sábado, 18 de noviembre de 2017

Himno para superar (el dolor)

El poder de Don Tomás en vena

Entre la música y la locura

Únicamente llevo 30 páginas, pero intentaré, antes de Navidad, escribir un rato (si saco tiempo) de Eric y sus 4 millones. O tal vez, no.

Del 2 al 2 y tiro porque me toca

viernes, 17 de noviembre de 2017

N.Y. Spain.

En tiempo de banderas, banderas para todos. En tiempo de hacer ricos a los chinos, hay que innovar, hay que dar un paso más, hay que colgar la mata y reinsertar macetas en nuestras vidas.

Antes o después...

...llega la tormenta.

Otra (otra)

Noche sin dormir antes de miravetear. Tocaba Celtics Vs Warriors en Boston. Menudo despiporre. Y el soldado se quitó su máscara!!!

Ya es Navidad de 1925...

jueves, 16 de noviembre de 2017

Seguimos con DB en plan bucle esta semana...

¿Por qué en 4 días solo hemos dormido 17 horas?

miércoles, 15 de noviembre de 2017

¿Nos sobra?

martes, 14 de noviembre de 2017

Los años borrachos

En esas que un profesor de guardia, viernes a última hora de la mañana, va recogiendo alumnos clase por clase, de los que van contracorriente, de los que no han ido a las excursiones de turno y los lleva a la biblioteca del IES de turno. Y entre el alborto, ese lugar, maravilloso. Y entre tantas joyas, ese día, curiosamente, Los años borrachos, edición a cargo de Javier Orrico con colaboración de Jesús López Garcia, sobre la figura de José María Corbalán (1956-1979). Empieza la recolección de textos, desde 1973, con Existencia de poeta, en el que el de Caravaca de la Cruz, acaba subrayando: "de pedazos de embriguez, de embriagada escarcha, de escarchadas nubes". En ese mismo poema, escribe: "existencia de loco visionario de errores que no son". En Poema para no ver a los presentadores de Telediario, la letanía sería asemejable a Urdacis y similares a ce, ce, o, o, y lo que se ponga por delante: "Recémosle al imbécil/orémosle al idiota, pidámosle al de arriba/ favores./ Seamos/ de derechas./ Sacrifiquemos/ nuestra vida la gobierno./ Hagamos/ otro plan de desarroll./ Fabriquemos/ verdad/ donde no hay...". Finaliza este PPNVALPDT con palabras que se quedan en las 625 de entonces, ayer plasma, hoy pantalla plana con la que esconder nuestras miserias y rutinarias existencias: "Caprichos de la historia. Fruto de la mugre./ Trastos inútiles/ que a pesar de todo...". Escribe al principio Orrico sobre la Caravaca del colegio y el instituto, de padres espirituales, del modo en que llegaban las influencias entonces a cualquier lugar del noroeste de una provincia de la España de los 70 y de la Universidad, y de las preocupaciones más estéticas, visuales, sonoras, de Corbalán, más que las políticas. En Canto al Irónico Robo del Tren de Caravaca, habla de una de esas injusticias incomprensibles como fue quitar esa línea férrea, esa línea que llegaba a la actual Plaza Circular de la capital del reino valcarcil, incidiendo en esas "Ventajas del plan de desarrollo", quitándole a la ciudad santa, "su vergüenza/ su alegría/ su pensamiento/ y... su vida". Jugando a Historia Ficción, no sé que pensaría esta Generación del 75 del asunto del soterramiento y las uvas y los Bernabés de turno. Ahora es tarde, aunque como bien indica Orrico, Corbalán, con 16 años la voz de Corbalán "convirtiéndose casi en la única protesta de que pudo tenerse noticia en aquellos días aciagos". De 1974 es Como todos vosotros en la que subraya con su voz tan personal, "y me retuerzo inútilmente en mi propia inocencia sin frontera,/ porque soy, como todos vosotros/ apariencia de sinceridad fingida, realidad de inexplicar enmascarado". Y en ese ombliguismo incomprendido, violín de fondo quizás, escribió Corbalán: "Lucho por el orgasmo solo de mi propia alma". Y, finalmente, remata como un George Best más allá de Cehegín: "Lucho por el orgasmo común de nuestras propias almas". Sin cebollas de cristal, JMC escribió otro poema titulado Sólo han quedado violetas de metal para tí en el que habla de gritos inútiles ante muertes que no sabemos acertar. Incidía en más de una composición Corbalán en beber leche de senos ajenos mientras pide, "cántame dulzuras, libertades". En No vendemos un nombre, vendemos poesía, JMC se pregunta: "¿Quién compra un cesto/ fresco de poesía"? Entre referencias musicales, su particular Sweet Home Alabama nos lleva a pensar en personas ajenas a las siete menos cuarto (ni más ni menos). Como si fuera un Surfin Bicho, carnalmente frío, escribe que "mi cuerpo es como el barro, de hielo y mentira". De 1975, hay recuerdos, momentos, de duda y pregunta, de susurros y gritos silenciosos: "Siento no saber escuchar en silencio. Siento ser el tímido chiquillo de ojos azules y tristes, el que ahorra palabras al hablar". En forma piramidal, JMC, efervescencia pura, nos cuspideaba el asunto recordando que "Ha comenzado la fiesta de la mediocridad...". También del año de la muerte del caudillo es la Trilogía del viaje, con aquella lejana zapatería en el fondo. La siguiente trilogía son 3 Minutos, que me recuerdan, en la antítesis a Mis tres minutos de dolor nocturno de aquellos uebos que hoy tenemos olvidados. Mientras el zanahorio más famoso y odiado, hoy blanco sin carrot, resuena en mi habitación con su Creep leo Yoyo, Cadencia ("todos los días de lluvia son como cerdos mojados de alquitrán"), Yoyo cejijunto y Cascada. Sigue el inadaptado cantando sobre inadaptados mientras llego a Yoyo3 y Yoyo4, con esos "lamentos sin masacre" difíciles de entender desde la sobriedad. En su Oda al esparadrapo, dedicada a Matilede JMC subraya que "Pero estás demasiado lejos/ y enormes cortinas de cabellos nos separan" a la tercera potencia. Su lado personal, torcido, sale a relucir juntando frases que acaban en la explosión: "Tarareé después dos o tres canciones con los labios muy pegados y después mi mente se difuminó y no recuerdo nada más, solo que ella entró a buscarme en el momento en que me masturbaba". Conciertos de King Crimson, sueños de mandarina ("el tiempo de la masturbación quedó ya lejos, entres nubes de cartón azul y rosa"), Les Paul y hacernos esa pregunta idealista, mística, nada áspera: ¿Seguro que no necesito Azúcar para reconocerte?. Otra vez, Robert Fripp, recordado en Espermatozoideización en F, usando adjetivos de forma especificativa o explicativa, depende de la hora: "Machacón, repetidor, monótono, incalcublablemente frío, espiritista obsceno, lujurioso, mordaz, papagayo incongruente, lamentable robot de fresa, suave y delicioso, color ocre, masturbador, posesivo, incestuoso jirafón, martilleador asincopado, tortuoso, tormentoso, contagioso)". Y más recuerdos de Brian Eno y de los pechos de Mia Farrow. En La Blanche pone de manifiesto, con la música de Soft Machine de fono, la "Hemofílicia tumba de parturientas". En Kodak, otra vez musical con hielo, pone en la memoria a Yumans. En T.V.Color habla del "bisturí del fascismo". En El sacrificio de Nico, nos trae a la memoria Heroin, a Lou Reed y sus secuaces. Y Baader Meinhof sin venir a cuento entre músicos y músicas, entre teclas de pianos que escapan de su lugar. En Una noche de amor con la sombra de Ana nos lleva a planes de evasión con Bioy Casares de la mano. De 1976 llegan citas de Tagore y gritos a persianas, dejando perlas en sus momentos breves, de lucidez (bien)entendida: "Adoro tu manera de ignorarme". De 1977, en esa línea de una línea, queda para el recuerdo Dulce aventura loca donde nos indicó que "no concedamos ninguna oportunidad al olvido". En ¿Arde Berlín? habla de rupturas y de no alargar lo que no tiene futuro. En Larga distancia resalta que "Un amor de 2000 kilómetros/ es siempre un amor importante". Del 78 y 79 destaca epistolarmente hablando, con universos compartidos, con palabras que quedan en el recuerdo: "El aspecto tranquilizador del nuevo estado, representa, sumado a nuestra decadencia intelectual, el equilibrio entre los actos y la propia fecundidad". Buena selección de Orrico en este libro, que pasa a formar parte del fuego amigo que nos acompaña en duelos y quebrantos propios. ¿Superioridad? Escribió JMC: "Nada hay más hermoso que la contemplación de nuestro profundo orgullo de jóvenes, que nuestra ira y nuestro justo sentimiento de superioridad frente a la historia con que se había pretendido obsequiarnos". Como un Nick Cave buscando vacíar copas después del funeral de su hijo. Habla de idus, pero no de marzo sino de octubre: "El Destino nos invita, cortésmente, al fracaso/ No nos embarga la tristeza. Por ahora acariciamos/ sonrisas/ que no nos pertenecen". ¿Derrota? Sentencia JMC: "Quizás lo que me asusta no sea tanto el fracaso/ como esta aterradora incapacidad para evitarlo". Orrico, antes de llevarnos a los relatos, nos deja el poema del que viene el título de la publicación: "Noto cómo huyen, borrachos, los años./ Aquellos que empleamos en marchitarnos/ recíprocamente a nosotros mismos./ Los mejores años de nuestra vida". Y todo lo demás, también.

