lunes, 27 de febrero de 2017

El precio de los errores

Antes sabíamos atenernos a aspectos concretos, a formulaciones seguras, a frases bien escritas. No estábamos aquí para estorbar. O eso nos hicieron creer en mitad de la mentira.

74 veces 74

74 veces preferiría ser cualquier cosa que ser un exnazi. Siempre confundimos conceptos, siempre confundimos himnos en momentos equivocados. O, tal vez, no.

Taboo. Primera temporada.

Tenemos a Hardy en la retina después de esas conversaciones con Murphy en los Peaky Blinders. Diablos interiores en Peaky Blinders y diablos interiores en Taboo. Pero Taboo empieza sin prisas, empieza con tranquilidad, empieza marcando pausas y dolores, mierda en el suelo londinense y alcoholes varios en la Compañía de Indias, puticlubs con potente dueña y galgos que siguen a tintados, y, sobre todo, Oona Chaplin marcando cartas y dolores del pasado. Herencias, estrechos, sueños, barcos, diamantes, tierra, padres envenenados, esposas que salen de detrás de una puerta, niñas con nombre de invierno e hija de prostituta, sirvientes para té y café, esposos malparidos, sueños y pesadillas entre el estiércol cotidiano de cada uno de nuestros días. Fiestas, salitre, probar la mierda de paloma y compararla con mierda vacuna, asesinatos, juegos de magia, química malinterpretada, bailes, bailes, bailes. Banderas yankis. Pólvora mojada, pólvora seca, pólvora de estrechos que sueñan con ser juegos de naipes. Monopolios de teína. Dolor de luces que se encienden y apagan. Duelos al amanecer. Orines de putas al por mayor. Puertos con mierda que llena el suelo y lo hace negrísimo. Será por mierda, será por dolor, será por juegos de guerra. Será por barcos que salen por los aires, será por Inviernos que duermen el sueño de los justos en el mar, será por negros con principios, será por torturas sin premio. Será por pólvora, será por compañías sin corazón. Será por señales en las cabezas. Será por espátulas para quitar mierdas blancas en caras de travestismo. Será que todos somos ovejas en busca del redil, pero hay veces que somos carne y a veces, simplemente, lana. Pólvora al poder, sangre al poder, banderas al poder. Y si tenemos que tragar el Támesis para llegar al cielo, que así sea. Simplemente, a cada cerdo, en su despacho, en su barco, en su barril, en su enfermedad, le toca su San Martín. Y la primera temporada de Taboo busca redención. Busca que los bichos mueran ahogados en azul y las desdichas se cumplan. Coda: Que no falten himnos para los baños de sangre, que no falten estrofas para adorar a la muerte, que no falten estribillos para conseguir que, nuestros más bajos instintos, africanos, norteamericanos o ingleses, se cumplan.

Skam. Segunda temporada.

Cambia el sentido de la brújula, pero siguen las mismas historias y siguen bien contadas en la segunda temporada de Skam. La reflexión sobre clichés, sobre lo que es relativo o no, sobre los recuerdos, los (malos)entendidos, el dolor juvenil y las jodiendas con vistas a Noruega. Pero la reflexión de la segunda temporada de Skam, desde el cambio de perspectiva, de guión profesional, trata de los errores que cometemos y de las palabras que hacen daño a los demás. No todo es robar pasteles de pescado, no todo es romper botellas en cabezas ajenas, no todo es llevar el desayuno ajeno a la cama. Las mentiras, las manipulaciones, la adolescencia mal entendida, la salida fácil, el camino a la derecha, lo clásico. Recurrir a movidas, a pajas mentales, fiebres falsas, enfrentarte al mundo desde una perspectiva equivocada. Estamos solos, hay desamor, siempre salimos perdiendo. Frases hechas, que cantaría Carlos Berlanga. Cerrar puertas para abrir heridas. Depresión. Escapadas imposibles. Ausencia de familia. Ambiciones deshechas. Y el día de la Constitución, el 17 de mayo, fallar a la cita. Cambios imposibles. Himnos para cerrar heridas. ¿Agallas para decir no? No pensar, no dormir, no escribir, corazones que salen del pecho. No respirar. Frecuentar momentos para que se crucen las miradas. Llantos sobre sábanas inmaculadas. Flequillos (mal)entendidos. Relax inolvidable. Y mirar ordenadores ajenos.Y dar(te) cuenta de la derrota, de la victoria imposible, de la oscuridad de nuestros días. ¿De verdad somos libres para malgastar nuestro tiempo? ¿Buscamos voluntariamente la infelicidad? ¿Amenazamos nuestra seguridad a propósito? ¿Somos maldad? ¿De verdad la amenaza es sentir que necesitamos a los demás? ¿De verdad la derrota es aburrida? ¿De verdad no debemos adorar el santiabadismo? Lo peor de nosotros es autolimitarnos nuestra libertad. ¿Quién quiere una escala de valores teniendo cerveza fría? ¿Mente abierta ante el precipicio? ¿Tenemos que creer que Dios gana? Como en Juegos de guerra, "la única manera de ganar es no jugar". Los errores multiplicados hasta el infinito se precipitan en una sala de emergencias. Banderas clavadas en el suelo. Pájaros con nombre impronunciable. Globos. Basura de un día. Bares a las 19:19 con velas en la mesa. Respuestas que no quieres escuchar. Coda: Pero quizás, al final, sale el sol. ¿O es simple imaginación?

domingo, 26 de febrero de 2017

Respirando en Almería

Un poco de tranquilidad esta semana tras la victoria en Almería.

Todo sigue siendo mentira en 2017

Sin detalles. Otra vez. Simplemente te has ido. Sin detalles. Otra vez.

sábado, 25 de febrero de 2017

Lobezno on fire

Vaya numeritos de Abrines con OKC contra los Lakers esta pasada madrugada. 19 puntos para estrenar titularidad. Un grande.