jueves, 30 de mayo de 2019
Lo que hacemos en las sombras. Primera temporada.
Ya puestos a tomar todo por el pito del sereno, hay que ver la primera temporada de Lo que hacemos en las sombras. Cachondeo visual y de palabrería bestial. Jarana del pasado con fotos de siglos anteriores. Todo va muy rápido, pero la noche es única. Vivan los murciélagos. Viva el Dream Team, viva la seducción, vivan los frikis, viva la conversión, viva a los que trepan y arañan paredes y se van al suelo. Todo es mentira hasta que te encuentras con una verdad, hasta que estás dentro de una jaula. Viva la impostura, viva el funcionariado, viva el sur de Irán, viva el matrimonio con 37 mujeres. Viva el despiporre. ¿Quién pijo dijo que GW fue el primer presidente gay de USA? ¿Izquierda radical o extrema derecha? La normalidad del día a día hecha surrealismo. Sigo gritando por la calle forma humana, pero sigo igual. No he visto la película, pero como sea el 10 por 100, habrá que verla. Los sentidos hiperrealistas. Todo al mierda menos la primera temporada de Lo que hacemos en las sombras. Viva Michael Jordan y el número 9. ¿Y si eligiésemos presidente para 1000 años? Y, por supuesto, la constitución oprime al pueblo. ¿Nos esforzamos lo suficiente para que nos entiendan? Y esas frases vampíricas con las que debes reirte, comparando sexo vampírico con la pizza (aunque sea mala, buena). O no. Para no tomársela en serio. O, tal vez, sí.
miércoles, 29 de mayo de 2019
Killing Eve. Segunda temporada.
Vuelve 30 segundos después la segunda temporada de Killing Eve. La misma locura. La misma mierda. Heridas en el vientre. Ascensores y corbatas. Pijamas raros. Supermercados. (Re)nacidos. Sangre sobre sangre. Mierda sobre mierda. Jodiendas con vistas al Támesis. Cartas que abrir, vecinos de habitación que matar, antibióticos que buscar. Vivos que parecían muertos. Viejos amigos y viejos enemigos. Familias que romper. Estructuras que romper. Heridas que cerrar. Los cicutas siempre le ponen pegas a todo: irreal, surrealista, idealista. Siempre poniendo pegas, como a Dalí. Siempre en contra del santiabadismo, siempre en contra de lo que no se puede entender. Siempre contracorriente. Siempre de la tortura a la felicidad, al final inesperado, al disparo y al puñal, al punto bajo la i. Y en Italia todo es posible. Todo. Y eso, en esta jodida época del buenrollismo, del feminismo cutre de resacosas comebocatas (ahora me ha salido la vena Beatiful Girls), de lo políticamente correcto (o politicomente correcta porque desunidas podemas), está bien ver retratos de mujeres que van con la pistola por delante, que van en contra de lo establecido. Y si eso está mal, viva la maldad. La puta maldad.
Coda: Siempre hay que reivindicar Beatiful Girls, y Uma recordando desayunos, y Tim enamorándose de la vecinca (o la niña vecina de él, da igual), y de Mat poniendo sobremarcos...
martes, 28 de mayo de 2019
Arde Madrid (Eduardo Haro Tecglen)
Empieza Arde Madrid de Eduardo Haro Tecglen con El mito, con la llegada definitiva de los nacionales a Madrid a fines de marzo de 1939. Ruidos y periódicos paternos en la villa y corte de Madrid. Escribe y subraya EHT esa "personalidad madrileña", con sus gentes peculiares, particulares, distintas. Y en esos años de guerra, la vida cotidiana cambió entre trinchera y trinchera. Se le daba hilo a la cometa, pero era una cometa sin personalidad, viento que te lleva. No era la cometa. No. Era el viento. Racionamiento, estraperlo y tabaco hecho de mil demonios. Dieta de lentejas y chirlas, y lo cotidiano que seguía funcionando en prensa, en cines, en teatros. Mente ocupada mientras no caían bombas. Define esta obra su autor como un collage, una mezcla de muchas cosas, un plato de cuchara sin sustancia en época de hambre. De mucha hambre. Incluso escribe EHT sobre una III República: "Hay quien llama III República al tiempo que va desde el 18 