La memoria fotográfica

lunes, 13 de noviembre de 2017

Hermanita...

domingo, 12 de noviembre de 2017

Testimonio del 11/11/17

El 124 de todas las mañanas

Esa imagen, unos días con luz, otros en tinieblas, otros (casi todos) con el árabe de los jóvenes que me saludan, me dan los buenos días y me preguntan cómo estoy y me hacen tener, sólo un poquito, esperanza en el ser humano. Esa imagen es de las pocas que tengo grabada todas las mañanas desde el día uno de septiembre de 2017 en la retina cuándo subo a un treinta que no suma ni resta.

El Sermón (con mayúsculas) de Don Pedro

Ayer acompañamos a Isabel Bermejo Juan Y Zoilo Miguel Egea Sánchez en su boda desde la sobriedad. Me gusta la sobriedad en los días que hay que recordar, en los días en que eres testigo (del lat. testificari), en los días que atestiguamos que se puede crear en el amor aunque seamos totalmente pesimistas. Y yo me alegro de que me consideren amigo (y no solo un tipo con el que han pasado ratos) que ha formado parte de la historia de los novios desde el principio de los tiempos.

Todavía no me he recuperado del 3x05 de Mr. Robot

Ángela...

Soldados, guerra, (des)amor

Tras la tarta, Pearl Jam. Si se puede superar la dislexia y muchas cosas más.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Un soñador para un pueblo

“¿Pero me acusa de hipócrita? ¿Qué es un hipócrita? Pues un desdichado que solo acierta a tener dos caras. En el fondo, un ser que disimula mal, a quien insultan con ese epíteto los que disimulan bien. El hipócrita Esquilache tiene que mentir, pero miente mal y es detestado”. Antonio Buero Vallejo pone en las propios labios de Esquilache estas palabras en el transcurso de un diálogo con el ficticio duque de Villasanta, personaje inventado por ABV para simbolizar al estamento privilegiado más recalcitrante de la época de Carlos III. Empecé a leer Un soñador para un pueblo en el trayecto del cuarto autobús de los ocho en que subí ese día de claustro de cuya fecha no quiero acordarme. O tal vez, sí. Tal vez si quiera acordarme, tal vez debería acordarme, tal vez tendría que acordarme. No es fácil explicar en clase de 4º a una mayoría de individuos que pasan a diario (olímpicamente no, que lo hace todos los días y no cada cuatro años) de lo que el profesor de turno explica (o intenta explicar en clase). Pero el personaje de Esquilache se las trae: sus contradicciones, decir una cosa y hacer la otra, luchar contra la corrupción y enchufar a los hijos con la conspiración de la joven esposa, tratar con ineptos y mandar bandos que le buscaron la ruina. Pero esta es España: en el XVIII y en 2017, con reinados incandescentes y con esteladas que dan asco. Así es España. Sigue siendo así. La del enfrentamiento y la cortedad de miras, la de vistazo a otro lado y Biblia en el cajón. Sigue ABV poniendo palabras en la boca de Esquilache: “Un hombre capaz de enemistarse con taoda la nobleza española si tiene que defender cualquier medida que pueda aliviar la postración de un país que agonizaba”. Equivalente a 2017. Las palabras, la vida de Buero Vallejo, nos valen siempre, en casi cualquier contexto: “No hay cosa peor que estar muerto y no advertilo”. Ahora, en tiempos de rencor y revancha, hay que recuperarlas, que no se queden solo en la estantería, en la leja olvidada de la mano humana: “El infierno es un misterio de Dios: no lo encendamos en la tierra”. Con el soterramiento ideológico actual (a falta del físico en tierras del reino valcarcil), nos queda ABV: “El que no quiera cambiar con los cambios del país se quedará solo”. Y apostilla don Antonio, otra vez utilizando el personaje de Esquilache para dejar(nos) en bragas e ilustrar con palabras este país: “El pueblo sabe aún muy poco…Y quizá es ahora fácil presa de perturbadores sin ocupación… Tal vez de protegidos sin trabajo”. También, utilizando el personaje del rey, sigue con la descripción: “Los españoles son como niños… Se quejan cuando se les lava la basura”. Y añade en voz de Esquilache: “Los demás ven nuestro destino antes que nosotros… Hay agonías que un hombre debe pasar solo”. La soledad como salida para la sinrazón, para la locura, para la incomprensión, para aquellos que cambian el mundo y no son valorados ni respetados. Buena lectura de Un soñador para un pueblo de Antonio Buero Vallejo.

Himno precatedral

jueves, 9 de noviembre de 2017

Buscar, encontrar, gozar y sufrir

Otra vez, por error, acabando frases en infinitivo. Otra maldita vez siguiendo el mismo esquema equivocado. Otra noche sin dormir, sin solución, sin equidistancia ante la equivocación. Coda: Y volver, al girar a la derecha de la venta y del campeonato, a Lunes de Carnaval que no han sido acabados, peces con anzuelo incorporado genéticamente.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Los malos, los llantos, la historia

Atiza

Éramos pocos, y llegó el asesino de la catana. Habrá que estar atento a la fecha del estreno Yo fui un asesino, sobre Rabadán y aquellos acontecimientos que conmocionaron al reino valcarcil.

Torreagüera noviembre 2017

Baby Driver

Poniendo la unión de imágenes y música a niveles estelares, Baby Driver no decae, mantiene su ritmo incesante de principio a fin. Cuesta ver a Don Draper con esas pintas y esos pelos, pero es lo que hay. Y el show de movimientos de coches es de traca. Show visual sin apocalípsis que sufrir, con cascos blancos y gafas de impresión. Bendito sea el Dulcísimo Nombre del Creador. O dicho de otro modo, siempre hay una sinfonía agridulce que imitar, siempre hay un Ricardito que no está en The Verve. ¿El pecado es nuestro enemigo? ¿Es malo un poco de silencio? Millas al poder.

martes, 7 de noviembre de 2017

Terminaste siendo un tibio

Non credere

Vivan los caprichos

El hombre del corazón de hierro

En esas que estás un lunes, más muerto que la muerte que diría Tarantino y te ponen en la tele una película de los hermanos Weinstein y hay que verla y todo lo demás. Hoy tocaba El hombre del corazón de hierro. Siempre nos quedamos con las haces del nazismo y nos olvidamos de los millones de personas que los auparon y los llevaron a tocar los cielos del terror y el horror, el Paraíso de los (mal)nacidos. Y entre esos estrechos colaboradores estaba Reinhard Heydrich, 38 años haciendo el mal. Parecía viejo. Un Benjamin Button que nación con el gen del mal en la sangre y que acabó con su vida demasiado tarde. Como todas las ratas se juntan, como bien nos cuentan las aventuras alatristescas, Reinchard encontró a su media mierda, Lina Matilde von Osten, otro bicho que vivió, en este caso, demasiados años. Nada como sobrevivir al Infierno desde el Infierno. La película cuenta la historia tanto del lado alemán como del checoslovaco, horror entre supervivientes y suicidios antes del asesinato. Sangre para todos.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Siempre con los perdedores

Con el santiabadismo, con los números uno del Draft que fueron una chufla, con los que pierden en la vida sin motivo aparente. ¿Quién quiere aliarse con vencedores teniendo perdedores? Todo sería muy aburrido.

En modo Liam

Babylon Berlin. Primera temporada.

