miércoles, 11 de agosto de 2010

Iñigo, más vino!!!

Ni Oriente ni Occidente


Creo que me quedo a la mitad, en ningún sitio, en ninguna parte.

¿Dónde están los límites de la estupidez?

Otra copa, por favor!!!


¿Me da tiempo a la última copichuela? ¿Seguro? Y, si hace falta, me la como. Y punto.

martes, 10 de agosto de 2010

Treme. Primera temporada.


¿Qué diablos interiores tenemos que no nos dejan dormir? ¿Por qué hay lugares olvidados de la mano de Dios? Después de The Wire nada volverá a ser lo mismo en la historia de las series de televisión. Siguiendo esa estela de calidad, su creador ha realizado Treme, otra obra maestra sobre la Nueva Orleans post-Katrina.
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La vida es un entierro permanente, pero hay gente que lucha. Pero luchar cansa, y, al final, el que más y el que menos se raja, o se hace un excéntrico o le da por vete tú a saber que leches. Pese a todo, siempre hay que respetar. La durísima historia de Treme es la de la supervivencia de una ciudad tras un desastre bíblico, una plaga de la que esperas, como casi siempre, escaparte en el último minuto.

Pero con el Katrina no fue así. La bala fue directamente al centro del cerebro, no se conformó con una pierna ni con un roce en un brazo. Maldita conjunción. ¿Y un gobierno republicano iba a poner su esfuerzo en recuperar una región con la desmandada de negros que se produjo? En la vida. Como dijo Franco tras el asesinato de Carrero Blanco, “no hay mal que por bien no venga”. La situación se aprovecha para que buena parte de la población negra no volviera (con medidas sangrantes como la prohibición de la recuperación de barrios que no fueron dañados de manera importante) y así, el Estado, en condiciones normales, pasase de ser demócrata a indeciso, y con un poco de suerte, republicano. Pero como con The Wire, aparte de la luz solar, están los periodos de sombra. Es la historia, y los personajes, y siempre la música. Y aunque estén malditos, siempre volvemos al lugar de origen. Pocos, muchos, algunos. Importa el número, por supuesto. Pero también importa el sentimiento, el no bajar los brazos hasta que no sea imposible. Estos últimos días he repetido mucho la frase de Tierra de Medem: “La existencia va acompañada de un sonido de fondo, llamado angustia, que sólo se soporta a medias”. Y es que es verdad, pero siguiendo ahí, alguna vez hay recompensas. Y luchamos hasta la derrota. Y en las microhistorias de Treme, casi siempre los personajes salen perdiendo. Siempre hay una desaparición al final de la esquina, siempre un bar sin techo, siempre un barrio sin luz, siempre un indio rojo sin plumas, siempre una derrota. En fin, sólo queda ver y escuchar Treme, que merece la pena. Y volver a verla, también. Y punto.

domingo, 8 de agosto de 2010

Mad Men. Tercera temporada.


Siempre recuerdo, quizás demasiado, la frase del gran Montero Glez en su obra más redonda: “El pasado, o se olvida, o se magnifica”. He acabado esta larguísima madrugada jaquecosa de ver la tercera tempora de Mad Men. Cualquier cosa que dijera yo aquí sería como escupir en el mar, esa frase tan manida que tanto se ha repetido estos últimos días. Y es verdad que siempre salimos perdiendo. Pero, a veces, incluso después de la peor de las pesadillas inimaginables, se puede encontrar un hilo de luz. Los momentos vividos son como los segundos que vendrán, pero siempre hay que enfocarlos en su verdadera perspectiva. El renacimiento es posible aunque todo podrido en la más asquerosa de las Dinamarcas. Todo se olvida en la enfermedad del olvido, aunque el tonteo siempre está presente, incluso en quien creías tu más firme defensor. Y una maestra siempre será una maestra, siempre hay algo que enseñar. Pero enterarse del pasado es peligroso, y la ignorancia en ese sentido, a veces, aunque maligna, puede dosificar la tranquilidad. O tal vez no. Sólo queda empezar a empaparse con la cuarta. Y punto.

De vuelta!!!


Después de pasar por Os Ánxeles y Cacabelos, el gintonicdream está abierto un ratito, tampoco demasiado.

Muchas cosas en un muy poco tiempo, de par en par y meada en el techo santo!!! Siempre hay que ganarse el jubileo!!!

Buenas bandas sonoras, muchos gritos y compañía que no sé como me soporta. Gracias a Camino, el baby Jesús, a Raquel y Miguel Ángel (más vino), a mis papis Marien y Juan María, y a nuestros cicerones cacabelenses Juan Carlos y Ana, por vuestra santa paciencia y bondad.
Y septiembre ya está a la vuelta!!! Nos vemos en el fin de año!!!