domingo, 19 de mayo de 2019

Para leer y reflexionar

Hay que leer más y juntar menos letras. Hoy tocan lecturas obligatorias sobre Ternera a cargo de Alcaraz y de Buesa.

sábado, 18 de mayo de 2019

Hágase querer por un magnate

Sí. Por un magnate. O una magnata. O un magnate. Unidas podemos zorrear en un gallinero jugando a zorras y gallinas. O en un avispero. ¿Queremos ser zánganos o reina?. En fin. Nada como un sábado a las 7 de la mañana y salir a andar y escuchar a los Artic Monkeys sin alumnos, ni madres de alumnos, ni jefes de estudios, ni directores. No. Artic Monkeys en plan aleatorio, como el centro de Roberto Carlos a Zidane en 2002. Pero no. Sales a andar y te pones a pensar cuando ves al magnate currando. ¿Necesidad? Ninguna. Tiene más perras que pesa. Pero los magnates son así: no saben delegar. Lo controlan todo. Viendo Billions te das cuenta que no debes delegar. O no. Pero ahí estaba el magnate de las patatas (primo del magnate de la cebolla, o de los magnates, o de los que jugaban con los billetes), entregando sacos a la embajada de Camerún en Aljucer, y al tío del puro y a los 13 secuaces que tenía esta mañana a sus órdenes en un trozo de tierra. Lo he saludado a lo lejos, pero solo me reconoce en misa. No somos nadie. Unidas podemas pero no podemas estar cojienda patatas a las nueva da la mañana. Tanta aaaaaaaaaaaaaaaaaa parecemos ministras de eduaciaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. ¿Merece la pena?
Coda: Hágase, hágasa, déjase, déjasa...

jueves, 16 de mayo de 2019

miércoles, 15 de mayo de 2019

Historia ficción 1832

Quien dice 1832 dice 1833, con Fernando VII agonizando. María Cristina, sobrina y esposa y futura viuda. Nada como escapar del dolor y pasar a otro barrio a la altura de un paso de peatones. Alfredo Díaz utilizaba muy bien los epítetos para este tipo de zorras. Pero estoy mayor. Soy una víctima. Vamos a imaginar que yo, tú, él, San Pedro o Dios diese un número de teléfono, un correo eléctronico, un perfil de Instagram, un blog, una cuenta de Twitter. Y ya puestos, a señalar. Índice. Primera persona del singular masculino señalando a primera persona del singular femenina (Unidas Podemas Campranas Casas). Pero no. Pensad en un barrio cualquiera de la ciudad de Murcia. Pensad en El Carmen, en El Lugar de Don Juan o en el Infante al lado de las Vías. Poned el nombre de un colegio. Serías víctima. Serías la víctima. O no. Esto es Westworld, esto es una fantasía animada, un Matrix en las elecciones del 26 de mayo de 2019 (no de 1832). Pensad en esas cuentas, en esas matrículas, en personas que no deberían vivir. Pensad en un 1, en un 8, en un 3, en un 2. Pensad en el año antes de la muerte de Fernando VII. ¿Por qué ese tipo tan indeseable vivió tantos años? ¿Por qué no se hizo nada antes del testamento? Ya sabéis la famosa frase sobre el testamento y la muerte del testador. Coda: Hay víctimas y hay personas que deberían estar muertas. Otro día os daré nombres, apellidos y matrículas.

martes, 14 de mayo de 2019

The victim. Primera temporada.