Con las series alemanas me pasa como con el Atleti: las expectativas son tal altas que luego te llevas el castañazo. Entreguerras, telares, familias hacinadas, trostkistas que quieren acabar con el estalinismo, policías que van de Colonia a Berlín a final de los veinte en busca de cintas porno que esconden secretos, música jazz, bailes que sorprenden, trenes que se saltan fronteras, suicidios, medicamentos que salvan vidas y un 1929 que no tiene marcha atrás. La primera temporada de Babylon Berlín quiere mostrar muchas cosas y a veces, en mitad del show, entre copas y plumas, entre mujeres con cintas en el pelo, no se puede mirar a otro sitio. Bailes que hacen soñar, que sirven para escapar, que los tipos de traje y tirantes se peleen. Imprentas que quieren volar cimientos. Manos que duelen. Farmacias que trafican. Todo tiene un precio, hasta los váteres de madera. Bigotes falsos, platillos falsos, papel de periódico para limpiar el culo. Coches que asustan, cuadros del dictador que asustan, disparos que no asustan pero que si matan. Sado para llenar la despensa. Y todo se para, todo se vuelve inocuo, todo es éter cuándo un tipo con una mancha en la cara, feo desde el nacimiento, te alaba. Siempre hay un tiro de gracia, siempre un charco que nos muestra lo que pudo ser y no fue. Rusos y oros, manifas por el día del trabajo, banderas rojas con las que intentar cambiar algo para que no cambie nada. Información para los camaradas. Solidaridad para que sigan ganando los mismos. Armas, armas, armas, hacinamiento. Miedo entre las masas. Piedras que lanzar. Porras con las que golpear. Intentar escapar. Retiradas en mitad del caos. Sífilis del pasado que despiertan el hambre del presente. Gatos sobre el sillón. Fuego amigo con el que caer. Muertes sin sentido. El frío de la muerte. Buscar un 61 como salvación. Flequillos que lo mismo se mueven al son de un himno o corren por si cae un médico cerca. Todo se va a la mierda cuando se puede ir a la mierda. En primavera no nos podemos rendir. Stalin, ese enterrador de la revolución. Y aprender ruso para leer a los clásicos, como aprende Zoilo con Dostoievski. Marionetas de demencias democráticas, inyecciones sin futuro, agua sin solución, trajes de vuelta sin ida, aullidos y gritos bajo el fuego. Y todo lo demás, bajo una mano y una llave temblorosa, también.

sábado, 4 de noviembre de 2017

El Rey en su salsa

Lebron sigue siendo el rey. No se puede cambiar el mundo, puede cambiar uno mismo. El Rey y una de sus múltiples caras, porque otra derrota seguida podría ser sangrante. O tal vez, no. Coda: Aunque más de uno debe poner(se) las pilas ya en los Cavs. Más de uno.

viernes, 3 de noviembre de 2017

1993. Primera temporada.

Empieza 1993 con música de encendedores y monedas lloviendo sobre Craxi a la vez que Berlusconi empieza su camino hacia el gobierno. Nada nuevo en la política italiana: mierda sobre mierda. Con cadáveres sobre el camino, pero 1992 también era esa historia. Continuación de ese tinglado que tan bien nos cuenta Sciascia. Como otras veces. Tuberías con ruidos y sabes que cuando esa música suena, peligro. Mucho peligro. Cárcel para arriba, cárcel para abajo. Familias que quieren saber y familias que miran para otro lado, siendo los mismos familiares. La misma Italia de la que nos habla Ángel Calvo en su canción la encontramos en 1933, con Berlusconi pidiendo compañeros en vanguardia y retaguardia, con Bossi buscando secuaces en la zaga y en la delantera. 1992 sigue presente en 1993. Es duro luchar contra la pared que devuelve la pelota como si Federer tuviera hiel en sus lágrimas. Y ese germen de partido pero que no lleva el nombre de ningún partido: Forza Italia. La aficción, el equipo nacional, llenar campos de fútbol. Forza Italia, en principio, no fue tomado en serio. Eran las Mama Chicho, el Canale 5, el invento. El invento, y su temporal unión con la Liga Norte. Nadie lo tomó en serio hasta que tuvo que ser tomado. Esas monedas, las monedas del principio, la plata y los rufianes, las liras que llevamos dentro fueron las que llevaron a la cima política a Berlusconi y Bossi, a lo inepto y lo nacionalista (aunque tuvieron que frenar durante un tiempo su deriva nacionalista porque, para un rato, Roma está bien). Y hasta los que sacan la horca en el parlamento tienen su propia medicina de corrupción. Y video con video se paga, aunque una canción de Pearl Jam nos salve cinco minutos de la deriva o del suicidio o de una brisa en Ostia. O tal vez, no. Todos tienen peligro, pero el mayor es el no tomar en serio a los demás, como le pasó el PDS, perdiendo una oportunidad histórico, que ni su primigenio PCI tuvo en un contexto mucho más contrario. Y el dramón de la sangre infectada, y que tenga que ser Beppe Grillo quien nos lo recuerde. Y a cada cerdo le toca su San Martín, y video con video se paga y acerquémonos que, acusación y defensa siempre tienen que estar cerca. Cantemos la canción, que para eso fue compuesta. Y hagamos selección de personal, y tomemos la iniciativa aunque tenga que ser una estudiante de Ciencias Políticas, una Alicia en un país sin maravillas sino de corrupción, la que nos ilumine. Somos hojas secas en una piscina circular enorme. Eso es lo que somos: un desecho esperando ser recogido para acabar en un contenedor. Las risas que humillan serán devueltas con rechinar de dientes bíblicos, que a cada comunista le llega su momento berlusconiano. Y Craxi en el horizonte, otra vez. Y la unión que no hace la fuerza, sino la mierda. Y las escapadas, y las mentiras hechas agujas en los brazos, y las huidas a Panamá, y los disparos en la noche de un diciembre que no acaba nunca, y el libro que muestra las ruinas interiores pero no deja de ser una Julia Roberts idealizada haciendo de puta, y el Processo Enimot, y Beppe Grillo en la Rai hablando de Berlusconi mientra los excomunistas beben Negroni. Grandes momentos los que nos deja 1993, grandes momentos que recordar, grandes momentos de escoria, juicios, SIDA, corrupción, bambalinas varias, personas que aparentan lo que no pueden conseguir y otras que tienen el cielo pero viven en la mayor de la ruina. Todo es mentira, ahora, y también en 1993. Y punto. Coda: Bendita lluvia ante la escasez. Coda 2: En el día de hoy, todos los días, hay que recordar esas palabras de Bettino Craxi ante Di Pietro... Coda 3: ¿Por qué no paramos el tiempo mecánico de reloj de una vez?

jueves, 2 de noviembre de 2017

Buscándote...

Canciones que escuchas con fiebre

Sin motivo aparente, después de hablar vía mensaje con Lali, llegas a estas canciones. A estos himnos. Atemporales.

Himno para empezar noviembre de 2017

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Y el miedo en el cuerpo

Opiniones encontradas en la previa del día de difuntos. Todavía queda una oportunidad en el after extra time, todavía podemos conseguirlo tras la prórroga, todavía podemos insinuar que el desastre no es hoy. Hoy no, mañana. Mañana más.

Que siga el circo

Que sigan vendiendo crisantemos, que sigan las soflamas y los cantos de sirenas barcelonesas, que siga el cuenta sin fin y sin ardiente oscuridad, que sigan las ondas normales y las escapadas en 747, que sigan los medicamentos sujetos a prescipciones médicas y que siga sonando el Some Might Say de fondo. O tal vez, no.

Historia de un clan. Primera temporada.

Los días de lluvia pueden pasar distintas cosas al resto de días. Una de ellas, empezar a ver, entre aguas en Murcia y soles ausentes, la primera temporada de Historia de un clan. Nunca se sabe. El delito hecho serie. Pacto de sangre. Meter a los tuyos en un agujero sin salida. Mostrar el lado más cruel y el más familiar, el lado que nunca habías puesto a prueba o el que llevas en los genes. Nadie es realmente como parece. Nadie. Nos vemos, en ocasiones, dentro de las cebollas más inimaginables, y no todas son de cristal. Vivan las cebollas de cristal. Uno tras otro, caen. Como moscas. Una familia no tiene fin. Vende la moto. Decir y hacer. ¿Comunistas? ¿Ambiciosos? ¿Pensar en un mundo mejor? ¿Los que raptan son gente mala? ¿Tragar cuchillas? ¿Cárceles? ¿Quién vivió con Videla acaba siendo Videla? Aprovechar oportunidades. Jodiendas con llamadas a mitad de la noche. Psicópatas hijos de mil putas y todo lo demás. Divide, multiplica por cero. Sumar para restar. Llantos que no llevan a ningún sitio. Vivir por encima de las posibilidades. Mancos que sienten el hombre inexistente. Llamadas sin respuesta. Saltos para reventar. No poder más, no resistir más, no aguantar más. Buches en mano y luces apagadas. El queso rallado de los prepucios no lavados. Ya lo dijo Perón: "El hombre es bueno, pero si se vigila, mejor". Niñas intrigantes, fantasmas de bañera incómoda. Huéspedes con armonía. Como García Lorca, siempre hay un Federico que muere por la envidia. Hombres con sed de sangre. Pastores, curas que hablan sombras que se alimentan de sombras. Habla el cura de seres espirituales con experiencia física. ¿Es Dios justiciero? Cambiar lágrimas de satisfacción por lágrimas de odio. Ojo por ojo. ¿Disfrazar la selva de civilización? Sobras y faltas, capuchas, vidas de mierda. La cruz bíblica y su peso, tiene cojones el asunto. Dolor de manos, agua caliente y música bajo los candados. Días peronistas, días de reencontrarse con los seres amados, dice Arquímedes en Historia de un clan. ¿Se huele el aliento en las fotografías? ¿Hay algo peor que ser periodistas? ¿De verdad un lago se hace gota a gota? ¿Tener amigos cuándo solo tienes familia y cómplices? ¿A cierta edad no se coge ni se ama solo que se recuerda? Y en esa deriva hacia el caos, la muerte, capítulo a capítulo, sigue su paso y su camino. Bien cierto: La mortaja no tiene bolsillos. Las ranas explotan, bajo el agua y en superficie. Y la lectura de Mi lucha como búsqueda para explicar lo que pasa y pasará. Hijas convertidas en putas y bomberos, o por distinto orden, loca número uno y loca número dos. Es imposible huir. El cascarón de la mierda es enorme. Y pagan pecadores, por muy pecadores, y otros escapan y otros desaparecen y otros siguen teniendo problemas el resto de sus vidas. Y todo lo demás, también.

