viernes, 3 de julio de 2009

99%

¿Y el resto no cuenta?
Esto es como todo: un abuso de la estadística.
Y punto.
O, quizás, no.
Vaya usted a saber.

jueves, 2 de julio de 2009

Una de reclutas.


Hay veces que hay que darse de palos. Nosotros, mientras esperábamos unos reclutas, hace ya cinco años, don Jesús y don Salvador, como si fuéramos Mesías buscando Apocalipsis, miramos a otro lado. Debimos darnos de palos. Aparentamos, como decían los Hombres G, frialdad. Mucha frialdad.

Así se hacen las cosas.


Pongo este video que he visto en El Rincón de Pirrimarzon porque cuentan como hay que hacer las cosas. No se trata simplemente de estirar el chicle o de darle hilo a la cometa. Se trata de vender un producto como hay que venderlo. Y punto. A ver si aprenden. Lo demás es supervivencia.

True Blood.


True Blood. True Blood. Los que ya la habéis visto, estas letras juntadas son lo de siempre: un lapo en el mar. En el océano. En el que tú quieras. Los incendios necesitan mucha leña. Y los vampiros, sangre. V, fresca o como tú quieras. Lo vuelvo a decir. La legalidad vampiresa va a llegar, o como se diga. No hay razones que dar par ver True Blood. Hay que verla. Y punto. Y no sólo por Anna Paquin. Sería razón suficiente. Es una serie que habla de convivencia, de amor versus desamor, de deseos incontrolables, de luchas por sobrevivir, de alcohol siempre sano, de organismos sin neuronas, de gente necesitada. Porque todos estamos necesitados. Todos siempre necesitamos algo. Aunque luego, después de probarlo, nos parezca superfluo. Pero ya no es otro día más. Y el tiempo es un hijoputa. Incluso para los vampiros. No hay metáforas para un vampiro: hay noche, hay sangre y hay perversión. La escasez de alma no es universal. A veces, hasta los vampiros, tienen su corazoncito. Y nunca es tarde para soñar. Ficción made in Alan Ball. Y todo lo demás.

El bulevar.


Ayer volvió el Bulevar a Radio 3. Circunstancialmente, en el treinta cumpleaños de la emisora, pero volvió. Puede ser que Chema Rey sea el locutor con el que he pasado más horas pegado a la radio. Joder, ya no se hacen programas así.

Porque con él hemos conocido grupos como The Sunday Drivers, Wilco o Triángulo de Amor Bizarro. Y hasta sonaron los Planetas. En fin, que todo lo bueno se acaba. Pero hay que recordarlo y venerarlo.

Todo está inventado, por supuesto. Hay que adaptarse a la modernidad con prudencia y valentía. Y todo lo demás. Y siempre nos quedará Beck Hansen.

miércoles, 1 de julio de 2009

El puto uno de julio (I)

Día uno de julio de 2009. No. No he ido a ninguna reunión de neocatecumenales. Paso, literalmente, del camino neocatecumenal. El camino que hemos tomado, a eso de las nueve de la mañana, era la autovía, el puerto de la Cadena (tiene cojones el nombre para la mierda de puerto que es) dirección Los Alcázares. Allí, enfrente de Varazú, hemos ido de mudanza. De puta mudanza. Y, a la vuelta, con la furgoneta llena de muebles, nos ha parado un simpático guardia civil. Que si el carnet, que si la ITV, que si el seguro. Yo iba de Luis Moya, por supuesto. Diez minutos de milongas, de paripé. Pero lo mejor ha sido lo del mauritano tingitano que han parado junto a nosotros. Con el coche lleno de comida, el señor agente le dice:
- ¿No sabe usted que no puede llevar mayonesa ni alimentos perecederos?
En fin. Lo que tocaba. Y era mayonesa, por supuesto.

150 euros.


La frase del día viene en Pero sigo siendo el rey: "El mundo está lleno de imbéciles dispuestos a joderse la vida por ciento cincuenta euros".