, con su plenitud, pero también con su tono agridulce. ¿Qué nos hace falta para ser realmente felices? ¿No tenemos en cuenta París ¿Tampoco los canadienses? Vestidos bonitos, maquillaje bonito, perfiles manifiestamente mejorables. Y meter(se), y meter(te). Con todo Cristo. Con todos. Con el puto universo. Pero lo bueno de decir los asuntos en voz alta, es que provocas cambios. Y, sorprendentemente, positivos. Muy positivos. Y sí, muchas veces, hay muchos jefes indios en la tienda. Otra vez. Y los tecnicismos, divorcio sí, divorcio no. Bandas como plato alternativo. Y sí, hubo un Polaris antes de Polaris. Antes de Torre Pacheco, El Jimenado (¿se decía así?). ¿Seguro que sabemos lo que hacemos con los amigos? ¿Pasar de apellido de casada al de soltera? ¿O directamente Super Maisel? Pero el 59 era el 59. Ni teníamos idea de Don Draper. Y cada copa, a su hora. ¿Toca balbucear o blablucear a ciertas horas? Un capítulo de LMSM hace más por las mujeres que cinco huelgas en nombre del feminazismo del 8M. Y, ciertamente, nadie perdona. ¿Para qué narices perdonar? ¿Tenemos que cambiar verdades por mentiras cuando todo es mentira? Esto suena a canción de George Harrison. Y no es de exnadas, ni de exnazis, ni de exbeatles. Y escapar, en plan amaralístico, y salir corriendo y acabar en bares vacíos de Philadephia. Y cenas familiares de verdades y mentiras y medias verdades y medias mentiras. ¿Era ese el orden de las cenas familiares? Coda: La mejor frase es la del carpintero que no es carpintero: "Imagina una manada de lobos con diarrea, encerrados en tu piso durante un mes, y llegas tú con una cuchara. Esa es la cantidad de mierda de la que hablo". Y apostilla: "Vivir consiste en no parar de comer mierda". De comer mierda. Coda 2: Y esos himnos para acabar cada capítulo... Coda 3: ¿Qué sería de nosotros sin chascarrillos?

El debate

Me apunto esa frase para clase: "No entre en debate conmigo".

Santa Paciencia

martes, 5 de marzo de 2019

(Himnos) que me apetecen escuchar...

Los himnos

Me decía el Hombre de la Camisa Verde que no entendía el motivo. ¿El motivo? ¿El puto motivo? El Hombre de la Camisa Verde me regaló USENEMDUA. Y lo escuchaba en bucle. ¿Hace falta un motivo para escuchar un himno?

lunes, 4 de marzo de 2019

De lectura obligatoria

Ayer, después de autobuses varios, después de intentos de robos varios (lo del Palacio de Deportes de Murcia en el baloncesto) leí a Pérez-Reverte en su artículo en el XLSemanal y que también podemos leer en Zenda. De lectura obligatoria y que cada uno saque sus conclusiones. Lo leeré en clase este mes y veré el modo de reaccionar del personal.

El caos hecho baloncesto (UCAM Vs FCB [3/3/2019])

En un partido trabado, en un partido en el que no arrancaban los motores,
hubo un final dramático. El video lo cuenta todo. Allí estuvimos, allí gritamos, allí nos quedamos sin voz. Lamentable lo de los árbitros ayer (y no solo por la última jugada).

domingo, 3 de marzo de 2019

La amistad, las series, las citas bíblicas y los veraneos

No he visto Stranger Things (miento, solo vi un capítulo, el primero, que me lo pidieron los alumnos de 2ºF un martes a última hora después de una excursión, y no me enganchó). Pero luego resulta que escuchas una canción, un domingo por la mañana, saludando a vecinos, leyendo en Zenda, andando tres kilómetros y recuerdas frases de Manuel Alcántara: "El amigo de verdad es el que te ayuda a enterrar a un muerto sin hacer preguntas ni hacer objeciones". No sé el modo de relacionar(se) de Eleven y Mike (iba a hacer la gracieta sobre WR, que recordó un día AD sobre su entrada a un supermercado y no robar nada...), pero parece ser que era algo real, que se visitarían, en el caso de que hiciera o hiciese falta en el hospital, en la cárcel (¿serían televisivos presos o presos televisivos) o, fatalmente, en el cementerio. Cantan Airbag: "Nunca tuve amigos como a los trece años. ¿Acaso alguien sí? Coda: Eleven y Mike es solo la primera perla (sin JS) de Cementerio indie.

Inter

sábado, 2 de marzo de 2019

Otra vez, otro día sin dormir

La ciudad

Santo Dios

Hay canciones que, una vez escuchadas en bucle durante la madrugada, quieres poner(le) una etiqueta. Una maldita etiqueta. O cientos de etiquetas. Pero quizás sea mejor escuchar sin pretensiones ni abstracciones raras. Únicamente, disfrutar. Coda: ¿166?

viernes, 1 de marzo de 2019

Hoy en clase tocaba hablar de...

Otro régimen, y no precisamente el mío con la báscula.