de julio de 1936 al 1 de abril de 1939, y bien puede ser: fue un tiempo naturalmente distinto". Cantan los CD en Un año que no te puedes fiar de nadie. También lo dice EHT en AM: "No soy fiable". ¿Alguien lo es? Ni de coña. Y lo sintetiza con un "adiós a los dogmas". A los putos dogmas. El primer capítulo es Un magma. En primero de la ESO lo decimos de otra manera pero lo también lo entienden. Empieza con el 28/03/1939. Lo repetimos, los profes, cuando tenemos la oportunidad de dar 2º de Bachillerato. Muchas veces. Y también, Guernica y Cabra, castellanizados los dos. O no. 872. Recuerda EHT los días de asedio de Madrid. De los Madriles, que yo no habo tanto de la personalidad madrileña sino de los Madriles (Muchos Madrid dentro de la muñeca rusa madrileña). O no. Será por Madriles, pijo. 870. Noviembre del 36. Para hace cuentas, pijo. Odio, muerte, hambre, guerra. Da muchos sustantivos EHT. Un montón. De ahí pasa EHT a Jorge Guillén. Altares para alguien que no he leído. Si fuera tan importante, como diría EHDLCV, nos hubieran obligado. A leerlo. Yeeeeeeeeeeeeeeeepa. Y de ahí a la STDB. Vivan las jodiendas con vistas a la bahía. La definición de "militarismo" que da EHT es manifiestamente mejorable. Pero como todas nuestras manifestaciones. O casi todas. Casi todas. Habla EHT de los africanistas: "Fue una epopeya de los militares que se llamaban a sí mismos «africanistas», aunque sólo actuaran en el festón del norte de África, sobre el Mediterráneo". ¿Epopeya? Supervivencia, pijo. ¿Segunda República como Revolución Burguesa? No sé, no sé. Al respecto dice EHT: "Es posible que la II República fuese la primera auténtica revolución burguesa en nuestra historia". Y, luego, Sanjurjo. Sanjurjo. Y luego, Niceto A-L. Botines blancos. Con un par. También recuerda Casas Viejas EHT. Yo creo que hubo muchos CV pero solo recordamos un CV. Es lo que tiene un 11-M, un T-4, una jodienda con vistas a la bahía. La balanza. La puta balanza. Y luego, Azaña. Azaña. Ni más ni menos. Solo he leído de Azaña LVEB. Y me gustó. Pero todo el mundo (más o menos reconocible) lo tacha de una gran mentira. ¿Cómo era? ¿Un tipo sin lectores? ¿Político, escritor? Lo llamaban, según EHT, "el Verrugas". Y "el Botas". Vivan los alias. ¿De verdad que era suya la frase de "España ha dejado de ser católica"? Vaya usted a saber. El segundo capítulo lo titula EHT Fascismo, comunismo, anarquismo. En la misma saca, las que utilizaban unos y otros. Luego se mete en jardines discutibles sobre la consideración del voto femenino (hasta se refiere a las "taquimecas" hablando de las mecanógrafas). Y de ahí, empieza con La Pasionaria (citando los poemas de Jorge Semprún y Miguel Hernández), sigue con Federica Montseny (tampoco sabía que había pasado de la CNT a la FAI), ni que intentó suprimir la prostitución desde su ministerio. Recuerda EHT palabras de FM: "Nosotros jamás hemos sido feministas, porque consideramos que la mujer debe tener los mismos derechos que el hombre y que, como el hombre, posee las mismas parecidas cualidades y los mismos semejantes defectos". Sigue EHT: "Hay mujeres, como hay hombres, que honran a la especie por la excelsitud de su pensamiento, por la nobleza y la dignidad de su carácter. Hay mujeres, como
hay hombres, que saben compartir el dolor de los demás". El dolor de los demás. Siempre de los demás. Pero habría que leerlo públicamente a EHT. Sí. Hay muchas mujeres detestables. No sabemos el número, pero solo hay que salir a la calle par ver tontos, tontas, tontes. Y estar en mitad de esa locura, como vimos en Las armas y las letras con el asunto de Las Jornadas de mayo del 37 en Barcelona. Luego pasa a los 4 gobiernos del Bienio Negro y distintas cuitas sobre el mismo. Escribe EHT sobre las dos veces que se sopesó hacer un 1923 como el de Primo de Rivera. Luego pasa al Emperador del Paralelo, a Alejandro Lerroux. Vaya frases de Lerroux recuerda EHT: "Levantemos los velos de las novicias y hagámoslas madres". No juzguemos a las personas por sus ideas o sus palabras, sino por sus actos y hechos. Si yo me juzgara con lo que he escrito, me autoguillotinara. Seguro. Y la nuevamente investigada historia del estraperlo, que lo llevaron expulsado, como bien indica EHT, a Portugal, como le pasó a Gil-Robles. Luego pasa a Gil-Robles y Quiñones y también recuerda sus palabras: "Hay que ir a un Estado nuevo… ¡qué importa que nos cueste hasta derramar