Mindhunter. Primera temporada.

Una vez que está el nombre de David Fincher ya empiezas a poner las orejas tiesas, empiezas a poner(te) en tensión, empiezas a. Empiezas. Empiezas a hacerte más y más preguntas aunque, por momentos, la primera temporada de Mindhunter no sea agradable. Dos colgados, cada uno con sus cuitas personales, empiezan a entrevistar a colgados en cárceles, a sacar perfiles, a dar instrucciones a policías de puebluchos, mientras siguen investigando sus casos con el FBI. El problema es la desconexión. Es difícil olvidar la mierda cuando trabajas rodeado de ella (y todavía no estoy hablando de la ESO ni de los ministros españoles de Educación de los últimos cuarenta años). Esa mierda, antes o después, afecta, te guste o no tu trabajo, disfrutes o estés odiando todo el día tu maldito trabajo. Afecta, influye, jode la vida diaria, casi o tanto más que dar clase en 1º de la ESO. Y en 2º. Incluso en 3º. Y no hablemos de 4º. Pero a lo que vamos, que luego dicen que soy fugaz, barbudo talibánico y otros tantos adjetivos más que no es hora de acumular en este Gintonicdream. No es hora (todavía). Mindhunter saca la bilis más mórbida, los riñones que dices que no disfrutas públicamente pero en los que te recreas en la soledad. Mindhunter es pasión, fetichismo, locura, kilómetros en coches incómodos, asesinos en serie que piden tabaco o bebidas gaseosas para olvidar por cinco minutos su triste experiencia penitenciaria. Nada como la cárcel para sacarle punta a un lápiz. O para que ese lápiz sea introducido por cualquier agujero de tu cuerpo, o sin agujero, que busque venas y todo lo demás. Siempre nos recreamos en 4 palabras: Los más bajos instintos. Pero es así. Siempre hay una chispa, un momento, un jueves sin baloncesto, en el que todo explota, en el que todo se va a la mierda, en el que una radio da una mala noticia. Y unos zapatos, en una serie como Mindhunter, dan mucho juego. Demasiado. ¿Por qué la sangre entre hermanos? ¿Por qué un niño empieza a poner(se) zapatos de tacón con cinco años? ¿Por qué no perfilamos la locura, la incomprensión y las jodiendas con vistas a la bahía? ¿No es posible el término medio? Coda: Pero no siempre es posible crear el concepto de asesino en serie y salir de rositas, y no entrar en la locura, y no caer en la decepción, y no volver a ser el mismo.

martes, 31 de octubre de 2017

No ser uno mismo... ¿De eso se trata?

Cuidado con el agua, Ray.

¿Conciencia a estas alturas?

Ray Donovan. Quinta temporada.

¿Cómo hablar de la quinta temporada de Ray Donovan sin parecer un chiste ambulante comparado con cualquiera de los personajes de este friso? No hay explicaciones causales en torno a los Donovan, porque hace muchos capítulos que esto no solo trata de Ray Donovan. Todo este círculo de poder, toda esta red de relaciones, toda esta gran teoría general de sistemas donovista es imprevisible. La sangre llama a la sangre. La novedad son los saltos temporales para recordar el dolor y la muerte, la sangre y la familia llevada a unos límites que acaban en cárcel, fiscalía o muerte. Y entre los puntos suspensivos y los signos de admiración, entre los andares resacosos de Ray y los vientos que llevan sus coches y sus bates de baseball, todo es posible. El cáncer, la improvisación, la camiseta número cinco de los Celtics, una Susan Sarandon que pide favores y los devuelve, catanas que no vienen de Santiago El Mayor, visitas al mar a dejar cadáveres, allanamientos de morada, luchas de poder en cadenas televisivas, estatuillas que cambian de manos, hijos con desviaciones, militares marinos que no toman cerveza, hijas que no saben la suerte que tienen de tener un Donovan en sus vidas. La venganza en Ray Donovan, antes o después, llega: la familiar, la institucional, la de Abby y la de los saltos al vacío. Salud para todos excepto para los que no adoren a Ray Donovan. Del plan a al plan jota, sin llegar a terminar el alfabeto, porque aquí todavía queda mucho que sudar, beber y batear. Embarazos que marcan saltos, experimentos médicos que quitan y devuelven la vida, psicólogos con experiencia militar, robos que desatan un Apocalipsis, negros que buscan su lugar en el mundo. De todo, pero con mucho dolor. Y todavía tengo esa camiseta con el cinco bostoniano en mis retinas. Y todo lo demás, también.

sábado, 28 de octubre de 2017

viernes, 27 de octubre de 2017

Ecos, robots, viernes que no acaban nunca

Vuelve el ciclo mesiánico, vuelve la rotonda tras la rotonda como en la Francia de los 60's, vuelve etiquetar, programar y enlazar permanentemente. (Des)ubicados del mundo, tened cuidado, os ven, os observan, os tratan como gilipollas incluso desde el amor fraternal. O tal vez, no.

jueves, 26 de octubre de 2017

A tiro limpio

El pan nuestro de cada día en la capital del reino valcarcil. Sí. No sabemos cómo acabará el asunto, pero esperemos que no pase ninguna desgracia. Y no entiendo cómo el señor alcalde no suspende en ese momento el pleno ante las palabras que se escuchan. Lamentable.

Esperpento

Llevamos décadas de esperpento. Siglos. Pero lo de los últimos días es un chiste sin gracia. Puigdemont, sus secuaces, sus adláteres. Habla a las 5 y 5 de la tarde, y se para el mundo. El chiste sin gracia continúa, con una bandera de la UE al fondo de la imagen. Y no entender nada de lo que dice. Reproches. Habla de reproches. Dice que nadie le puede reprochar nada. Urnas, chiste, banderas, lápices de colores. Habla de "A por ellos". Habla de participación, compromiso y serenidad. Me quedo sin entradas del diccionario de la RAE. Habla también de responsabilidad. Hablar para no decir. Otros hablan en tuits de 155 monedas de plata. Habla de paz y civismo. Y no me entero de lo que ha dicho. Que siga el chiste, que siga la historia. Que siga...

miércoles, 25 de octubre de 2017

martes, 24 de octubre de 2017

Halt and Catch Fire. Cuarta temporada.

En esa montaña rusa que es Halt and Catch Fire, encontramos una cuarta temporada, un epílogo de diálogos mágicos, de palabras definitivas, de llantos que demuestran que somos humanos, que fallamos mil veces y que incluso, podemos mezclar piña con chili. O tal vez, no. Empieza con el éxtasis de la victoria y la derrota siguiente. Cuando tengo alumnos comprensivos, les digo que disfruten cada momento porque suelo comprobar que el axioma maldito se cumple: después de un buen momento, viene el caos. Viene el puto caos. La decepción. Lo más grande. Beber un caldo caliente en el sahariano desierto a 50 grados y desnudo. Todo se va a la mierda. Hay juegos imposibles, peregrinos que dan un abrazo, infartos que hacen decir palabras, emocionar(se) con calabazas, caprichos de jersey verde, apariencias que nos hacen perder el norte, el sur, el este y el oeste si hace falta. La cuarta temporada de Halt and Catch Fire es pérdida, es decepción, es lágrima continua, es la descomposición de un equipo, es una pincelada perfecta en mitad de ese caos que comento a mis alumnos. Parece (ser) que hay dolor (bien)entendido. Mentira. Mentira. Mentira. No existe. Somos caprichosos en mitad del hambre, somos secretos en mitad de un grito. Hay últimas visiones, hay patillas que enamoran, hay envidias por el amor que tienen otros. ¿Realmente estamos preparados para una pérdida económica? ¿Y para una física? ¿Y para una emocional? No estamos preparados para el caos. Y equivocar(nos) otra vez, y no encontrar plan B. Ni plan Z. No hay letras en el alfabeto para el caos, para definir una muerte una inesperada. No hay capuzones en agua sagrada que (nos) salven, porque estamos condenados al pecado del error. Y empezar, como se debe empezar: con una pregunta. Y buscar ideas, mil ideas, porque siempre es posible algo bueno con una excelente idea. Y todo lo demás, se resume en una carta, en una foto, en un sentimiento, en un guión que roza la perfección. Y punto.

