sábado, 15 de abril de 2017

Victoria. Primera temporada

No nos hemos recuperado de la primera temporada de Isabel II de Inglaterra en The Crown, cuando nos metemos de lleno con la primera de la reina Victoria. Y sigue siendo con palabras mayores. Con mayúsculas. Con trajes nuevos. Con velas nuevas y recicladas. Y con luchas entre los seguidores de los partidos más liberales y los más conservadores (o que cada uno le ponga su nombre y sus apellidos). Pero los detalles, el lujo de detalles, las ropas, las joyas, son interminables. A veces, incluso, llegan al derroche, al baile, al champán (con o sin sed), con o sin charolitos con los que salir a montar a caballo. Pero es que la reina Victoria da para muchas series, para muchos hijos, para muchas hemofilias. ¿Matrimonios felices? ¿Agitaciones políticas? ¿Ruido de carros? El tío Leopoldo, reinando en tierras belgas, de visita para joder la marrana. Jodiendo la marrana. Salones de oro, rizos, patillas. ¿Libertad para los cartistas? ¿Qué broma es la libertad? ¿Qué broma fue el cartismo? ¿Peligro o hambre? Alatriste nos recordó que hasta las ratas se emparejan; en esta primera temporada de Victoria, que los cuervos lo hacen de por vida. Y reyes que no son respetados aunque toquen el piano como los ángeles. Actas de Matrimonio Reales y cuitas al poder. Salones para audiencias y audiencias sin salones, convenciones de ideas nuevas en un régimen que se negaba a cambiar. Labores nobles no entendidas. Discursos alemanes que han de ser traducidos al inglés. ¿Perspectiva con la reina o el rey de nuestra parte? Pero siempre nos queda Shakespeare y su Julio César: "Los cobardes mueren muchas veces antes de morir". Y también, de Don Guillermo: "Los valientes saborean la muerte una sola vez". Será por frases para recordar de la primera temporada de Victoria. Y los matrimonios felices, escasitos. Muy escasitos. Y los preñados, bien aplaudidos. Y brandy con nata, mejor que nada. Sesos, hígado y pulmones, para comer y cenar. Y amores que podrían quemar ciudades. ¿Teutón aletargado? ¿Albertito y su bigote alas alturas? Vómitos reales. Y trenes que cambiarán el mundo. Y personas demasiado ocupadas como para dejar regentes, demasiado ocupadas para morir. Y todo lo demás, también.

2 comentarios:

Eme (Nada que ver con eme dj)) dijo...

Mis alumnos dicen que la vieron pasar dentro de un coche verde, yo ni me fijé.

supersalvajuan dijo...

A quién???