Hace 22 minutos
miércoles, 4 de marzo de 2026
Los domingos
“Es tan fácil rendirse”. Muy fácil. Los domingos pone en la diana a aquellos que se cuestionan lo que hacen los demás, lo que intentan hacer los demás. En esa cuestión, en esa capacidad de elección, siempre es difícil posicionarse (o no hacerlo, y pasar por tonto o por calzonazos, o por gilipollas). En esa diferencia (la que decía el hombre de la camisa verde que separa al tonto del gilipollas), es muy fácil caer en el tópico, en la palabra resultonta, en la chufla que no siempre se entiende, y cuando se entiende se busca detrás otro matiz. “Jesús pone deseos en los corazones de la gente”,pero muchas veces creemos que esos deseos podemos moldearlos a nuestro antojo, a nuestro capricho. Y como nos cansamos, “nadie está feliz todo el rato”. Lleva también Los domingos la trama a lo económico, a lo monetario, al chanchullo familiar de herencias y desvaríos, de elecciones equivocadas y familias por completar, de números que lo descuadran todo y familias que crecen y, quizás, desaparecen. Y en esos tiempos divinos, tan distintos de los terrenales, de los que acontecen sin reloj y entre rejas, siempre hay una prueba que pasar, un listón que saltar, una penúltimo foso para el gran salto. Pero siempre tropezamos, sea domingo o no. Una película para pensar en que lo que nos conviene no siempre es bien visto por los demás. Casi nunca.
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