Otra joya de las que vemos en Kalasniblog

¿Por qué es tan bueno David Holmes?

domingo, 22 de octubre de 2017

¿Qué esperamos?

Himnos alemanes para empezar domingos

Ayer empezaron, los listillos, los zares de la concordia, los regaladores de consejos con su contubernio. Se les llenaba la boca, aparte de mierda, hablando de la constitución, de la de aquí y de la de Alemania, del 78 y de Weimar. Como si estuvieran esperando el momento, como si todo fuera as marcado en la baraja. Vivan los domingos. Vivan.

sábado, 21 de octubre de 2017

155

A lo que nos ha llevado el inepto de Rajoy es algo que no tiene nombre. Inepto es poco. No sé cómo definir a este tipo que dice que nos preside. A la deriva. Todo a la mierda. Todo destrozado. Y nos quejábamos de ZP. Lo ha hecho bueno. A él, a Rubalcaba, a todos. Vaya tela. Vaya país. Ni problemas constituyentes ni leches en vinagre. Elecciones. Primeras espadas fuera y nuevos cuchillos. Nuevos temas. Nuevas situaciones. Y todo lo demás, también.

Obra de arte (mal)interpretada

¿Seguro que es la mejor versión de Wonderwall?

Enésimo himno atemporal

¿El Vivo al baile?

Miedo para empezar el sábado

viernes, 20 de octubre de 2017

¿Por qué ya no salen grupos como Australian Blonde?

No toca preguntar(se) por el desastre del Sevilla en Champions. Hoy vamos a asuntos más profundos...

CT

jueves, 19 de octubre de 2017

Aunque los jueves esté encerrado...

...siguen sonando los Who entre tema y tema, entre bostezo y bostezo. Y que no falten.

Himnos para desenterrar los jueves

miércoles, 18 de octubre de 2017

Entrevista a Ángel Calvo

El sábado, si puede ser, lo escucharemos con mucha atención en el Zalacaín con La crisis del yo burgués. Obligada lectura, como obligada debió ser la escucha de aquella cinta de Van Morrison en el Citroen de sus padres camino Valencia, camino Murcia.

Ya añoran al 20

martes, 17 de octubre de 2017

Suburra. Primera temporada.

Resulta que el mal es cíclico. Y suena de fondo el himno de Italia, y suena Roma, y suena el Puerto de Ostia. Y está el asunto de la familia. Porque todo, queramos o no, es familia. Vaya concepto el de familia. Me gusta lo que dice la RAE respecto a familia y viene a la perfección respecto a esta primera temporada de Suburra: "Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje". Colateralidad. O cómo diablos se diga vivir en un clan gitano en Roma del que quieres huir sí o sí; o bajo la tutela de un padre policía con el que no hablas; o tras una familia que no te deja respirar. Tres ases para una baraja en la que se juntan curas lujuriosos, mafiosos amantes de los caballos y el concejal de turno que en el pasado estuvo repleto de buenas intenciones pero las olvidó para caer en la más asquerosa de las dependencias (la corrupción política). Buen retrato el suburrístico. Muy bueno. La familia, las putas que llegan a la familia, la envida familiar, la cortesía olvidada, los vicios en el clan. Todo se repite y no hay nada nuevo bajo la niebla romana, antes y después de la llegada de los caballos, de las exesposas y de los arribistas. O tal vez, sí. Nunca se sabe. Coda: Y que suenen teléfonos, y lleguen los parques y los uniformes y todo lo demás.

No he visto ninguna

Y sí. No me ha pasado nada. Aquí sigo, de momento. Me conformo con la música y con la conversación sobre tito Hans sobre su música.

8 horas

Para empezar a dejar de dormir definitivamente hasta junio. Veremos si el cuerpo aguanta. O tal vez, no.

domingo, 15 de octubre de 2017

sábado, 14 de octubre de 2017

martes, 10 de octubre de 2017

domingo, 8 de octubre de 2017

Riñones por octubre

Flores que tardan en romper

Himno de aquí a Navidad del 2017

Ángel Stanich lo ha vuelto a hacer: un himno de esos que no decaen, rey del medio tiempo más templado que en fiebres anteriores. Escupe fuego.

De perdidos a Cuba

sábado, 7 de octubre de 2017

viernes, 6 de octubre de 2017

jueves, 5 de octubre de 2017

miércoles, 4 de octubre de 2017

Discursos, alumnos y todo lo demás

Resulta gratificante hablar del cuadro, de Carlos III, del día anterior en clase y que alumnos te respondan y que existan algunos que incluso te escuchan.

Himno para empezar el 4 de octubre de 2017

martes, 3 de octubre de 2017

domingo, 1 de octubre de 2017

Ayer por Murcia

No al muro

sábado, 30 de septiembre de 2017

Skam. Tercera temporada.

Sigue Skam, en su tercera temporada, dando que hablar. Dando que pensar. Dando que ikear. Dando consejos y dando reflexiones. Los jóvenes y sus historias, los jóvenes y sus problemas, los jóvenes y sus cuitas. Sus jodiendas con vistas el iceberg y sus saltos por las vallas huyendo de la policía. Consecuencias, actos del pasado, misas de las que huir, la secundaria y sus daños colaterales, árboles de navidad, llamadas y mensajes de teléfono y todo lo demás.

La vida y las canciones de los Magnetic Fields

Esas canciones, de madrugada, asomando la cabeza, cambiando el chip, modificando el espacio aéreo, haciendo saltar neuronas en mitad de ningún sitio. Lugares comunes, espacios abiertos, jodiendas con vistas al himno atemporal.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Siempre de vueltas con el imperio

Una de miércoles de septiembre que parecen lunes de junio

Y ahora que el pájaro se convierte en blog, habrá que convertir el blog en pájaro.

Las penúltimas ruinas

O las segundas. Cadáveres de piedras, peones de un tablero que olvida su pasado. Artificiales mentiras que tiemblan solo durante 15 días, durante la campaña electoral. Y luego, olvido.

La dulce nada (del último miércoles de septiembre de 2017)

Se repiten los días, sigue la misma mierda, los mismos de siempre, el mismo 155 que no se utiliza. Aquellos...

Cerrando temporadas

Llega el noveno día de clase, que ya está siendo muy largo antes de empezar, y toca recordar a Abby, toca recordar medicinas, toca sangre en la cara, toca LS otra vez. Y todo lo demás, también.

Una de pensar

martes, 26 de septiembre de 2017

lunes, 25 de septiembre de 2017

¿Todos somos Kaepernick?

Anoche lo comentaban Miguel Ángel Calleja y Andrea Zanoni: ¿Seguro que no esta Kaepernick entre los 64 mejores QB de la NFL? Apostillaba Zanoni que, no solo 64, que en plantillas hay muchos más QB. Pero es lo que hay. Ya le pasó a MAB en la NBA. Y todo lo demás, también.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Vuelta al Príncipe de Asturias

Después de ver cientos de partidos del Júver, el primigenio ElPozo y todo lo demás, volvemos al Príncipe de Asturias para ver al Real Murcia de Baloncesto contra Granada.

Mirando por suspiros

sábado, 23 de septiembre de 2017

Sobre estatutos y asuntos varios

Siempre está bien no perder la perspectiva, escuchar a los Stone Roses, recuperar el aliento, limpiar lejas semanalmente y leer para entender. O leer para no caer en el desaliento. O, simplemente, leer para sobrevivir.

¿Qué iba a hacer el presidente?

El muro (I)

Javier Ruiz ha subido uno de los videos sobre la penúltima actuación de la Plataforma Pro-Soterramiento de Murcia, en este caso, la del viernes 22 de septiembre de 2012.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Himnos para recordar que los viernes ya no son viernes

Acabando un cinco

Acabar de forma triunfante, como una buena sesión de música que empieza con énfasis. Agendas quemadas, pantallas que dan emoción, frenazos y conversaciones en un arcén. Vaya una cuarta y última temporada de los chicos de las maquinitas. Espectacular

jueves, 21 de septiembre de 2017

martes, 19 de septiembre de 2017

La crisis del yo burgués

Después de años sin verlo, sin saber de él, el amigo bloguero Ángel Calvo vuelve a nuestras vidas e iremos a verlo cantar en el Zalacaín.

Quirófanos y esperas

Ni para chaconear estamos

lunes, 18 de septiembre de 2017

The State. Primera temporada.