The victim es otra de esas joyitas que te invitan a pensar. A pensar mucho. ¿Pensar te mete en líos? Sí. Mucho. En la primera temporada de The victim nos ponemos (entre saltos temporales) en tesituras muy jodidas. ¿Qué hubiera hecho yo en el caso de la protagonista? Sin saber el resultado final, desde el primer capítulo, desde la paliza que vemos en la noche de jalogüín, nos ponen el corazón en un puño. Hay conversaciones familiares, hay recordatorios de dolor, hay jodiendas con vistas a tierras escocesas. Y pone de relieve el peligro, últimamente común, de los grupos de mamás y papás en los que se dispara con bala vía mensaje en red: de tal maestro, de tal médico, de tal dependiente de hipermercado, de tal vecino. La vieja historia del acusica. Pero como decía Alfredo Díaz: "Acusica Barrabás, en el Infierno acabarás". O muerto. ¿Justifica el dolor personal la venganza? ¿Qué hubieras hecho tú si piensas que el asesino de un famliar se merece una venganza palestina como decían Los Nikis? Y, además, hace pensar en el modo de afectarnos lo que estudiamos, lo que leemos, lo que limpiamos: el desastre. De todo. The victim es vomitar sin motivo y recapacitar. Y tragar vinagres. ¿Qué hubiera hecho yo sí...? ¿Qué no hubiera hecho? Mucho dolor, mucha lágrima... Pero obligatorio. Siempre obligatorio. Esos últimos 25 minutos de conversación y cuchillo no tienen precio. Ni aquí, ni en Albacete.

El vicio del poder

Empieza El vicio del poder diciendo que Dick Cheney es un tipo hermético. Ni más ni menos. Hermético. También dicen al empezar que se lo han trabajado mucho (lo dicen con otras palabras). Empieza la historia en 1963, mucho antes de que llegara Cheney al DC de los Wizards. Mucho antes. Lo ponen como borrachuzo, con una mujer a punto de dejarlo, poniendo cable eléctrico. Vamos, sin futuro. Quizás por eso se hizo más pragmático. También lo tildan de "monótono", "atoritario" y de un montón de cosas más. Expulsado de Yale por el drinking, hasta que llega de la mano de Donald Rumsfeld en el 68. Poco a poco. De carpeteador hasta la cima. Y sale Kissinger y los bombardeos de Camboya y la dimisión de Nixon y todo lo demás. Y DR se marcha a Bruselas y DC se queda en tierra. Y la muerte no investigada de su suegra. Y esa dimisión de Nixon hace que DR se haga con el cargo de Jefe de Gabinete de Gerald Ford, y empieza a hablarse de la teoría del poder ejecutivo individual. Y la derrota de Ford ante Carter, y otra vez el descenso a los infiernos, y los problemas cardiovasculares con los infartos. Y la vuelta a ser soldado raso entre el 79 y el 89 como intendencia. La jodida intendencia. Y después, la derecha republicana campando a sus anchas con Reagan y Bush padre, y su esposa ganando premios de Humanidades... Ganando o como se diga. También refleja la peli a Bush senior hablando de su hijo Jeff como futuro presidenciable mientras que George Jr ejerce de borrachuzo (y siempre comiendo). Y de ahí a tener un cargo importante en una petrolera. Otra vez, el tobogán. Y luego vicepresidente con George W., aunque según la peli ejercía de mandamás. Directamente, DC aparece como Dios del poder ejecutivo, poniendo a sus secuaces en la mayoría de puestos de poder y asesoría y con despacho en todos los órganos de decisión. Dios se quedaría corto en la definición. La famosa victoria en Florida de Bush hijo a Gore, los famosos 537 votos y todo lo que nos quedó de aquel bochornoso episodio en la retina. Y la vuelta como Secretario de Defensa de DR con él de vicepresidente. Y había que vender logros. Nos pone el film el ejemplo del impuesto de sucesiones (vendido como impuesto de la muerte). Y la ley de información, y el papel de Fox News, y la intervención en Irak y Afganistán tras el 11-S (todo aquello que vimos en The Looming Tower) y Bin Laden y el ISIS el memorando de tortura de John Yoo. Será por datos, pijo. Y las armas de destrucción masiva y el carbunco (sacan a Blair pero no a Aznar ni las Azores) y el papelón de Colin Powell y la dimisión/cese de DR y los asesores y la llegada de Obama. También se mete en cuestiones familiares (el asunto de su hija lesbiana siempre presente) y su trasplante de corazón. Pero como se sabe, y como bien recordaba EHDLCV: "Todo es mentira". Absolutamente todo. Y punto.