Hace 2 horas
sábado, 5 de noviembre de 2016
Asturcón
Ahora que vuelvo a hacer guardias en plan salvaje, suelto canciones de fondo para ver el efecto. Y le digo a los rehenes del centro penitenciario que escuchen y busquen palabras que no conocen. El jueves tocó "asturcón". Siempre hay una guardia para enseñar algo, siempre hay una guardia para aprender algo. Y sí, un día usted morirá.
La penúltima arista de Alex Turner
Nada como madrugar los sábados, leer la prensa, esperar que pase el tipo limpiando la calle a las nueve y diez y escuchar a un Alex Turner tranquilo. Y todo lo demás, también.
Rock Me Gently
Aunque Ray Donovan acabó, no me canso de escucharla. Una y otra vez. Ray es historia y nosotros, también.
viernes, 4 de noviembre de 2016
La penúltima de Laso
Tiene narices que teniendo una de las mejores plantillas de su historia (¿qué equipo de Europa tiene esos pivots?), el Real Madrid dependa de los momentos de Llull, Carroll y alguna que otra individualidad. Poco más para la sección de baloncesto del Real Madrid. La derrota en casa ante el Baskonia diezmado enseñó las debilidades tácticas de un equipo que, con otro entrenador, hubiera ganado muchas más Euroligas en los últimos cinco años. Pero el tiempo pone a cada uno en su sitio. Y la victoria de ayer ante el Galatasaray no evita pensar en esas preocupaciones. Y todo lo demás, también.
jueves, 3 de noviembre de 2016
UCAM Vs Unicaja (Eurocup 2/11/2016)
Borroso y decepcionado por la falta de público. Pero con Baron y Benite en plan estelar. Deleite ante un Plaza que no sabe mover sus peones (otra vez). Estuvo bien, pero un Palacio de Deportes lleno hubiera estado mejor.
Coda: Cortesía de Don Importante.
miércoles, 2 de noviembre de 2016
Black Mirror. Tercera temporada.
Nada como el paso del tiempo, nada como las nuevas y viejas costumbres. Seis partes, seis trozos de tarta en esta tercera temporada de Black Mirror. Muchos la idealizamos con aquel primer capítulo: el cerdo político parabolizado con el cerdo de toda la vida. Pero hay muchos tipos de cerdos y, en modo zapateril, cerdas. El primer tozo de tarta, Caída en picado, tiene un cierto aire de caverna platónico. Individuos con trajes blancos, todo bien clarito, todo bien caramelizado, para la gran mentira del me gusta y no me gusta. Hay que gustar a los demás, que los demás nos valoren, que los demás dejen un pulgarcito positivo. Pero la caverna es cabrona y nos hacen caer en desgracia o visitar las alturas. Pero la caverna no es perfecta, tiene imperfecciones, y si siempre hay un gordo al que desprestigiar, un ángel caído, una oveja negra, un bulimia que no reconocer. Y cuando la caída es definitiva, no hay posibilidad de salvación ni paloma picassiana que te rescate. En Playtesting, el segundo trozo de tarta, otra vez sin vela, los recuerdos y la realidad virtual se hacen fantasma de la navidad del presente, recordando la lucidez de Línea mortal, aderezados con salpicaduras de Alzheimer, con dolor en 3d, con criaturas que nos devuelven lo peor del pasado y un futuro en el que no recordaremos nuestro nombre, ni el color de nuestros ojos ni la saliva que generamos en un pasado remoto. Jugar es divertido y peligroso, jugar es salir derrotado porque como nos enseñó Juegos de Guerra, "la única manera de ganar es no jugar". El compañero de clase que nos pegaba, el bufón en que nos convirtió, la araña en que se convirtió y el cuchillo que nos clavo. O tal vez, todo fue una invención nuestra, tal vez fue un dolor de muelas pasajero, una piedra imposible de orinar, un tumor imposible de extraer. La tercera pieza no empieza con tarta, sino con patatas fritas sobrantes en una hamburguesería en Cállate y baila. El horror de la web de tu ordenador hecho paranoia, hecho asunto robotizado, haciendo pesadilla los minutos siguientes. La cuarta porción no es de tarta, ni de patatas, ni de oxígeno que no riega las células: saltos temporales, películas cambiantes, estrellas caídas en desgracias, maquinitas que solo te meten en líos aunque esté presente el espíritu de H&CF. Pero deja un regusto de dolor que se te queda en el alma. Todo es mentira hasta en la muerte. Todo. Absolutamente. Y la quinta pildorita es La ciencia de matar, reflexión entre retinas sobre lo que queremos ver, lo que nos obligan a ver, lo que no queremos ver. Mentiras y verdades, medias tintas, jodiendas con drones y cacharritos que nos joden (aún más) la vida. Y el postre en este sexto menú de Black Mirror es Odio nacional, la joya de la Corona, el diamante pulido, la abeja asesina perfecta. El mal, como el infierno, es una cosa muy personal. Pero hay muy listos, o que se creían muy listos. Odio nacional es el Apocalipsis, invento que lleva la maldad en su interior. Y todo lo demás, también.
martes, 1 de noviembre de 2016
6 años en una tumba sin nombre
Esta mañana, antes de darle al michirón entre aguas de Espinardo, hemos tenido una conversación en el dormitorio/cementerio sobre el hombre de la camisa verde. Seis años y mes y medio después sigue con una lápida sin su nombre. Un espíritu del olvido. Una hermana que olvida. Una tumba sin reconocimiento ni recuerdo. Y todo lo demás, también.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


