miércoles, 19 de noviembre de 2008

No sé ni cómo te atreves.

Me acuerdo de la primera vez que escuché el No sé ni cómo te atreves. 12 y pico de la mañana. Habitación y todo lo demás. Después de sigloveintiunear, Chema Rey nos deleitaba como cada mañana con su Bulevar. Ahora eso es imposible, pero contra los elementos no se puede hacer nada. Que se lo digan a la Invencible. Me quedé perplejo. Si yo quisiera hacer música, haría un experimento como ese. Si yo quisiera demostrar lo que sentía en ese momento, me gustaría ilustrarlo con esas palabras. Hoy buscando otra cosa, poniendo todo un poco del revés, me he encontrado con este imágenes que toman la cara b planetaria como fondo sonora, como reivindicación de lo que es la vida y la existencia, de lo que es el final y la existencia, de lo que es una planta que se seca y no encuentra la mano que la riegue. Y todo lo demás.



La letra es lo suficientemente indicativa de lo que es la agonía existencial:
"No sé ni como te atreves
a decirme esas cosas,
que como tú me estás tratando
eso no lo sabe nadie".

Pues eso. Atrevimientos, tratados. Tengo esa cara b en mi casa, original, cómo tiene que ser. El problema es que sigo teniendo mi cara serie z de siempre. Aunque también tengo la de los 4 hijodeputas de este verano, de los junios y julios. Y rezo por encontrarme con ellos. Trapos sucios tenemos todos. Pero unos más que otros. Y yo, por no saber, ni encender una puta lavadora. Espero que el hígado aguante y asistir a unos cuántos entierros. Y punto.

3 comentarios:

Eme (Nada que ver con eme dj)) dijo...

Pues precisamente este mediodía he estado buscando esa canción y lo que he encontrado ha sido esto:
http://luipermom.wordpress.com/2008/03/26/no-se-ni-como-te-atreves/

Anónimo dijo...

Tercer intento de comentario:

Los trapos sucios, si no sabes o quieres poner la lavadora, tiralos.

Vanexxa genial

Sarashina dijo...

Apoyo el consejo de Ernesto, pero la verdad es que esta vez me entero de poco, así como por encimica. Debe de ser que este fin de semana no he descansado bastante las neuronas, sino que más bien las he sometido a sobrecarga.Pero ya ves, siempre me gusta leer lo que escribes.