Aunque es lenta por momentos, es necesaria verla. La primera temporada de The State. Cuando hablamos de El Estado, a ISIS, a DAES, a ese ente de terror y muerte. Otra vez. La premisa, vista desde la perspectiva del pc o la tablet o la supertele de casa puede ser distante. Unos tipos del Reino Unido que dejan su bienestar, sus acomodadas posiciones para ir a alistar(se) al Estado. Gracias a las redes sociales, se les ha vendido una gran milonga. Del hecho al dicho (¿o era al revés) hay mucho camino intermedio. Una vez que se pasa la frontera turco-siria, todo es distinto. Nada es como nos lo vendieron por la red social de turno, por el video de turno, por el mensajito del amigo de turno. Una vez allí, lo más probable, es otro turno: el de morir. De obligada visión. Para que nos cambie la perspectiva. No son solo muertos de hambre los que han llegado al Estado. Ni mucho menos. Hay médicos, hay ingenieros, hay distintos titulados. ¿Qué publicidad hace que estas personas con estudios vayan a morir por El Estado? ¿En qué estado neuronal entra esta historia? En el de la mentira. En el de la gran mentira institucionalizada. Otra vez. ¿Y si luego cambias de opinión? ¿Qué será de tus palabras? ¿Y tus actos? ¿Y lo que piensan los demás? ¿Y el arrepentimiento? ¿Y renegar de todo? Doloroso y pensativo, inquietante y sangriento. Y todo lo demás, también.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Hoy toca escucharla

Manhut: Unabomber. Primera temporada.

No resulta fácil, por momentos, ver Manhut: Unabomber. Un colgado poniendo bombas. Así se resumiría en 4 palabras. Y en menos también. Un cabronazo desocupado loco. Siempre le digo a mis alumnos que cuando duden, cuatro palabras. Solo cuatro palabras rápidas. Unicamente juntar palabras huidizas. O de las otras. 4-4-4-4. Dulce nada, dulce nada. Pero esta primera temporada de Manhut: Unabomber es mucho más compleja que un resumen de cuatro palabras de nada. Mucho más. Muchísimo más. La búsqueda, el origen, los motivos, las causas. Inexplicable no entra en el vocabulario de un perfilista de locos del FBI. No. No hay nada inexplicable ni inimaginable. Cualquier asunto es posible. Todo es posible. Seguro. Todos tenemos un pasado que esconder. Ofensas del pasado que hay que materializar en el presente. Dolor. Infamia. Imposibilidad de relaciones estables. Locura sanguinaria. Utilización. Púas. Lo que cuesta pillar a un loco de esta calaña. Y condenarlo. Y, luego, encima, salen imitadores. Y todo lo demás, también. El límite entre derrota y victoria, entre pasar a la posteridad o pasar al anonimato, entre perder(se) en una biblioteca de Montana o en una celda en ninguna parte. Vivan los límites. Y todo lo demás, también.

jueves, 14 de septiembre de 2017

miércoles, 13 de septiembre de 2017

¿Madrugar?

martes, 12 de septiembre de 2017

sábado, 9 de septiembre de 2017

Ángel

Entre esperas en plazas del extinto reino valcarcil, posterior sultanato de Sean y chiste de PAS (ahora territorio Bart Miras), volví a ver, muchos años después, a Ángel. Hace años, en la eclosión bloguera, dejábamos comentarios y nos leíamos y nos veíamos en conciertos. La edad no perdona para el que escribe (y las circunstancias) y ya no somos lo que éramos. Pero iremos a ver a Ángel al Zalacaín en octubre. Sin duda.

jueves, 7 de septiembre de 2017

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Mozos de almacén

Ni informe PISA ni torre torcida. No. Dados los resultados académicos, dados los expedientes de los IES (antes y después del INFORME PISA) podemos asegurar que no hay tanto puesto de mozo de almacén para emplear a los alumnos de la ESO. No. Imposible.

martes, 5 de septiembre de 2017

Glacé. Primera temporada.

Nada como el caballo de un rico para empezar un dramón policiaco. Cuerpo y cabeza separados. 600.000 euros de caballo. Ricos que heredan; hospitales de locos; doctoras poco experimentadas; auxiliares con ínfulas; policías con cuitas demasiado gordas que deben huir; hoteles con secretos; estaciones de nieve que esconden un plan b; planes ecológicos que pueden joder al personal. Muchos asuntos en la primera temporada de Glacé. Muchos. Interrogatorios entre el frío y el suspense. Volvo rojo para tipos confusos. Entornos habituales en el disparadero. Recuerdos de SZ. La sangre en la nariz como recurso, como prófuga de una historia encerrada en un tumor incorregible, en una calavera que solo pide distancia. Cuidar(se) no es una opción en mitad del infierno. Capillas de convivencia; pilas vacías sin agua bendita; dos toques de campana y un móvil que indica la huida; billetes que deben suponer algo. O nada. En el momento en el que todo se va al traste, siempre surge un plan alternativo. Datos alternativos. Rumores. Y en esa batidora de mierda, de nombres falsos, de abusos, de cintas de video, de embarazos no deseados, de compañeros falsos, de fiscales que se aprovechan de subordinados, de enfermos terminales, de periodistas con más o menos escrúpulos, se desarrolla Glacé. A un salto de España, la locura, la desesperación, la huida, el deseo de acabar con todo. Y punto.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Narcos. Tercera temporada.

En tres madrugadas raras he visto la tercera temporada de Narcos. Por mucho que se intente humanizar a estos individuos, es imposible. A un sanguinario no se le puede suavizar. Sin la sombra de Pablo Escobar, los restos del escombro del negocio se metaboliza desde Cali. Hermanos, socios, bombas, misas y aleluyas, viudas que buscan consuelo y la avaricia de ganar. La avaricia que rompe el saco y te lleva a la cárcel. Y, por otro lado, los esforzados intentos de Peña y sus secuaces, de la DEA y sus invitados pero con las taras de la embajada de Yankilandia en Bogotá. Y la historia de las grabaciones que posteriormente llevaron al Proceso 8000. Parece ayer, pero ya ha pasado un tiempo. Parece ayer cuándo en clase de Historia de América hablaba el profesor García García de las FARC, de los paramilitares, del narcoestado y todo aquello que empezamos a vivir hace 21 años. Y Méjico en el horizonte. Y todo lo demás, también.

Pretemporada 2017-2018

Sensaciones diversas en el partido del UCAM Vs Burgos que pude ayer ver por televisión. Momentos típicos de pretemporada y algunos destellos de lucidez. Y tenemos a Brad Oleson, que debe ser fundamental en el ataque universitario. Que empiece ya el espectáculo.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Otra canción de exalumno

Van unos cuantos. Exalumnos con inquietudes, que dejan sus perlas para que las disfrutemos.

El compañero Carlos

Aquí va el enlace a la entrevista al compañero Carlos Olmo Bau.

Himnos septembrinos

Himnos para seguir en pie, para vivir, para capear el temporal y lo que venga.

sábado, 2 de septiembre de 2017

jueves, 31 de agosto de 2017

miércoles, 30 de agosto de 2017

Himno que terminar un agosto distinto

Ese himno que nunca cansa

Icono de iconos

La imagen tiene ya sus 11 años, pero sigue ahí, dándole a visiones hipnóticas, a lugares escondidos, a viajes al amanecer y resurrecciones victorianas.

Penultimas de agosto de 2017

Ni las aguas casi septembrinas pueden acabar con las ilustres flores de cactus de la residencia catastral. Honrando a César Augusto estamos. Órale.

martes, 29 de agosto de 2017

Flores de final de agosto de 2017

Redefinir el concepto de piedad

Vayamos un paso más adelante. Algo más que la virtud y el amor y la misericordia y todo lo demás. ¿Cómo redefinimos la piedad?

Vuelven las cintas de grabar

Hoy hay charcos en Murcia (29 de agosto de 2017)

Pero nunca es el mismo charco. Nunca. El charco siempre es distinto. Muy distinto.

La penúltima de Beck

Orphan Black. Quinta temporada.