sangre! Necesitamos el poder íntegro, y eso es lo que pedimos… La democracia no es para nosotros un fin, sino un medio para ir a la conquista de un Estado. Llegado el momento, el Parlamento o se somete o le hacemos desaparecer". Y luego pasa a Batet. Y después, y durante todo el libro, Franco. Y José Antonio Primo de Rivera. Recuerda EHT el intento de cambio de cromos con el hijo de Largo Caballero, Francisco Largo, pero que no fructificó y que los dos acabaron fusilados. Recuerda EHT las palabras de JAPDR el 29 de octubre de 1933 en el acto fundacional de Falange y sobre las que tanto se ha escrito: "¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos,antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables? Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay más dialéctica admisible que la de los puños y de las pistolas cuando se ofende a la Justicia o a la Patria…". Retórica, dialéctica, jodiendas con vistas a la bahía. De ahí pasa EHT a La Libertad, el periódico de su padre, que estuvo saliendo a la calle hasta el 26 de marzo de 1939. En el capítulo tercero se extiende EHT con el Frente Popular. Recuerda la sesión de Cortes donde La Pasionaria acusó a cierta "señorita" (sin citarla, a Pilar Primo de Rivera) y también recuerda EHT lo que ocurrió con Juanita Rico. Será por asesinatos en aquellos meses. También cita en el asunto Rico a José Luis Sáenz de Heredia, primo de los Primo. En ese tercer capítulo dedicado al Frente Popular recuerda el asunto de los asesinatos de José Castillo y Calvo Sotelo y recuerda los Diarios de Sesiones de la República de mitad de junio de 1936. También recuerda como a Calvo Sotelo se le dio el alias de "protomártir". Casi nada. De ahí pasa EHT a Antonio Hermosillo, el director y propietario de La Libertad. También relata como su padre (E.H. Delage) no quiso huir y fue hecho preso y paso 4 años en prisión y que luego no escribiría más. El capítulo cuarto lo titula EHT como Asalto a la República y empieza con el Bando de Franco del 17 de julio de Melilla de 1936 poniendo el autor en mayúsculas palabras como República, orden, justicia, Estado de Guerra, Marruecos, Procedimiento Sumarísimo, huelga, Lockouts, censura militar, radioemisoras particulares y ¡Viva España!. Yo, en clase, soy más de leer el Bando del 18 de julio. O incluso, en los años setenta sin tanto imbécil suelto, el de la Huerta. Ya lo decía EHDLCV hablando de la prohibición de la música: "Alcalde, pa bandos, el de la Huerta". Pero ese es otro pimiento. Luego pasa a Companys, figura revalorizada últimamente por batetianos ministros, rufianescos diputados y demás personal que vive del Estado Español. Sí, sí. El fundador de la ERC en el 31, lo recuerda EHT. Recuerda EHT la manifiestación popular pidiendo armas, "los dos gobiernos inoperantes" y el asunto del Cuartel de la Montaña. El famoso asunto y Fanjul y todo lo demás. También juega a Historia Ficción EHT, con la hipótesis de una salida por Madrid de Fanjul y sus hombres y la proclamación del Alzamiento en la capital. ¿Qué hubiera pasado si lo hubiera hecho? Vaya usted a saber, la Historia ficción solo nos mete en líos. Casi como pensar. El quinto capítulo lo titula el autor La primera defensa de Madrid. Primera y larga. Nos cuenta EHT historias sobre la leche del día, la que les traían del campo. Habla de "principios ecológicos". No digo nada.
