martes, 17 de marzo de 2020

StartUp. Tercera temporada.

Y para empezar la tercera temporada de StartUp, un manotazo en la cara, un lapo en el ojo izquierdo, un insulto de esos que te dicen en voz alta para que todo el mundo escuche… Sí. Nos lleva el comienzo a la Siria aleponiana, a esa ciudad maldita, a ese país señalado por un Dios loco (o varios, no nos pongamos monoteístas). Y empiezo a verla en mitad de otra guerra que se pudo minimizar, la del coronavirus (si se hubieran ahorrado manifas y actos políticos, si se hubiera puesto a la población en condiciones de seguridad). Las guerras tienen su lado económico. España verá en unos meses como el paro subirá más de un millón. Dure lo que dure esta tragedia, esta pestilente mierda, tendremos que salir adelante. Con o sin criptomonedas, o con lo que nos quede. El ascenso de Araknet como inicio de una decadencia. Todo es mentira. ¿Cómo era aquello de gigantes con pies de barro? 60 millones de clientes y todo se va a la mierda en un momento. Y la NSA, y todo lo demás. Araknet como red no vigilada. Como España hasta el caos del coronavirus. Hagan su 8M. Hacer Internet grande. O más grande. ¿La hacemos en piezas de puzzle pequeñísimas o en un puzzle enorme de una sola pieza? Vaya usted a saber. Es una caza. De las jodidas. StartUp al poder. Y Mira Sorvino haciendo de mala malísima al principio, y tierras cubanas, y quedarte sin blanca y que se te caigan los palos del sombrajo. No está mal un susto de vez en cuando. O varios sustos. O aniversarios frustrados. Y familias que hacen preguntas, y la duda sobre si se podrá sostener el asunto mañana... o si habrá mañana. Un sindiós. ¿Cómo era lo del café para todos? Pequeño Haití, Pequeño Haití. Tiene su nivel StartUp. Es un tobogán de subidas y bajadas, pero bien rodadas, estilísticamente brillante y visualmente muy buena. Y si hay que ir a Libia a morir, se va. Todo a su tiempo. Y las redes ilegales de Cuba. ¡Viva Cuba Libre, aunque sea lenta! Vivan las nanoestaciones, viva Alba 1, viva Venezuela y los cables que llegan desde allí, y viva Araknet en la Cuba Libre de comunistas. Viva StartUp. Viva la libertad. Y puta Barcelona. Puta Barcelona. No se puede ser neutral. Nunca. Viva la mantequilla de girasol y las comidas raras y todo lo demás y los vestidos caros. Y volver. Ya lo dijo Federico Volpini: "El Diablo es un agente doble al servicio de la Providencia". Y si hay un #MeeTo, se cuenta. Bendito sea el Dulcísimo Nombre del Creador. ¿Un nuevo 11S?. La conciencia y la maldad llevan corbata. Los asesinos llevan corbata. La mierda lleva corbata. Nada nuevo bajo el sol. Pero no sabemos si hemos hecho lo posible por frenar la desgracia. Nunca lo sabremos. Coda: No creamos que todo es eterno. No. Ni EHDLCV fue eterno. Coda 2: Ese momento de "úlcera, creo". Grandioso. Muy grande. Coda 3: "No es por joder, pero que le den a tu orgullo". Coda 4: El gran apagón. Llegará. Antes o después. Que no te pille desprevenido. Como me decía alguien por WhatsApp hace un par de días (¿sería el espectro venido del Infierno de EHDLCV?)" ...no podemos saber el alcance del 8M de 2020 hasta que no pasen unos meses". Y apostilló: "Acuérdate que los asesinos llevan un pañuelo morado al cuello". No me dijo asesinos, asesinas y asesines. No. Me dijo asesinos. Imprescindible esta tercera temporada de StartUp.

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