Visionarios y montañas de dolor. Canijas y grandullones. C y D de vuelta. Tratamientos milagrosos. Todo es confuso, todo es rumor, todo es trifulca familiar, todo cristales rotos, todo sangre arrastrada por el suelo en el quinta temporada de Orphan Black. Es difícil terminar una serie tan casi perfecta como Orpahn Black. Muy difícil. ¿Tipos de 170 años? Bosques y planes imposibles de llevar a cabo. Bebes como solución. ¿Esperar? Nuevos compañeros para el viaje definitivo, para el último y gran viaje entre el cañizo y las casas, para la lucha y los perros. ¿Renacer en mitad del caos? Siempre hay un bando en el que alinearse. ¿Se puede renunciar a la ciencia? Todo es complicado, todo es miedo, todo es ciencia, todo es enfermedad, todo son bichos, todo son secuencias de ADN, todo es acción, todo es riesgo, todo es alegórico y mágico alrededor de TM. ¿Cómo ganar y seguir viviendo tras el fin de la quinta temporada de Orphan Black? ¿Cómo sobrevivir a nuestra envidia y egoísmo? ¿Cómo si todo es repetición, error y enfermedad? ¿Cómo?

lunes, 28 de agosto de 2017

Juego de tronos. Séptima temporada

La vuelta de Juego de tronos llega con sangre de sed y vino, de mucho vino y de mucha sangre, de recuerdos de bodas rojas y viajes largos, de hermanos resentidos con los suyos y de vueltas a lugares insospechados. Es una cuenta atrás en plan enemigos irreconciliables. Hay que estar preparado para más sangre y más vino, para más fuego terrenal y aéreo. Y del que haga falta, con aceite hirviendo de forma irremediable. Puestos a hervir a temperatura del hielo, solo falta ponerle otro grado más, el penúltimo de imaginación. El penúltimo. Puestos a resucitar, llamemos a Lázaro; puestos a enfrentar hermanos, resucitemos a Caín; puestos a encarnar mentiras, busquemos un rey o un político; puestos a mentir, busquemos un espejo; puestos a helarnos, viajemos al trópico; puestos a derruir muros, hagamos una visita a Berlín; puestos a imaginar lo inimaginable, habrá que hacerlo. Puesto que todo es mentira en esta vida, hagamos viajes para descubrir lo que nos es desconocido, lo que no creemos salvo en la visiones. Puestos a buscar un anillo, no solo necesitaremos anulares más bien habrá que eliminar meñiques. Ver morir familiares, que gran tradición juegotroneadora. O digámoslo como nos apetezca. Antes o después, se nubla. Siempre. Y todo lo demás, también.

Canción para seguir creyendo 20 años después

Faltan piernas

El ladrillo rojo

Ese puto ladrillo rojo que nos impide ver, desde la pequeña casa, el enorme rascacielos, la suela sucia, los hongos en los pies, la betametasona en la picadura y las cápsulas duras en nuestro cerebro.

Liam sigue con nosotros

Es difícil repetir éxitos del pasado, sean fraternales o no, pero hay que intentarlo. Violines al poder.

Versión para acabar agosto 2017

Asensio

Han hecho solo falta dos partidos para corroborar lo claro y meridiano de lo estelar. La estrella blanca es Asensio. No es que tenga sitio en la mesa blanca, sino que, a falta de bichos, es su mesa. Su maldita y blanca mesa.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Utopía e intangibles

Se está hablando mucho y escribiendo de más, que para eso es verano y hay que vender la moto sobre el traspaso entre Irving y Thomas, entre Cavs y Celtics. El tiempo pondrá a cada uno en su sitio y Wade quizás haga el resto. Al tiempo. No nos adelantemos, que todavía falta para el 17 de octubre.

Lugares, banderas, himnos y todo lo demás.

lunes, 21 de agosto de 2017

¿Qué fue de aquellas reivindicaciones?

No escuché en mayo de 2015 a ninguno de los grandes partidos hablar de la constitución de un ayuntamiento en El Palmar. Todo queda en el olvido. Todos iguales. Todo pasado. Todo mierda.

sábado, 19 de agosto de 2017

Top of the Lake. Primera temporada

Es la primera temporada de Tof of the Lake una sucesión de recuerdos, de llantos, de niñas embarazadas, de colgadas en mitad del campo, de drogotas que preparan droga, de gente que quiere joder a la verdad pero no puede. Violaciones que recuerdan violaciones; colgados que recuerdan colgados; citas en busca de nuevas citas; vino en busca de más vinos. Perros enterrados y suicidas aburridos. Niñas en el lago. Dardos en el pecho. Demasiado para solo siete capítulos. Camas ajenas. Cinturonazos ante la tumba materna. Cuerdas y zorras estúpidas. Cafeteras en mitad del paraíso. Contenedores de locas. Cánceres que desean ver nietas fruto de violaciones. Dramón en toda regla en mitad de un infierno, como casi siempre, muy personal. Demasiado personal. Y en mitad de ese descenso apocalíptico, como en tantas ocasiones, la señorita Moss, la misma de Mad Men, la misma de El Ala Oeste e la Casa Blanca, la misma de El cuento de la criada y tantos capítulos inolvidables. Llantos y quebrantos y todo lo demás. Llantos y quebrantos, padres que aparecen para llorar aún más, mujeres guapas venidos a menos. Dejar de pensar; buscar el precio del oro; trabajo por té; ayudar a quien no quiere ser ayudado. Y siempre hay sorpresas con los buenos, los malos, con los más cabrones y los supercabrones. Eso de que la vida es bella es un cuento chino. Un cuento chino con vistas al lago. Y todo lo demás, también.

Dunkerkear y rumiar

viernes, 18 de agosto de 2017

Con el gran Jero en Pamplona

Gran tipo, gran persona. Educado y un crack.

No mezclemos deporte y política

Me gustó el ambiente del España Vs Venezuela del martes 15 de agosto de 2017 en el Madrid Arena. Respeto a los himnos y a las personas. Buen ambiente sin gilipolleces.

Tierra más clara

martes, 15 de agosto de 2017

lunes, 14 de agosto de 2017

Dame un Paulinho por 40 kilos

¿Parece mucho? ¿Es mucho? ¿Relación calidad/precio? ¿Estamos hablando de un futbolista o de un bar de Murcia? Definitivamente, hemos perdido el norte. Brújulas para todos.

domingo, 13 de agosto de 2017

sábado, 12 de agosto de 2017

Tema 7

Hoy toca pensar

No queda otra.

Canciones irrepetibles

No hace falta gueraoizarse ni meter(se) a arqueólogos ni a robapiedras para buscar y recordar canciones irrepetibles.

Recuperando el espíritu de Ray Davies

Hasta en los peores momentos, salían himnos atemporales, juguetes con los que capear el temporal en pleno San Lorenzo.

¿Apetece un zumito de naranja?

Canciones por partida doble, sentido sin sensibilidad, zumos de naranja que te pueden meter en líos como a otros les pasó mientras iban a comprar los redondos cítricos. Y todo lo demás, también.

Rectify. Primera temporada.

Tiene altibajos la primera temporada de Rectify, tantos como saltos en el tiempo. Los inocentes que no quieren salir de la cárcel y que cuando salen nada es fácil. No es fácil un mundo con ventanas después de estar en el agujero. No es fácil. La familia, el odio, las gafas, los supermercados para elegir lo que antes no se podía elegir. Entre Georgia y Alabama todo es posible. Tiendas que heredar. 19 años en el corredor de la muerte. Jodiendas con vistas a una pared blanca. Televisores para elegir. Videojuegos del pasado. Hermanas preocupadas. Todo va rápido tras la quietud. Demasiado rápido. Libre pero no exonerado. ¿Lo único que nos hace humanos es la reflexión? Morir. Dejar(se) ir. Hacer las dos cosas. Elecciones. Encontrar la paz en el conocimiento. ¿Es el conocimiento la verdad? La Beatriz dantesca de turno te puede guiar hacia la salvación. O a la perdición. O a la cocina. Viva la ficción. ¿La fe sostiene o adormece? ¿Es la belleza o la fealdad lo que más duele? ¿Es lo cotidiano la solución a nuestros problemas? ¿Se puede luchar contra la mentira institucionalizada? ¿Se puede luchar contra lo inevitable? ¿Huir es la respuesta?

jueves, 10 de agosto de 2017

Himno para un San Lorenzo sin calor (2017)

Ese cuadro, más arriba.

El peso de las coronas

Otro día hablaremos de las monedas. Hoy toca del literal peso. Cabezas y anchas espaldas para poder soportar esos pesos, esas derivas nacionalistas, esas críticas al padre, esas críticas a los hermanos, a los cuñados, a los sobrinos. Nada como Inglaterra, o cualquier lugar del sitio, para rosas y amarillos, para papel del cuore que acaba siendo papel de higadillos, criadillas y riñones al Ximénez. O del que tengamos en la despensa. Coronas que separan de la familia. Coronas de distancia. Coronas de dolor. Y todo lo demás, también.

¿Qué reflejan esos ojos?

miércoles, 9 de agosto de 2017

600

Coda: Cabalgan, blandiendo, TAB, 600, recuerdos de canciones, de 127 cruzando el cadenístico puerto, de R12 por el arcén y todo lo demás.

¿De verdad? ¿Desconexión?

Sarao de 9 de agosto

lunes, 7 de agosto de 2017

40 años

domingo, 6 de agosto de 2017

Himno para un domingo con mucho calor

Coda: ¿Será por himnos de LHD?

Tres gatos a treinta grados mirando al suelo

Nada como salir en busca de sardinas bravas antes de llegar al Yacuso en busca del Tiago y del Alergias y juntar a tres gatos mirando al suelo. Todos Mirando al suelo.

sábado, 5 de agosto de 2017

Deadwood. Segunda temporada.

