viernes, 26 de noviembre de 2010

Si te gustan los planetas...

...yo te los llevo a tu puerta.

"Si el invierno te es muy largo, yo puedo acortarlo
Si te gustan los planetas yo te los llevo a tu puerta.

Y si quieres ver a dios tengo su foto en un cajón
Si te molesta tu padre, mejor dile que se prepare.

Y si quieres suicidarte yo podria dispararte .
y tambien acompañarte al infierno, a cualquier parte

Y si no quieres nada auaaaaaaaaaaaaaaa
Auaaaaaaaaaaa

Y si quieres matar a todos aprende hacer bombas nucleares
Si quieres ganarte el cielo yo me arreglo con san pedro
Si quieres un mundo nuevo yo ya te lo tengo hecho
O si has caido alas pues revisa de inmediato tu espalda

Lo que quieras, lo que quieras"
.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Todo es mentira...

...hasta la verdad!!!

Y qué razón tiene el maestro Zen. Tito Pat vuelve a los banquillos, y el filipino, como ya dije por aquí, a Michigan de verdad, que Manila tiene demasiados zapatos.

Dimisiones y amoniaco


Esta mañana un tipo nos ha contado que, un miércoles, después del Bando de la Huerta, hizo su particular Línea 1 y se bebió media botella de amoniaco. No le he preguntado la capacidad de la botella, pero vio las estrellas.

No digo esto por casualidad. Nunca hablo de casualidad. Ayer, acabando los Vocentos de la zona valcarcil, el gran Alcántara, don Manuel, nos hablaba de los que se va al otro barrio con su propio deseo, hablando de Dimisiones irrevocables, enfatizando que "las personas bien informadas, que somos muchas, y las demasiado informadas, que somos aún más, sufrimos una sobreabundancia de desaliento". Pues eso, el desaliento y todo lo demás.

¿Vino o cubata?

Esta mañana, hemos recibido a un funcionario de prisiones que les dio a los jóvenes una charla sobre el tema de las drogas. Para recordar, entre otras, una frase que ha comentado que le decía un ordenanza que tenía en Almería: "Más vale un vino tranquilo que un cubata perseguido? No se puede vivir por encima de las posibilidades. Y punto.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Weeds. Sexta temporada



Cada uno de los actos que cometemos en la vida tiene repercusión. Y los que les suceden a los que están a nuestro alrededor. La existencia de Nancy Botwin es claro ejemplo de ello. El barro que tragar, que cantaban los Héroes del Silencio. Un infarto, la viudedad, y, de ahí, al infinito. No es fácil añadir más de lo que he dicho por aquí de las 5 anotaciones anteriores de Weeds. No es fácil llevar a cabo una sexta y última temporada y no hacer comparaciones con el resto. Como las demás, para empezar, es la penúltima huída. La penúltima. La ciudad de la lluvia donde no llueve. Subsistencia. Crisis. Maudurez irresponsable. Lucidez universitaria. Hambre. Amor no correspondido. Ballestas útiles. Coches reutilizables. Hierba sobre hierba, y mentira sobre mentira, porque todo es mentira en la vida menos la muerte. Pero la continua mirada atrás, cansa. Hiere. Siempre. Cuesta mucho empezar de cero. Y el pasado, la vuelta al hogar paterno de los caramelos y la licorería, la vuelta al profe de matemáticas, la prensa, la DEA y el FBI metiendo las narices, el espectro de Pilar Zuazo siempre presente, el origen de Silas, el mal de Shane, los orígenes nórdicos de la familia. Todo eso, hasta el infinito es la sexta y última temporada de Weeds. Pero, Weeds es Nancy Botwin, la Teresita Mendoza que se mete en líos desde que nació hasta… Me encantan los puntos supensivos como a Nancy Botwin cualquier cosa/asunto/tipo que se le metiera en la cabeza. Weeds han sido medias horas maravillosas, risas de las buenas, y, siempre, finales apasionantes. ¿Por qué no una séptima?
Coda: Y, yo también descanso con cojines azules.

¿Cataluña nación?

Grande el artículo de Arcadi Espada ayer refiriéndose a lo ocurrido en uno de los debates preelectorales. Y siempre dejando frases en condiciones, definiendo a Cataluña como se merece: "Proyecto nacionalista repetidamente fracasado desde hace cinco siglos".

martes, 23 de noviembre de 2010

Sherlock. Capítulo 1


Después de beber azules en minivasos azules (¿o eran blancos?), me puse a ver el domingo por la noche el Estudio en Rosa, el primer capítulo de Sherlock, la adaptación de la BBC para poner al día al freakie (a si lo llama una de las policías [esas rodillitas...]) que a todos nos iluminó gracias a Sir Arthur Conan Doyle. Detective asesor, sí, pero un cabrón y un yonki de los de toda la vida. Y un Watson, como lo hacía un ex-alumno con su ojo, se caga en su pierna (en términos de taco, de palabrota, porque todo es mentira). Y expresiones, las que dice y las que le dicen, que no dejan indiferente a nadie. Le pregunta el Dr. Watson que suele decir la gente cuándo suelta sus hipótesis casi siempre ciertas a alguien que no conoce: "¿Qué suelen decir? Vete a la mierda". Apuntes visuales al margen (hasta los sordos se enteran), las suelta a pares: "Cállate. Estabas pensando. Es molesto". Y todo lo demás. Merecen la pena estos ratitos, y esas frases: "¿Pero qué tenéis en esos cerebritos? Tiene que ser aburridísimo". Cuando no has sido educado en la altivez del suicidio, te das cuenta de la ignorancia que te rodea, de la cantidad de gente que debería estar muerta, de lo psicópata que eres, y, a veces, como me decía el hombre de la camisa verde (q.e.p.d.)"los psicópatas sois muy peligrosos, Salva". Pues eso, que cuándo dejéis vuestras ocupaciones, aprovechad imperativamente el tiempo y poned Sherlock en vuestra tele, porque como dice Sherlock, "que simple, es aburrido no ser yo". Y punto.
Coda: Y, ayer repetí por la tarde, el mismo episodio.