Hace 7 horas
domingo, 4 de noviembre de 2018
Il Miracolo. Primera temporada.
Pensar. Disculpar(se). Elecciones. Plebiscitos. Encuestas. Sangre. Niñas muertas. Cornejas muertas. Moscas. Manos que cogen moscas. Milagros. Sangre. Cabinas de esquiadores y turistas que caen en la nieve. Mujeres. Cuernos. Si. No. Salir de Europa. Proteccionismo.
Made in Italy. ¿Mamíferos?¿Ratones? ¿Deflines? ¿Fe? ¿Estamos listos par ala crisis? Sangre, lágrimas, vírgenes de plástico, glucemia. Beberé veneno hasta inmunizarme. Me acuerdo siempre de Eddie Vedder y Dennis Rodman y de los curas que se van de putas. Curas sin vocación. Oraciones sin respuesta. Hijos y mujeres que no responden a las expectativas. La primera temporada de Il Miracolo no deja títere con cabeza. Curas y yonkis, presidentes y esposas cornudas, vómitos sobre el alzacuellos, colonias baratas sobre camisas con lamparones. Mierda sobre mierda. Y mafia. Mafia. Niñas muertas que provocan las muertes de padres. Italiaexit. Plan B. Curiosidades y casualidades. Muertes como penitencia. Palabras grabadas. Viajes en avión que nunca se harán. Da mucho juego y mucho pensamiento esta primera temporada de Il Miracolo y el que mejor lo resume es Lorenzo Mejino.
sábado, 3 de noviembre de 2018
jueves, 1 de noviembre de 2018
Los 50 puntos de Derrick Rose (31/102018)
Contaba el hombre de la camisa (y mira que lleva años muertos, casi tantos como las rodillas de Rose) que en toda agonía hay momentos de lucidez, de días de hablar antes de que se acabe todo. También decía, creo que él también, que muchas veces eran espejismo. Vimos a Rose en NY, poco lo vimos en Cleveland y ahora en estos Bulls/Wolves de TT. A todos a los que se les ha hecho el chicle agua en las redes sociales viendo el partidazo contra Utah hay que decirles que pisen el freno. Un poquito. Todos recordamos shows de tipos que luego nunca se recuperaron. ¿Las lágrimas al final del partido? No sé. ¿Show? Rose sigue vendiendo productos deportivos con su nombre como si no hubiera mañana. Pero esto es así. Dioses, ciudades del viento con unos mercados amplísimos y la venta como objeto del ocio terciarizado. En la retina tengo todavía lo que hizo Brandon Roy con los Blazers para empatar, estando cojo, la eliminatoria de postemporada contra los Mavs a 2 en Portland (unos Mavs que luego se llevaron el título en 2011). Hubo palabras de todo tipo, pero aquello desapareció como azucarillo en el café. Cuidado con los epítetos, cuidado con los adjetivos calificativos y no confundirlos con los especificativos. Tiempo al tiempo. Aquel Roy acabó retirándose de mala manera en los Wolves, ese mismo equipo en el que Butler no quiso jugar ayer. Curioso, que no casual, que las casualidades no existen.
Coda: Y todo esto en la noche de los muertos vivientes. Viva Carolina Durante.
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