Mentiras bien arregladas para empezar la segunda temporada de Deadwood. Comisionando montañas. Jodiendo a las institutrices. Cabalgatas y diligencias. Nada como viudas ricas para engatusar a las estrella más importante. ¿De verdad que los asnos hacen casos si le pegas entre las orejas? Primaverales mañanas de espera, de muertes en bares, de sentimiento en el fondo genital. ¿Hay que salir a la calle sin dar(le) la espalda a algunas personas? Artesas de cerdos y carne orificada de todas clases. Problemas de micción. Insistencia en la estupidez. Miedo a lo que viene de fuera. Pueñetazos en el despacho. Sangre y barro. Y un judío vuelve de la vida con una moneda bajo la nariz. Dejar marchar o matar. Encuentros entre cuernos. Cartas que se pierden y cartas que deberían perder(se). Agobios en mitad de la carnicería. Balas que hay que sacar antes o después. Mentira o humillación. Elecciones sin opio. ¿Montana más importante que Dakota en aquel berenjenal? ¿Se puede vivir sobre un volcán? ¿La verdad y la decencia son incompatibles en la segunda temporada de Deadwood? ¿Esa puta parte de la historia está relacionada con el Destino Manifiesto? Estar de paso, vivir al día, permanecer impasible escuchando disparates. Láudano para todos. Puertas abajo. Casos y cartas. ¿Réquiem por quién? ¿Réquiem por una piedra que no sale? ¿Requiem por unas charlas que no se pueden hacer por la paz del hogar? ¿Es el ruido tan horrible como el futuro? ¿El silencio no demuestra nada? Los relojes son peligrosos en las recuperaciones y a la hora de los vómitos. Comisarios sin poderes reales. Condados peligrosos. ¿Se puede aumentar el guiso con agua? ¿La plebe es una criatura impía? Negros con galones. ¿Hay que soltar los perros para ver si el mundo mueve la cola? Y las muertes tempranas que revuelven estómagos y conciencias, a putas y a reverendos, a ayudantes de todo tipo. Nada como un cadáver junto para que la bilis nos salga y nos de por vomitar aunque no estemos preñados o encarnizados. O, como decía el hombre de la camisa verde, encancerlados por la Big C. O por lo que tenga que venir.

viernes, 4 de agosto de 2017

Deep Water. Primera temporada.

Dramón de los buenos el de la primera temporada de Deep Water. Asesinatos del ayer y de hoy que fueron silenciados en el pasado. Cambian los tiempos y la mierda del pasada pesa más que toda el polvo que se fue. Nada sale de perlas en el infierno. Conflictos laborales, conflictos familiares, conflictos varios que te llevan del jardín a la bahía, y tiro porque no me toca. Mal asunto el de los polis que tienen intereses en las investigaciones; mal asunto el de no digerir bien la cadena de manto; mal asunto el de dejar acumular la mierda. Cuatro capítulos para mantener el interés de una investigación que olía muy mal desde el principio. Y todo lo demás, también.

jueves, 3 de agosto de 2017

Orphan Black. Cuarta temporada

Siempre rizando el rizo, siempre sumando más clones, siempre liándolo aún más todo. Así comienza la cuarta temporada de Orphan Black. Más muertes, más flechas, más cisnes con y sin cuellos, más marchas de SM, más huídas, más muertes en las camionetas, más hermanas desconocidas (en más de un bando). Orphan Black, para bien o para mal, siempre da un giro inesperado, siempre otra vuelta de tuerca, siempre otra sorpresa que el sorpasso en las elecciones de diciembre nunca ocurrió. Y, del modo que lo hacemos, siempre hay momento para la reflexión: ¿Cuándo llegará un clon a un puesto de responsabilidad? Y más preguntas: ¿Por qué hay temas como la eutanasia infantil que son un tabú y de los que nadie quiere hablar ni escribir? A veces nos quedamos simplemente con la fachada, con el barniz, con el brillo en los ojos. Hay mucho más detrás de ese barniz, detrás de esa claridad en las mejillas. Y si no lo hay, debemos buscarlo como lo hace Orphan Blck en esta cuarta temporada. Injertos gusanísticos en bocas ajenas para que nadie se pierda el espectáculo, sueños de reencuentros que tardan en materializarse, malas con cicatrices en la cara, barbudos que siempre andan jodiendo la marrana sin pensar en las consecuencias. Reuniones inesperadas. Cuchillos que buscan cambiar la relación maternofilial. Tenemos un poquito de todo en Orphan Black.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Flor de un día

¿Sacamos ya los tanques?

¿Resistiremos?

"Porque los libros no hablan sólo de números, viajes, relojes, piedras, historias, animales, sino de libros. De libros y de libros que configuran una forma de saber a punto de extinguirse bajo los focos de los flashes y el consumo indiscriminado de las colas innumerables, de los catálogos infumables, de las visitas programadas que permiten volver y decir:<< He estado, he comprado, qué bonito, cuánta gente, maravilloso...>> y otras perlas de la modernidad". José Perona, Arcaísmos para la resistencia

martes, 1 de agosto de 2017

Himno para el 1 de agosto de 2017

Entre Jotas, Chinarros y Morentes, solo puede salir una joya de este calibre. Bestial.

Una de pájaros

A quemar barcas por agosto

¿Qué fue de la luna pálida con un 78% de humedad?

lunes, 31 de julio de 2017

Broken. Primera temporada.

Dramón de los buenos el de la primera temporada de Broken. Suicidas, hija que tiene a sus madre tre días fallecida para cobrar la pensión, enfermo mental con conductas suicidas y, en medio de ese berenjenal, un cura. Un tipo atormentado por su pasado y por su moribunda madre. He de reconocer que dejé de verla por unos días. Demasiado dura. Demasiados bofetones en tan poco tiempo. Demasiados golpes de boxeador en tan pocos minutos. ¿Qué puede y qué debe decir un cura desde su altar? ¿Qué puede criticar? ¿Qué debe resaltar? En este caso, este sacerdote, atormentado por su pasado, por su doloroso presente, dice algunas cosas que le cuestan fieles. Pero debería ir más allá. Debería ser más crítico. No solo vale con jugar una doble baraja, no solo vale con el buenismo del intermediario. La vida es muy hija de Satanás, pero hay que hacerle frente cueste lo que cueste. Las palabras se van. Quedan los hechos y la intención. Es cierto que el Infierno está lleno de buenas intenciones, como dicen los mediocres críticos cinematográficos. Pero no es un lugar físico, como tampoco lo es el Limbo o el Cielo. Todo esta aquí y todo está ahora. Reflexión sobre si hacemos las cosas por deber o por amor. Reflexión sobre la pérdida. Grandísima reflexión para los que tienen la brújula en condiciones y para los que están perdidos de por vida. Y todo lo demás, también.

O cincuenta céntimos

Lo que contó ayer AP-R en su Patente de corso me pasó a mi en la antigua oficina de la pretérita Cajamurcia, ahora BMN, a partir de dentro de nada supongo que BANKIA o cualquier suma de letras del alfabeto que deje libre el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria. O la cerveza con muchas consonantes de cualquier hipermercado extranjero que trabaja en España. A lo que iba. Curso 2014-2015. Barrio del Infante. Oficina de Cajamurcia. Pedí como 300 euros. No cincuenta céntimos, que podía pedirlos. Que son míos. El señor, con su bigote queipodellanista, me dijo que no. Que no. Le dije que no tenía tarjeta ni cartilla ni quería tarjeta ni cartilla. Que me diese mi dinero. Igualito. Tuve que llamar al director y le dije que llamara al director de mi oficina. Que al instante iba a sacar el dinero de la compañía bancaria y me iba a la Gran Vía a informar al departamento de atención al cliente (humillado). El director tuvo que calmar el asunto, pero yo me fui revotado. Pero todo sigue igual. Y así siguen cerrando oficinas, miles cerradas en España desde el comienzo de la última crisis. Bueno, de la penúltima. Y todo lo demás, también.

domingo, 30 de julio de 2017

181

Wataha. Primera temporada.

Empieza explosiva la primera temporada de Wataha. Zonas fronterizas en Polonia. La superfrontera de la UE. Llega todo y de todo por esos bosques. Gentes, drogas, de todo y todo. Pero hay demasiados intereses. Demasiados. Secretos tras las piedras. Abuelos que ofrecen pócimas. Pendientes que dan que pensar. Compañeros fieles y no tan fieles. Fiscales en busca de ascensos rápidos. Mensajes que hacen bum, como escribiría Amat. Pistolas compartidas. Llaves que abren cajones de iglesias. Tipos ministeriales que dan información. Ucrania, Polonia y todo lo demás. Afganistán en el horizonte. Comandantes experimentados. El diablo, los agentes dobles, los infiltrados y todo lo que resta. Barbas con olores varios. Cuernos entre la manada. Candados. Demasiados intereses. Demasiados puntos suspensivos. Demasiado de todo en solo 6 capítulo de Wataha.