viernes, 31 de agosto de 2012

Diario de un interino en paro (LI)

El desempleo tiene dos ventajas. Ver con distancia. Distancia. Llevas el puto método científico hasta su máxima expresión. Una jodienda con vistas a la bahía. Observación. Media tarde. Vas con JotaPe a Jesús Abandonado. Llevas ropa, pañales, zapatos. Todo les viene bien. Incluso los cheques. Te encuentras a quince viejos pasados por el peor de los alcoholes. El hermano Jesús nos recibe como siempre: currando. Estos tipos de la San Juan de Dios son la leche. A trabajar con superjunkies, viejos demacrados, con la puta Onu instalada en Murcia, con los peores borrachines muertos de hambre. La llamada de Dios y todo eso. Estos y las monjas repartidas por todo ese mundo olvidado son los que le lavan la caran a Dios ante tanto hipócrita con sotana y coche oficial (de las putas y los putos de la Iglesia de Roma y sus satélites hablaré otro día). Método científico, decía. Recogida de datos. Un puto solar. Ahora con la reducción de ayudas oficiales se las ve y se las desean para poner la cena todas las noches. No sé que sería de este puto país de políticos cafres y de banqueros cafres sin Cáritas y organizaciones como Jesús Abandonado. Emisión de hipótesis con sobriedad. Esto se fue a la mierda hace mucho tiempo. Podemos echarle la culpa a Suárez (afortunadamente no se acuerda) por permitir que en el País Vasco los asesinados salieran por la puerta de atrás de las iglesias; de Calvo Sotelo y sus gafas ni me acuerdo; de González, antes de su segundo divorcio y tercer matrimonio solo tengo malas palabras; a Aznar le reprocho su elección mariana y su boda con la Botella; a Zapatero, ese líder hecho a base de chatarra de tren... Pues eso, siempre ha sido un solar. Y ahora más. Las hipotesis están comprobadas, y, en el reino valcarcil, ayer ladrillo y hoy pozo ciego, con un plus. ¿Qué conclusiones sacamos? Puntos suspensivos y todo lo demás. "Ellos lucharon por tu nombre y ni siquiera saben cual es jovenes que llegan desde algun lugar pero todo sigue igual. Ellos murieron en las playas no todos pudieron cantar ahora hay abuelos que no hablan de la guerra pero todo sigue igual. Y yo no se porque no nos abrazamos porque queremos aparentar tanta frialdad. Hay algo aqui lleno de odio hay algo que funciona mal y entre tu y yo es posible que tambien haya algo que cambiar. Y yo no se porque no somos todos hermanos porque queremos aparentar tanta maldad. Todos vemos la muerte y sentimos el dolor lo pasan todos los dias por la television. Tiene alguien algo que decir queda alguien que aun crea en el amor. Esta es tu vida, y asi sera pero no puedes luchar mas ahora mira a tu hijo a los ojos porque te preguntara: no se porque no nos abrazamos porque queremos aparentar tanta frialdad Hey tu ellos esperan una palabra de tus labios Hey tu ellos no quieren que les enseñes a matar Hey tu ya no hay batallas en las playas ya no hay gente que se calla aunque todavia se muere por la libertad".

Diario de un interino en paro (L)

Adiós Unibono adiós. Después de cuatro años de uso del unibono me quedo sin el, por lo que la broma del autobús público en el reino valcarcil me va a salir mensualmente por un puto ojo de la cara. Menos mal que siempre me queda la clonidina.

jueves, 30 de agosto de 2012

Anticipo

Vivan los octubres anticipados y las elecciones vasconavarras, eso evita que hablemos de otras jodiendas con vistas a la bahía.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Diario de un interino en paro (XLIX)

En la residencia catastral, esta mañana, haciendo un buen ajo murciano, nada de medias tintas mahoneseras ni aliolis de tres al cuarto. Lo demás, religión. Una nueva religión, que no tiene ningun Dios, su credo es manipulación, subía la televisión. Venden felicidad, aislado en tu sofá, que pretenden esconder, con anuncios toda la verdad. Y tú te dejas engañar... Y sabrás que nadie te ha elegido a tí, así al azar, todo es un plan, para ser un desgraciado más, en la ciudad. Te sentirás triste, y angustiado, si ves sus telediarios, y si estás algo confundido, ya está, ya lo han conseguido. Ya me han convencido... Y sabrás que nadie te ha elegido a tí, así al azar, todo es un plan, para ser un desgraciado más, en la ciudad... Desgraciado...(x4) Y sabrás que nadie te ha elegido a tí, así al azar, todo es un plan, para ser un desgraciado más, en la ciudad...

