viernes, 29 de octubre de 2021

La Fortuna. Primera temporada.

Desde el principio de La Fortuna te das cuenta de que hace mucho tiempo ya viste esta historia, pero con otra perspectiva. Se han visto muchas cosas disfrazadas de otras, pero cuando veo algo que es reconocible, no hace falta repetirlo: pongo el trailer de Indiana Jones En busca del arca perdida y creo que las palabras que suenan lo resumen. Es así. Algo perdido, con valor real y simbólico, con politiqueo y flirteo, con jodiendas con vistas a Atlanta y a Algeciras y a Madrid y a cualquier lugar del mundo que haga falta. Historias reconocibles y personajes aún más reconocibles, nada nuevo bajo el océano. Bueno, ahí si que me equivoco. Ahora si que tenemos, arqueólogos submarinos todos, algo que encontrar, algo que es tangible y no solo es gas (que falta nos hace, que llega el invierno y la luz está muy barata en otoño de 2021). Muchas veces nos despistamos y no queremos ver más allá de lo que tenemos delante, no queremos observar lo que realmente importa. La Fortuna deja momentos ilusionantes pero va decayendo de principio a fin, sabiendo que los finales no son perfectos, pero que siempre se acerca el día de difuntos y hay que hacerle un hueco en el calendario, queramos o no. Y siempre hay un cajón que llenar y tesoros que ocultar. Ideas buenas no siempre materializadas perfectamente. O quizás exigimos demasiado y creemos que la serie B con traje de serie A debe de ser perfecta, y no siempre lo es.

jueves, 28 de octubre de 2021

Matanza siempre

The Americans. Segunda temporada.

“Ser adulto significa hacer cosas que no quieres hacer a todas horas”. Esta frase, como todas las frases, fuera de contexto puede ser utilizada en multitud de circunstancias. En muchísimas circunstancias. Y toda batalla contra lo que no queremos hacer, o seguir haciendo, es personal. Personalísima. Pero siempre estará ahí. Como si de un ejercicio blackmírrico se tratara, vuelvo a caer en un sueño eterno y no sé el motivo de volver a empezar a ver la segunda temporada de The Americans. Recordaba algunos pasajes, o creía recordarlos, hasta que todo se fastidió a finales de 2014 y en 2015 y las mierdas del pasado, guerras frías y no tan frías, reaganianos todos, objetivos y agentes dobles al más puro estilo Volpini. Reflexiona la segunda temporada de estos espías rusos en Yankilandia sobre las debilidades humanas, sobre los secretos que no queremos compartir y que nos atormentan, sobre los que nos avergüenza y sobre lo que no queremos hablar. Y hacer esas cosas que no queremos hacer, se multiplican en cada uno de nuestros trabajos. Y así, haciendo cosas que no queremos hacer, nos traicionamos una y otra vez, traición diaria y contemporánea, traición personal e infecciosa hasta la sepsis existencial. ¿Por qué no hacemos lo queremos hacer continuamente? ¿Por qué tenemos que soportar el vacío y seguir con una rutina que no nos lleva a ningún sitio? ¿Por qué hacer del sacrificio un modo de vida? Lenin, los curas, la paz, las muertes forzadas, los enemigos invisibles y la soledad como instrumento para cazar y ser cazado. O quizás, ser adulto sea todo eso y mucho más de lo que seguimos sin querer volver a hacer.

Si fueran únicamente las plantas...

martes, 26 de octubre de 2021

lunes, 25 de octubre de 2021

Una conspiración sueca. Primera temporada.

Puestos a buscar explicaciones a lo que no entendemos (o no nos han contado), nos aferramos a cualquier cosa, a cualquier escombro, a cualquier barco a la deriva. Y sale el grito, la frase: “Tenemos algo”. Una conspiración sueca, con su apariencia de comedia, sí que tiene pretensiones: buscar una respuesta al asesinato de Olof Palme. De Olof Palme únicamente nos acordamos por el callejero, por ir a un determinado comercio de una calle llamada así. Pero no. Hay más. Hay más inconvenientes, hay toneladas de incógnitas y preguntas sin resolver. Como si de unos cazatesoros se tratara, un grupo de personajes (en el mejor sentido de la palabra) se lanza a una aventura para buscar la clave que dé con la solución a un asesinato sin resolver, a una incógnita en una ecuación matemática sin capacidad de ser resuelta. O no. O todo es un sueño freak, todo es mentira. Siempre. Una buena serie para salir de laberintos interiores y entrar, definitivamente, en un bucle de desesperación sin que el sol sea capaz de brillar. O no. Muchas veces no nos preguntamos realmente lo que sabemos de ciertos interrogantes, pero tampoco hacemos mucho (o nada) para que los que vienen, lo sepan. ¿Podemos guardar en un cajón todo aquello que no nos interesa explicar? ¿Podemos olvidar lo inolvidable?

Todos están en el ajo