Pero no se puede dilapidar una ciertahistoria creíble con milongas. Creo Yo. Cada uno pone su precio. Luego pasa al tío Julián. A uno de los tíos Julianes. Y luego Pittaluga. Otro. Luego se pone EHT a contar muertos y se mete en jardines insospechados (otra vez). Otra vez. Y a la sexta, Arde Madrid. Arde Madrid. Más recuerdos: la chica del hogar (aquí vuelve EHT a meterse en pajas mentales de corrección/incorrección) era de Tetuán de las Victorias... y vuelve a hablar de los africanistas. Vuelve a hablar de La Pasionaria y de Federica Montseny y el distinto papel que cada una de ellas daba a las mujeres. De ahí pasa a Pablo de la Torriente Brau, otro caído. Incide el autor en "la conservación de la normalidad" durante la guerra, que cafés y teatros estuvieran abiertos. Después pasa a Ilyá Ehrenburg, al que pone a la altura de tito Ernesto a la hora de actuar como corresponsal extranjero en la GCE. Pone énfasis EHT al decir que volvió a las Rusias y fue de los pocos no depurados por el estalinismo. Y, antes o después, tito Ernesto sale a la palestra. Militares, Milicianos es la séptima píldora de AM. Se hace raro eso de llamar "paco" a los disparos que se oían en los Madriles. Muy raro. La vida cotidiana y todo lo demás. Cuenta EHT, sumando y sumando, que los "pacos" se hicieron clásicos desde el tiempo que los pistoleros tomaron los Madriles preguerra civil. Pero como la de todos nosotros, es una visión partidista. Para EHT, los "pacos" solo iban en una dirección. Suele pasar. Todos tenemos una versión. Nuestra versión. Y de ahí a la batalla del 22 de julio de 1936, la primera gran batalla en Madrid, y ahí señala a personajes como Juan Modesto y los bombardeos de trimotores y cazas, también llamados por EHT como "pavos" y "mosquitos". En esa normalidad, habla EHT de los primeros bombardeos del 28 de agosto, y recuerda, como en La Biblia la horas, las 23:45. A esa hora llegaron los bombardeos a la Plaza Castelar (ahora Cibeles) y al Ministerio de la Guerra y a algún sitio más. Y habla del funcionamiento de los teléfonos cuando los bombardeos: el 12800 para los fuegos y las demoliciones y el 10011 para que fueran médicos y ambulancias, recuerda EHT. El Mono Azul es el título del octavo capítulo, en el que nos recuerda la UHP y su labor. Recuerda las imágenes de las mujeres en pantalones en el frente. También el nombre de EMA fue el escogido por los intelectuales que se pusieron a favor de la República. Luego habla EHT del Barrio de Salamanca como el barrio nacional que se entusiasmó con el Golpe de Tejero... Habla de ese mono azul como el uniforme típico de ese grupo de trabajadores y luchadores. También escribe sobre los disparates de milicias y sus secuaces. Pedro Sainz Rodríguez es el siguiente de la lista que enumera EHT. Luego pasa a Queipo de Llano y las emisiones radiofónicas y todo lo demás. Hemos leído de todo (incluso algunos escrito de todo sobre él). EHT recuerda lo de "dar café y asesinar". La siguiente pildorita hace referencia a La Quinta Columna. A la famosa quinta. Y empieza a hablar de la radio. Lo que se escuchaba, onda media y todo lo demás. La influencia de la radio. No sé yo. Escribe EHT sobre Nicolás María de Urgoiti y Achúcarro y su papel en este sentido. La onda media permitía que los discursos de Mola y Queipo de Llano llegasen a zona republicana. También escribe EHT sobre la importancia de los refugios en el Madrid republicano. Hasta del payaso Rámper escribe EHT. Y luego escribe EHT sobre Manuel Valdés Larrañaga, una biografía de esas de película, con fugas y escapes, supervivencia y sed, dolor y ambrosía a partes iguales. O tal vez, no. La siguiente píldora se titula 7 de noviembre (por el del 36) poniendo palabras en boca de Nelken, de Montseny y de La Pasionaria. La marcha del gobierno el día 6 ante la inminente caída, que no caía, que no (en plan Deluxe). También pone palabras en boca de Miaja y de Largo Caballero sobre si debió salir antes el gobierno republicano camino de Valencia. El siguiente de la lista de EHT es el estucador FLC, luego responsable de otros yesos, de otras aguas turbulentas. Recuerda EHT la etiqueta de FLC: "El Lenin Español". Casi nada. No he llegado a esa parte en Memoria del Comunismo de FJL, pero ya llegaré. Dice EHT que FLC era temido. Con esas