Hace 47 minutos
lunes, 27 de abril de 2026
The Pitt. Segunda temporada.
Hace unas semanas me preguntaba mi señora esposa una de las cuestiones que la obligaba un cuestionario del INE (de esos que son voluntariamente obligatorios) sobre el grado de satisfacción en el trabajo. Un cero, le conteste. Me miró con cara que va desde la que está oliendo raro a la de un partidazo extrañado de Alvarado antes de llegar a NY. Pero no. La segunda temporada de The Pitt va sobre los colapsos, los de los cuerpos humanos y los de las mentes de los cuerpos humanos. Del colapso de seguir viviendo y hacer lo que te gusta pero que te impide seguir adelante, porque estar rodeado de muerte continuamente lleva precisamente a eso. A no poder seguir, a odiar lo que te encantaba, a escoger caminos equivocados (de esos que te llevan a rehabilitación), a creerte el origen de todo cuando eres manifiestamente prescindible, a preguntarte si te están utilizando (otra vez), a creer que lo que nos cuentan puede llegar algún día a ser verdad. Pero “la muerte no se cambia” y te hace pensar, y en esa deriva, incluso alguno, antes o después, sobrevive. O cree que sobrevive.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario