sábado, 15 de agosto de 2020

Dead to me. Segunda temporada.

Macabras historias estiradas hasta que no hay mañana. Creo que le sobra alguno de los diez capítulos de la segunda temporada a Dead to me. Y los tópicos: el hermano gemelo, la madre desgraciada, el nuevo lesbianismo ilustrado, las ceremonias de recuerdo, las ventas que no acaban nunca, el policía atormentado. De todo un poco. Se ve considerablemente bien, aunque algunas situaciones parecen demasiado forzadas. Y todo lo demás, también.

jueves, 13 de agosto de 2020

Marcella. Segunda temporada.

Vuelve Marcella en su segunda temporada aún mas macabra, aún más sangrienta, aún más salvaje. Y sin concesiones. Ni una. A los fantasmas ya vistos en la primera temporada, se suman otros daños colaterales que van a la yugular familiar y laboral, al morbo del destrozo sentimental y al que te lleva al borde del suicidio. Nada como apretar un rato hasta reventar y que la mano chorree. También reflexiona esta segunda temporada de Marcella sobre la desmitificación de los héroes, sobre el dolor del adiós traumático, sobre las avenidas oscuras que solo te meten en líos. Y todo lo demás, también.

miércoles, 12 de agosto de 2020

Dead to me. Primera temporada.

Hay veces que llegas a una serie con ignorancia absoluta. No sabes si te espera la confirmación de la caja b de un partido de derechas o la supuesta confirmación de un partido comunista en el poder. ¿Cómo reaccionar ante semejante situación? No sabea si reir o llorar, no sabes si acabamos en comedia o en tragedia, en coger los bártulos y marchar al condado de Orange o quedarte en La avata, Galapagar. En la primera temporada de Dead to me hay de todo: diálogos imprevisibles, situaciones complejas, derivas que acaban en lios. Entretenimiento bien planteado, y, además, bien hecho. Las series, como las mentiras, crean dependencias. Pues que vivan las mentiras Y punto.

martes, 11 de agosto de 2020

Perry Mason (HBO). Primera temporada.

"A los leones no les interesa la verdad, solamente la carne". La puta carne. La primera temporada de Perry Mason, con música jazzística de fondo, saca los más bajos instintos a relucir: los muertos de hambre, los vendepatrias, los radiopredicadores con blasfemia, la vuelta a la transformación de Tatiana Maslany, los derrotados de la vida, los viejos que esconden secretos, la corrupción policial, el instinto macabro de los políticos (en los años 30, como ahora). De todo tiene la primera temporada de Perry Mason. Y sí, "una cosa es lo legal, y otra lo correcto". O algo así. También es la historia de una transformación kafkiana, de un tránsito de la tortura a la semiestabilidad, de un proceso que lleva del desorden al orden. Quizás, el problema, sea la diferencia de intensidad entre los distintos capítulos, o, quizás, que nos estemos acostumbrando a series y no distinguimos el grano de la paja, la secta de la religión, el policía y el matón, el negrata que roba en una tienda de ordenadores del boliviano que coge sandías en Lorca, el lesbianismo de la tontería del ministerio de Irene, y los martes con los sábados. O tal vez, como en el robo de un niño, btodo es mentira en época del prohibicionismo del alcohol en el que ganó la Mafia y perdieron los hígados de los estadounidenses. Y como tras la prohibición cerraron muchos aeródromos en Estados Unidos, en el reino valcarcil habrá que ir pensando en cerrar el aeropuerto peatonal de Corvera. Veremos a Perry en otros casos, pero aquí solo hemos visto a Tatiana en dos de sus versiones. Lástima.

lunes, 10 de agosto de 2020

Marcella. Primera temporada.

Sangre, bañeras y bolsas de plástico en torno a una cabeza. A varios cráneos. Casos del pasado que vuelven al presente. Matrimonios más falsos que un billete de Mortadelo. La primera temporada de Marcella tiene muchos kilos de maquillaje en unos personajes que tienen mucho que esconder: envidia, asesinatos, celos, rupturas, dinero, esclerosis, panadería de tapadera, paramoia, vinos caros, chantaje emocional... y del otro, también. Y la enfermedad, la locura, el pragmatismo, que no falten. Nunca. ¿Qué somos capaces de hacer para conocer la verdad? ¿Cómo esconder nuestros secretos más íntimos? ¿Cómo despistar al prójimo con una fachada intentando camuflar lo incamuflable? Buena primera temporada de Marcella. Veremos si las expectativas se mantienen por todo lo alto o tocaba estirar el chicle hasta la inexistencia.

Paranoid. Primera temporada.

Ahora que andamos como locos, vomo pollos sin cabeza, pensando en una vacuna anticoronavirus, está bien pensar en el papel de las farmacéuticas en la vida contemporánea. Paranoid va de lo local (asesonatos ennun pueblo de la campiña británica), a lo mundial ( papel de ina farmacéutica en un ensayo clínico y sus daños colaterales). Pero no sólo se centra en alfa y omega, sino que reflexiona sobre la soledad y la enfermedad, sobre lo cotidiano y lo divino, sobre lo trascendente y lo prescindible. Ahora que pensamos que la vida ha cambiado, ahora que pensamos que hay que hacer testamento antes de ir a currar, también es necesario pensar que no siempre la psiquiatría es buena, que la espiritualidad hay que buscarla en sus formas originales, que necesitamos pausa y serenidad en mitad de un caos que te puedes encontrar en Aljucer o en Dusseldorf. Buena primera temporada de Paranoid, aunque cómo digo de vez en cuando en clase, lo mejor está todavía por ver.

sábado, 8 de agosto de 2020

Karppi (Deadwind). Primera temporada.

A veces nos empeñamos en buscar lejos, en buscar lo complicado, en buscar una conspiración como si fuéramos Jim Garrison y hubiera que encontrar al asesino de JFK. Pero siempre hay que buscar lo más fácil, lo más sencillo, como bien nos indicaba Hannibal Lecter. La primera temporada de Karppi nos lleva a una sucesión de intrigas, de mala leche en Helsinki, de distintos adoradores de egos, dede diferentes formas de aceptar el dolor. Explicar o buscar explicación a un asesinato es uy difícil, y en Karppi esa forma de hacerlo es buena. No siempre es posible cuadrar un círculo, pero Karppi muestra talento e insistencia a la hora de llevarlo a cabo. Atormentada por su pasado más reciente, la inspectora protagonista se empeña en sacar la investigación adelante aunque ello le cueste una factura muy alta. Tanto la trama princiycomo las paralelas se proyectan para buscar la atención de unun espectador que debe pensar sobre hormonas del crecimiento e investigaciones sobre energía verde, sobre muertes sin chalecos reflectantes en Hamburgo y sobre actrices que envejecen, sobre policías con novias drogatas y tipos a punto de jubilarse que se recrean viendo a distancia los mirlos de la temporada. Una primera gran temporada la de Karppi.