credenciales, era para estarlo, era para ser estucado si hablabas sobre él. Y luego, Miaja. Pone adjetivos, no sé si especificativos o calificativos sobre él: "burlón, risueño, bondadoso, charlatán". Me caería bien. Es de los míos. Y sí le hubiera tocado en el otro bando, en plan Las armas y las letras, también. Y a su lado como Jefe del Estado Mayor, Vicente Rojo (no hagamos el chiste fácil, ECDLC para luego). El siguiente es Manuel Aznar y Zubirigay, el abuelo de JMA, también referido en LAYLL. En el Capítulo XI escribe EHT sobre Los Brigadistas (será por brigadistas). Y entre los brigadistas, empieza por André Marty. El famoso carnicero de Albacete, rodeado de otros franceses y de alemanes y de todos los demás. También se refiere EHT a Durruti y a Ascaso. Será por nombres. Cuenta también la ruptura de Carrillo con su padre y Paracuellos y todo lo demás. El siguiente capítulo lo titula Guadalajara no es Abisinia. Casi nada. Y Toledo y todo lo que ello conllevó. ¿Las brigadas fueron idea de Stalin? Eso dicen los papeles ruskis, según EHT. Y se mete en jardines de números (40.000 pero dice que no entraron en combate más de 20.000). Después pasa a Segismundo Casado y el último intento por una rendición eficaz de los republicanos ante Franco. El capítulo XII lo dedica a Los entreguistas. Vaya tela. Luego pasa a Negrín y a Besteiro y toda aquella lucha interna que está desde siempre en el PSOE. Desde siempre. Hasta de "el parte" que se escuchaba por la radio se acuerda EHT. Incluso recuerda la idea de que después de París las tropas yankis bajaran al sur y tomaran España y toda esa milonga. Pero ya tenían en mente las heladas guerras y no era plan. No. Y luego un Epílogo para entronizar esa idea de derrota desde la misma proclamación republicana. Con un par lo he puesto: entronizar y república en una misma frase. También reflexina EHT sobre los logros de la II República. Una república entre la flexibilidad y la dureza, entre el dolor y el éxtasis, entre la ambrosía y la ginebra de garrafón. Y en mitad de esa idea de "voluntad", aparecen vencedores y vencidos, mierda sobre mierda. Escribe sobre Unamuno, el primer postguerrista español. ¿Felipe González un nuevo Azaña? Lo dicho: el infierno está lleno de buenas intenciones.
U
id.
Memorias sónicas
Empieza Memorias sónicas con un prólogo de Miqui Otero que no tiene desperdicio y deja perlas sangrantes y de iconos de cintas y de primeras experiencias. De los portales. De los putos portales. Qué tiempos, pijo. Hasta cita el prologuista palabras de Jardiel Poncela criticando prólogos ajenos. Un buen prólogo. El primer apartado lo escribe Eric Fuentes sobre el disco del 85 de Live After Death de Iron Maiden. Escribe EF sobre la Calle Tallers, una calle de tiendas de discos, y la relación personal con los dueños de una de esas tiendas y sus reflexiones sobre los discos que escuchaba y que le regalaba su padre. Hasta de las palabras introductorias de Churchill habla EF. Habrá que escuharlo, que EHDLCV tenía una camiseta de esta carátula. También recuerda calles de Cartagena, farlopa y hachís. Yo recuerdo otro tipo de calles de Cartagena. ¿Quién no recuerda calles de Cartagena?
La siguiente píldora nos muestra Miguel Ángel Blanca de Manos de Topo sobre el Vulgar Display of Power de Pantera y horas y horas de walkman. El walkman fue un invento revolucionario que nos salvó noches enteras de tedio y aburrimiento. Escribe MAB sobre el patetismo adolescente que nos reflejaba en un maldito espejo. Dice que no recuerda el momento en que hermanilla empezó la crueldad con él. Si no era un familiar era alguien del insituto o del baloncesto o de la tuna de turno. Vaya usted a saber. Dice que ser jevi o jevy, no me acuerdo como lo escribió, es lo mejor. No lo sé. Pero ha escrito en el mismo artículo sobre Megadeth, Pantera, Manowar, Testament, más y grupos... y luego sonando Laura Pausini. Todos la escuchamos alguna vez. Incluso ahora sale hablando sobre Malú, Rivera y lo que haga falta. Io sonno (o sono) il capo dei tutti cappi. No sé si lo he escrito bien, pero tampoco me molesto en mirarlo. Luego cuenta anécdotas sobre cintas VHS y el porno (dice que le da miedo), como si entrara en otras dimensiones o algo así. Ahí me perdí. El jevi o jevy y la lucha y matar iguanas y todo lo demás.