Diario de un interino en paro (XLVIII)

Habla el gran Arcadi Espada de la capacidad que tiene Rhianna para amar al tipo que le dio una paliza. En fin, suele pasar, que, adoramos a ciertos individuos por lo que cantan, por lo que escriben, por sus webs, por sus goles, por sus triples, por sus apariciones en las series; pero, luego, te pones a ver sus biografías, a leer sus biografías, a ver en el cine un puto biopic y te das cuenta que, cuanto menos sepas de ellos, mejor todavía. Y todo lo demás. Qué malos son, qué malos son, qué malos son nuestros poetas. Qué malos son, qué malos son, qué malos son nuestros poetas. Sólo hay que leer las cartas que Guillén mandó a Salinas, o escuchar a Gil de Biedma leído por Carod-Rovira para verlo. Qué malos son, qué malos son, qué malos son nuestros poetas. Qué malos son, qué malos son, qué malos son nuestros poetas. Sólo hay que mirar las fotos, están en las hemerotecas. Dámaso Alonso en El Pardo y Luis Cernuda en Acapulco. Los que se hicieron ricos, los que murieron pobres, enfermos, en el exilio, Leopoldo y sus dos hijos, todos ellos. Qué malos son, qué malos son, qué malos son nuestros poetas. Qué malos son, qué malos son, qué malos son nuestros poetas. Preguntadle a la viuda de Alberti, si pudiera hablar Zenobia, si estuviera vivo el bendito padre de Jorge Manrique. Si lo supiésemos todo sobre algunos, tanta metáfora y tan poca vergüenza todos ellos. Qué malos son, qué malos son, qué malos son nuestros poetas. Qué malos son, qué malos son, qué malos son nuestros poetas. Quevedo el putero y Góngora el lameculos, Garcilaso el usurero y Rosalía la ludópata, el maricón de Lorca y Bécquer, que era un poco mariquita también. Ferrater el desgraciado, Gimferrer el pervertido, los hermanos Machado, el drogadicto y el maltratador. San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Qué malos son, qué malos son, qué malos son nuestros poetas.

martes, 28 de agosto de 2012

Diario de un interino en paro (XLVII)

Hay veces que solo queda un refugio (y no me refiero a ese donde hay tipos que vomitaron en la Nochevieja de hace 6 años): las canciones. Qué bien que te quedan las noches de seda. Dicen que te trata fenomenal, que estás renovada, que estás encantada. Y yo aquí pensando en ti, oyendo canciones. Y prefiero pensar que tú piensas en ... La costa, el diamante en el restaurante. La embriaguez de los cosméticos. Buscar un buen sitio para tus principios. Y yo aquí pensando en ti, oyendo canciones. Y prefiero pensar que tú piensas en ... mí. Pero ya estarás harta de leer esta carta. Por eso voy a despedirme, voy a despedirme, voy a despedirme ... ya.

True Blood. Quinta temporada.

En la quinta temporada de True Blood el Verbo se hizo sangre. Los chicos de colmillo largo adaptan su Biblia Vampírica al siglo XXI y deciden que el buenrollismo se va a acabar y que la facción sanguinista debe tomar el poder absoluto. Y la lucha es encarnizada para encontrar al Rey Sol de la Noche. Bill olvida su buenismo y saca su verdadera mala sangre; Eric, como en las últimas dos temporadas, sorprende favorablemente; Jess, sigue siendo esa luna que sorprende en mitad de la noche; Sookie vuelve a entrar en el sadismo irreal; Jason pasa de las cortinas rasgadas a recordar a unos padres que aparecen en el momento más indeseable. Del resto, sorpresas: padres que en la vida pensaban que iban a ser padres; el recuerdo más brumosamente negro de la guerra de Irak y unos Barack Obama que quieren tomar la justicia por su camioneta. Alcide sigue con la lucha interna dentro de la manada y la plata envallada que siempre ejerce su distanciamiento existencial. Hay que echarle imaginación para ver esta quinta temporada de True Blood, y habría que meterse en la cabecita de Allan Ball para realmente preguntarle si esto es una tomadura de pelo o una pequeña obra maestra. O tal vez sean las dos cosas a la vez. Y todo lo demás.