Día uno de julio de 2009. No. No he ido a ninguna reunión de neocatecumenales. Paso, literalmente, del camino neocatecumenal. El camino que hemos tomado, a eso de las nueve de la mañana, era la autovía, el puerto de la Cadena (tiene cojones el nombre para la mierda de puerto que es) dirección Los Alcázares. Allí, enfrente de Varazú, hemos ido de mudanza. De puta mudanza. Y, a la vuelta, con la furgoneta llena de muebles, nos ha parado un simpático guardia civil. Que si el carnet, que si la ITV, que si el seguro. Yo iba de Luis Moya, por supuesto. Diez minutos de milongas, de paripé. Pero lo mejor ha sido lo del mauritano tingitano que han parado junto a nosotros. Con el coche lleno de comida, el señor agente le dice:
- ¿No sabe usted que no puede llevar mayonesa ni alimentos perecederos?
En fin. Lo que tocaba. Y era mayonesa, por supuesto.