Luego pasamos, hoja tras hoja de acacia, a Francisco Nixon escribiendo sobre Juan y Junior y Juan y Juanior del 69. Palabras mayores. Cuando pongo La caza en alguna guardia, o la versión de Lori Meyers, los zagales me miran mal. Bueno, siempre me miran mal. El viernes pasado puse el primer capítulo de Black Mirror y la cerdada y unos se reían y otros me hacían caso y me decían que nunca más "profe", mandaremos fotos por las redes sociales. Y un pijo. Pero a lo que iba. Escribe FN que eligió JYJ de JYJ porque es amistad, porque le recuerda lo que tuvo con Sergio Algora, por escuchar a canciones en español, y recordar bandas españolas sesentaras que no sabemos que existen si no hablamos con Isabel Ruiz. Y dice que "fue el mejor amigo que he tenido". Joder. Y lleva muerto casi once años. A mi me parece ayer, estudiando como loco aquellas oposiciones. Sus muertos. Empieza FN hablando de estigmas y piscinas. Bikinis pequeños que alegran la vista. Limones. Ayer me hablaba Lali, cuando me regaló el libro, el tema de las cicatrices del cuerpo de Sergio Algora. 9 de julio de 2008. Me acuerdo de estar rodeado de apuntes y temas y comentarios de mierda de geografia y arte e historia y leer lo de SA. Ayer. Y luego, camareras. Hazte camarera. Hazte. Nayim y Zidane. Y todo lo demás.
El siguiente en juntar letras es Martí Siries sobre el Blood Sugar Sex Magik de Ret Hot Chili Peppers del 91. Dice que cuando eres un loco de las músicas siempre encentras himnos (filones los llama él). Pero te mete a Eros Ramazzotti por ahí y te dan ganas de dejar de leer. Pero no. ¿La banda sonora de West Side Story? Habla de primos y de Lloret de Mar, de Nirvana y todo lo que se nos vino encima después de Nirvana. Habla de ruido. De mucho ruido. Vivan las guindillas. Vivan las guindillas rojas. Vivan las guindillas rojas picantes. Y las referencias de Kiedis (cita el autor Capote, Bukowski, Basie, Mark Twain y algunos más que no me acuerdo). Que dure la locura hasta el final. Y no se acabe.
Luego sigue Ramón Rodríguez con el Sunny Day Real State de SDRE de 1995. Ni idea.
Saltar el charco y derechos y reuniones y jodiendas con vistas a bahías. A muchos sitios. Torrente, canciones. Todos tenemos un pasado. O varios. Con pelo de distintos tamaños. Seattle, el Pacífico y todo lo demás. Cinco canciones. O dos. Pero siempre te cambian la vida.
La siguiente aportación es la de Maria Rodés escribiendo sobre el Spice de las Spice Girls. Maemía. 96. Maemía. Escribe sobre la preocupación familiar sobre su obsesión con las Spice. Normal. Mucha loca suelta. Y sobre Brad antes de Angelina, y sobre Leyendas de pasíón y hasta sobre el Hawaii Bombay (sin azul) de Mecano. Y el playback y jodiendas varias (como si el resto de la humanidad no hiciera playback, pijo). Sueño, vergüenza ajena y todo lo demás.
Luego sigue Raül Fernández de Refree con el Appetite for Destruction de los Guns N'Roses. Y confiesa que fue jevi o jevy o como se diga y el asunto glam rock. Será por variantes (¡viva la ensadilla de mis padres!). Escribe que esos discos que le gustaban ya no los escucha y si los ha escuchado le decepcionan. A mi eso me pasa con series que me apasionaban hace 5 años y ahora veo capítulos sueltos y ni fú ni fá. Ni nada.
La siguiente parada la escribe Santi Balmes sobre el Siamese Dream de The Smashing pumpkins, uno de esos discos que lo vuelves a escuchar y crees que no ha pasado el tiempo. Dice SB que fue el último que le llegó vía cinta, y habla sobre el melenas Corgan, recuerda que le llegó un "momento desértico": Viva el Sahara, pijo. Habla sobre regresión, de "aspereza y no aspereza", habla de "ternura y todo lo contrario". Escribe de BC, "capaz de ser un cochino en el momento de degüelle". Por palabras como las de SB hay que comprar el libro (o que te lo regalen, como ha hecho María Eulalia conmigo). Remata SB: "o capaz de acunarte como una nana pervertida".
El siguiente en opinar sobre un disco es Dimas Rodríguez sobre el Let It Be de The Replacements del 84, en el que recuerda bares en el que pedir nombre de las canciones que suenan, y salas de ensayo, y teléfonos fijos y mensajes en el contestador. Somos muy viejunos.
Y luego, los Kinks. Vaya hermanos. Maika Makovski se centra en el Everybody's in Show-Biz - Everybody's a Star del 72. Con una historia muy, pero que muy, personal.
Después Abraham Boba nos trae de vuelta el Initials B.B. de Serge Gainsbourg, un disco que dice que no le gusta demasiado, pero le recuerda una travesía a Almería, un área de servicio y un momento sinpa. ¿Podrían existir las parejas sin secretos? ¿Escuchan música los chicos del Duque que cumplen 175 años en sus coches? Preguntas y más preguntas camino de Almería. Viva Almería. Y más y más preguntas: ¿Existiría la música sin mujeres? ¿Qué fue de la evocación? Y antes o después, cuando te haces preguntas raras, te pierdes. Y no solo en la traducción.
Francina Ribes elige el 69 Love Songs de The Magnetic Fields porque, entre otras cosas, asegura que le gusta a todos los miembros de Doble Pletina. Incluso dice que se acuerda del día que los escuchó por vez primera, y antes del viaje a Berlín. Y cuitas. Cuitas varias. También cita la nostalgia, el CD y formato en una misma frase (con el tiempo que yo he estado limpiando cedés, joder).
Ricky Lavado de Standstill escribe sobre el Mediterraneo de Serrat del 71. Un disco que escuchó con su hermano, en un coche, en un viaje. Un disco que le recuerda a su padre. Y repite varias veces que lo escucharon entre árboles y animales, paisajes paternos hechos suyos con la música. Con esta música.
Eduard Pou elige la banda sonora de La mujer de rojo, con Stevie Wonder al frente. Un disco de sus padres, un disco que se cargó. No he visto la película y me pierdo en las historias que cuenta. Habrá que verla. Será por películas. Será por discos. Será por libros.
Marina Gallardo escribe sobre el The Blue Album de Los Beatles (67-70) publicado en el 73. Dice que es el primero que escuchó, el primero que la emocionó. Yo tenía un panfleto de mierda que titulé Campos de Morsas Esféricas. Los putos Beatles siempre jodiendo la marrana, sobre todo en esos años finales, con ruiditos, y sitares, y locuras siniestras. Esta mañana hablaba el Pulpo de Mirasierra con Carlos Herrera sobre las canciones en blanco que John y Yoko y que la gente compraba. Viva la alegría. Y de John. Y encima, como yo, sin saber inglés. A ella le traducía las canciones su padre. Escribe sobre ese refugio diario que eran JL, PM, RS y GH. Un refugio pero sin bazocas ni súbete al árbol, pero refugio a fin de cuentas. Para jugarse un duro, también.
Javi Vega de Maga (lástima que no el de San Pablo) escribe sobre el Pink Moon de Nick Drake del 72 pero ya poniendo un dilema sobre la imposibilidad de un texto perfecto y redondo sobre sus Dioses (Dylan, Young, Beatles), por lo que lo hace con el disco citado, uno de los que más ha escuchado junto a otros de Pet Shop Boys y de Battiato. Y nos recuerda ese disco canción a canción, momento a momento, hilo tras hilo hasta descoser(se) un poquito.
Esther Magarit escribe sobre el Enemigos de lo ajeno de El Último de la Fila del 86. Nunca me engancharon (a mí, en primera persona masculino singular) los himnos de EUDLF. Pero estabas rodeado a principios de los 90's de fanáticos suyos. Recuerdo que en el curso 95/96, allí solo, al final de la clase, me moría de aburrimiento en las clases que entraba. Lo mismo le pasaba a una compañera, Sonia Cárceles, que también repetía pero solo con asignaturas sueltas, y cuando no encontraba sitio se sentaba también detrás y se pasaba las clases escribiendo de memoria canciones de EUDLF, y luego nos las daba, y esos folios se perdían... Escribe Esther que hay canciones y discos que te hacen acercar(te) y alejar(te) a personas con o sin afinidad... Escuchando ahora Enemigos de lo ajeno, de primeras, solo me acuerdo de Insurrección. Cosas que pasan. Canciones que se quedan ahí por algo, canciones que no sabes el motivo salvas de una temporada de mierda o de un infierno de curso. Pero aquella repetición me sirvió para que me diera clase Manuela de Historia de España, y en mitad de aquel curso de ciencias, me enganchara a la cuestión que luego estudiaría. Escribe Esther que le gustan las 10 canciones del disco (mira que eso es difícil). Ella recuerda cintas grabadas en la era preinternet y todo lo demás. Y remata diciendo que estas canciones han hecho que se acercara a personas maravillosas o que siguen en su vida.
El siguiente opinador es Javier Álvarez y lo hace sobre The Visitors de ABBA del 81. Hace un análisis canción a canción y muestra su importancia personal, de época de maduración. Vivan los árboles frutales y los textos bien escritos.
