Pero que quede claro que no es una guerra. Que quede manifiestamente claro. No es una guerra. Lo de Afganistán es una visita para fortalecer la Alianza de Civilizaciones. Pero no. No una guerra, por eso los pijoprogres no salen a la calle con pegatinas del "No a la Guerra". ¿Dónde están? ¿No se ven? ¿Actores y actrices? ¿Dónde están? Pues eso, que no es una guerra es un escenario duro, difícil y arriesgado. Coda 1: Está bien eso de orientarizarse cuando el Papa viene a tu país. Con un par. ¿Hubiera hecho lo mismo con cualquier otro jefe de Estado? Coda 2: Yo, hablando de Afganistán, me quedo con el de Tachenko:
"Cada vez que se abre una puerta, cada vez se cierran las demás. Grabaré su cara despierta, cada vez es como las demás.
No la detengan, déjenla estar, se abre una puerta ahora, ella se va.
Cada vez que se abre una puerta, cada vez se cierran las demás. Grabaré su cara despierta, cada vez es como las demás.
No te arrepientas, siempre es igual, como lo llevas, cuanto puede durar, no hay quien lo entienda, y eso es normal, noches de fiesta ahora, Afganistááááánnn...
Cada vez, (cada vez) cada vez, (cada vez) cada vez, (cada vez) cada vez, Afganistááááánnn..."
No soy de zombies. De verdad. Hablando de sangre, prefiero True Blood o Crónicas vampíricas. Pero el primer episodio de The Dead Walking me ha dejado sin palabras. Y, por lo bien que pinta, va a ser acción y, palabras, las justas. Se resume en la primera escena, en la primera secuencia. El prota (el eterno enamorado y no correspondido de The Love Actually de la ahora pirata más famosa de la historia) tiene que destrozarle los sesos a una niña zombie. A partir de ahí, el Apocalipsis, y ese día San Juan no estaba para escribir. Es un capítulo de silencios y acción, de plenitud de medios. Una mano encerrada da más miedo que Moratinos en pijama, de verdad. El corazón, en un puño; fémures que se arrastran pegados a una cabeza zombie. ¿La familia? ¿Tú te olvidas de la familia o la familia se olvida de ti? ¿Se puede buscar a alguien que no sabes si está muerto o es un zombie? ¿Y si ese alguien ha reconstruido su vida? Y los cuervos, pero el señor Andrew Linconl, ayudante de sheriff, siempre previsor, tiene la casa acondicionada como para la tercera guerra mundial. La diferencia entre un ayudante de sheriff norteamericano y un poli local en España es clara: el primero se arma esperando la venganza de los japos 65 años después mientras que el segundo sólo aspira a chulear y a demostrar el principio de Peter las 24 horas del día de los 365 días del año. ¿Algo más? Sí. Mucho más. ¿Podrías matar a tu mujer ahora zombie? ¿Sí? ¿No? ¿Quizás? ¿Y si tienes un hijo que tiene que ver a su madre en ese estado? Y Atlanta, Georgia, en el horizonte, aunque los halcones han sido sustituidos por cuervos. El puto cráter del infierno. El puto cráter del infierno, tal que así. Pues eso, que sobran las palabras pero no los suspiros viendo The Dead Walking. Ansioso espero el viernes que viene, aunque acabe las reservas de tónica del súper no vaya a ser que el planeta murciano se convierta en el planeta zombie, porque en el reino valcarcil todo es posible.
En 30 horas tendremos un par de artículos que prometen en el XLSemanal. El del maestro Pérez-Reverte y el del gran Carlos Herrera, dos cracks del periodismo y de la literatura. Ansioso estoy por reirme entre cervezas después de misa, joder.
Esta mañana, en mitad de mi jornada grouyer, y viendo los enlaces de este sueño, mitad ginebra, mitad tónica, me encuentro que Felipe en su Enfoque lateral (el que nos va a jubilar a todos si sigue escribiendo como escribe [déjate la traducción y crea, joder]) habla de la película que, junto a alguna de Tarantino y alguna más, he visto en más ocasiones conscientemente. Me refiero a Beautiful Girls. Sobran las palabras. Y punto. Coda 1: Es verdad. Siempre es verdad. Una chica como esa nace con novio. ¿Alguien lo duda?
Ya lo decían Fran Fernández y el siempre idolatrado Sergio Algora: "Ya no es posible ser feliz, al menos ya no para mí. Y es que ahora sé que es cierto, nunca tendré lo que más quiero.
(Uhhhhhh, ahhhhhh) No tendré piedad. (Uhhhhhh, ahhhhhh) Yo tengo 33 y tú eres casi una menor. Como es posible que entre tú y yo exista algo que dure un tiempo.
Tú me recordarás como algo bueno que pasó y yo estaré vuelto del revés buscándote por el mundo entero.
Dios conmigo hizo una broma, me dijo ven y luego toma. Y aunque lo intente sé que es así, ya no es posible ser feliz.
(Uhhhhhh, ahhhhhh) No tendré piedad. (Uhhhhhh, ahhhhhh) Yo tengo 33 y tú eres casi una menor. Como es posible que entre tú y yo exista algo que dure un tiempo.
Tú me recordarás como algo bueno que pasó y yo estaré vuelto del revés buscándote por el mundo entero.
Y ese novio tuyo que te sirve de protección aunque lo intente nunca entenderá ciertos mensajes en tu móvil, porque bailamos "El robot", yo seré viejo y tú joven".
Coda 2: Palabra de la Lolita del barrio al Hutton de turno: "Pero si tus sentimientos son puros, espera"
Hace un rato, el Belfast Boy más conocido en estos lares del twitter como georgebest_ nos recordaba aquel himno que fue durante un tiempo el Kennedy de The Wedding Present. Pues eso, himno, como siempre, inolvidable.
Es un jugadorazo. Kevin Garnett es un jugadorazo. O quizás, más bien lo era. Ahora en ese conglomerado de viejas glorias que hay en Boston y en el que yo me quedo con Rondo, ha vuelto a las andadas. Kevin Garnett es como las palomas, cada vez que habla la caga. La madrugada del miércoles al jueves me quedé viendo la excelente retransmisión del Phoenix Suns Vs San Antonio Spurs que hicieron José Ajero e Iñaki Cano Martínez (eso si que es envejecer, da gusto ver a Duncan, a Hill, a Richardson, a Nash [aunque tenga que lanzar mucho, y vaya taconazo en plan Messi que hizo], y a todos los demás). Y en uno de los tiempos muertos, hablaron de la penúltima de Garnett. Charlie Villanueva dijo en su blog que lo había llamado "enfermo de cáncer". ¿Se puede ser así, señorito Garnett? Pues claro que no, y así se la liado en Yankilandia. Ahora se retracta, habla de malas interpretaciones. Y una mierda, Garnett. Y una mierda. A ver si la NBA hace algo con este individuo de una puta vez. Y, Garnett, recuerda, que por nadie pase. Que por nadie pase. Y punto.