El siguiente de la lista es Nacho Vegas escribiendo sobre el The People Who Grinned Themselves to Death de The Housemartins del 87. Y empieza recordando, afortunadamente, buenos asuntos: victorias gijonesas (¿se dice así?) del Sporting al Milan de Van Basten en El Molinón. También en cinta. También recuerda al nuevo alcalde, al nuevo socialismo, a Vicente Álvarez Areces. También recuerda a su padre, que ese año entró como Director Regional de Trabajo y como al progenitor le escupían por la calle en defensa de sus derechos laborales ciertas personas. El Isidoro Felipe González nos metió en Europa, en la CEE y llegó la reconversión industrial y los trabajos de mierda y la Cultura de la Transición y tantos tópicos de los cojones. Y pone la comparación de ese gobierno "pro-gre-sis-ta" español con la Thatcher en tierras inglesas. Y subraya, y con éxito, que los grupos de música popular británicos si ponían énfasis en esa situación precaria, en esa lucha, mientras que aquí era otra cosa. Aquí, como que no. Cuando tengo alguna buena clase, alguna colección de joyas, en 4º o en 1º de Bachillerato pongo los Manic Street Preachers y canciones mágicas que cuentan dolores y quebrantos. También cita NV a Spacemen 3 y The Jesus & Mary Chain, The Smiths, Fatboy Slim o The Beatiful South. En las influencias de los Housemartins habla de Madness (nunca le pillé el tranquillo a este grupo). Escribe NV sobre actitud. Viva la actitud. Hay que tener actitud, hay que decir las cosas en voz alta, hay que liarla cuando toca. Cuando toca. O no. Solo somos incomprendidos, tipos que no entienden el cambio de los tiempos. No. O no quiero pensar en un no como respuesta. No.
¿Seremos capaces con la actitud de cambiar algo? ¿De verdad hay diferencia entre democracia cristiana y socialdemocracia en la Europa de 2019 como en la del 87?
La siguiente píldora la escribe Fernando Alfaro sobre el Kicking Against the Pricks de Nick Cave & The Bad Seeds. Yo no tenía ni puta idea de la existencia de Nick Cave hasta la presencia en nuestras vidas (no siempre valorada lo suficiente) de los Peaky Blinders. De los jodidos Peaky Blinders. De Thomas Shelby, de su tía, de su hermana, de esa patulea que genera adicción. My cup is empty.
Escribe Alfaro que este disco te marca, si no tienes cerca otro periódico deportivo. Y no lo tenemos. Habla hasta de escalofríos. De putos escalofríos. Mateo y sus cuitas. Piedras disparadas. Hasta un Renault 4 amarillo sale a relucir. Escribe de un padre que vuelve de un bar. Recuerda, tiempos sobre tiempos, hoja de Biblia. Y luego escuchar ese disco hasta el puto final de los días. Ríete de Arnold y Terminator y el hijo de Sarah en la segunda película. El puto Apocalipsis. "Levitar hierático". Recuerdo estar en un bar de Albacete con Israel López Alfaro y que sonaran himnos de Alfaro y al final solo lo cantaba el de Aljucer. No sé si eso es levitar, si es hiératico, si es Nocilla Dream o lo que cojones es. Y mira que caen cosas sobre los huevos fritos. Sobre las puntillas que le hace mi madre a los huevos fritos. Ni las de las Justinianas del Infante.
La siguiente pildora es sobre Swoon de Prebaj Sprout del 84. Ni puta idea. Me suena a chino mandarín. O a chino contraTrump. Todos iguales. Pero empieza Lluìs Gavaldà (me recuerda al baloncesto y a Joan María) escribiendo sobre un restaurante vietnamita. Hay momentos que no entiendo la historia pero me gusta. Está muy bien escrita. Es más. Me gustaría escribir como el tal LG, un desconocido para mí.
Ricardo Vicente sigue con The Band de The Band del 69. Escribe sobre "empatía casi enfermiza" con Richard Manuel. ¿Si tuviéramos que elegir una mezcla de lo que queremos ser? ¿Dónde? ¿Seguro que donde termina el bosque empieza la civilización? Y un pijo. Un puto pijo. Y por mucho que se escriba Museo Británico, esperaba más de RV. COSAS QUE PASAN EN MAYÚSCULAS. Pero siempre se me (mal)interpreta. O no se malinterpreta. Ono ahora es JOHN. O Vodaf... Lo dicho. A mí me encantan sus canciones, pero esperaba algo más. Recuerdo ese concierto en La Yesería, 27 personas. Cosas de las que acuerdas. O no
Julio de la Rosa escribe sobre el Live from a Shark Cage de Papa M del 99. También música celestial que no conocía. Y sí, hacemos señales.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
